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El centro donde cualquiera puede cumplir el sueño de pilotar un avión: "La experiencia es muy realista, se puede poner viento o fallos en el motor"

El centro donde cualquiera puede cumplir el sueño de pilotar un avión: "La experiencia es muy realista, se puede poner viento o fallos en el motor"
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El World Aviation Flight Simulator Centre, en Leganés, es el primer lugar de España donde aprendices, novatos y expertos tienen la opción de volar una aeronave Leer

Entrar a la cabina de un avión es el sueño de todo niño que se monta en una aeronave por primera vez en su vida, pero resulta una expectativa muy difícil de alcanzar salvo que se estudie para ser piloto. Con la irrupción de los videojuegos, esa posibilidad comenzó a estar al alcance de muchas más personas, aunque ofreciendo una experiencia claramente irreal.

Ahora, con el nacimiento del World Aviation Flight Simulator Centre, la sensación es radicalmente distinta y mucho más cercana a la aviación real: el visitante se sienta en una cabina profesional, rodeado de instrumentos auténticos y con un nivel de inmersión que reproduce con precisión los procedimientos y sensaciones del vuelo.

Se trata de una experiencia absolutamente inédita, el primer centro de estas características existente en España, que difumina la frontera entre el entrenamiento profesional y el ocio de alta fidelidad. Este enclave único, ubicado en el centro comercial Sambil, en Leganés, despegó a comienzos de diciembre para materializar el anhelo de muchos adultos que, en su día, fueron niños.

El objetivo es acercar el mundo de la aviación al gran público. "Hemos visto una oportunidad de ofrecer la experiencia a quienes les gusta este mundo. No es un segmento enorme, pero sí fanático", destaca Luis Baena, director de marketing (CMO) de World Aviation Group.

La cabina del avión de noche.Javier Barbancho

La oferta no se queda ahí. Las instalaciones disponen de aulas para que los alumnos de la escuela de pilotos de avión y helicóptero acudan a este centro. También cuentan con aulas en Cuatro Vientos.

"Vendrán a practicar con los simuladores de cara a prepararse los exámenes, ya que necesitan ciertas horas de vuelo, así como vivir tesituras complicadas como condiciones atmosféricas desfavorables o emergencias, algo a lo que es mejor enfrentarse en un simulador", explica Baena.

Para los menos expertos existen experiencias inmersivas como 'Pilot for a Day', que consisten en sesiones guiadas y adaptadas. Todas las actividades requieren la presencia de instructores cualificados. La oferta de este innovador proyecto apuesta por el máximo realismo, con sonidos ambientales inmersivos, variaciones situacionales y la programación habitual de una aeronave.

El cockpit es idéntico al de un avión real. "Permitimos que quien quiera pueda sentirse piloto de verdad de la manera más realista, muy por encima del conocido juego Flight Simulator", subraya.

Este diario asistió a una experiencia a bordo de un Airbus A320, el principal simulador del centro. Antes de iniciar el rodaje, en la cabina ya se percibe el sonido habitual de un avión en tierra. Los motores encendidos retumban en el interior mientras el instructor configura los pesos de despegue y la carga de combustible.

El avión en la pista de aterrizaje virtual.Javier Barbancho

Situado en la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el aparato inicia la maniobra de despegue. En esta ocasión no se simulan condiciones meteorológicas adversas ni fallos de sistema, aunque el programa permite exponer al piloto a todo tipo de situaciones extremas. Al ganar altura, pese a que el habitáculo permanece inmóvil, la sensación de vuelo es total, hasta el punto de provocar mareo.

La cabina simula un vuelo a unos 4.600 pies de altura. El aterrizaje resulta preciso: cuando el avión toma tierra, el impacto sonoro es seco y realista, antes de que el instructor proceda a estacionar la aeronave. La experiencia confirma hasta qué punto la tecnología actual es capaz de emular con fidelidad una operación aérea real.

El centro cuenta con cuatro simuladores: dos de avión, una avioneta monomotor utilizada en las primeras fases de aprendizaje y un Airbus A320, el más común en vuelos comerciales de corto radio; y dos de helicóptero, uno pequeño orientado a maniobras básicas que aún no está operativo y otro de gran capacidad y largo alcance, con autonomía de hasta 800 kilómetros y espacio para ocho ocupantes.

Al abandonar el avión, el zumbido de los motores desaparece, pero la emoción permanece. En el World Aviation Flight Simulator Centre, la fantasía se convierte en experiencia tangible, y volar deja de ser un deseo lejano para convertirse en una vivencia al alcance de cualquiera.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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