Qué reflejan los resultados
Las cifras de Apple sorprendieron a muchos observadores del mercado chino de smartphones. En los últimos años, marcas nacionales como Huawei y Xiaomi han reducido la cuota de mercado de Apple lanzando dispositivos de gama alta y repletos de funciones que compiten directamente con el iPhone. Por ejemplo, Huawei sorprendió a la industria tecnológica cuando lanzó un smartphone de 2,800 dólares con una pantalla triple en septiembre de 2024, mucho antes de que sus competidores sacaran productos similares.
Lo más sorprendente del regreso de Apple a China es cómo lo ha conseguido. En lugar de intentar competir desarrollando tecnología más llamativa, se limitó a lanzar un nuevo iPhone potente y con un precio competitivo, según expertos consultados por WIRED. Aunque hay dispositivos de marcas locales que técnicamente tienen mejores cámaras y capacidades de IA más sofisticadas, muchos compradores siguieron optando por la línea 17 del iPhone.
Eso sugiere que a los consumidores chinos les sigue importando más el poder de marca y las características de diseño de Apple que las mejoras técnicas marginales. "Si eres la gigante de Mountain View, es una gran noticia. Para los demás… la historia de siempre", afirma Gerrit Schneemann, analista de Apple en Counterpoint, una empresa de investigación tecnológica global.
Apple debe gran parte de su éxito en China el pasado trimestre a las ventas del modelo básico iPhone 17. Tradicionalmente, los consumidores que compran un iPhone en el momento del lanzamiento tienden a inclinarse por los dispositivos Pro y Pro Max de gama más alta. Pero en 2025, el iPhone 17 básico representó un salto mucho mayor de lo habitual respecto al iPhone 16, ya que incluía funciones que tradicionalmente solo se asociaban a la serie Pro. Eso puede haber motivado a más personas a actualizar antes de lo habitual después de que salieran los nuevos teléfonos, menciona Schneemann.
Pero la estrategia de producto de Apple no fue el único factor importante. El iPhone 17 tenía un precio lo bastante bajo como para acogerse a un programa de subsidios masivos a la electrónica puesto en marcha por el Gobierno chino el año pasado. Para ayudar a estimular la economía, Pekín gastó alrededor 43,000 millones de dólares en subvencionar las compras nacionales de productos electrónicos, electrodomésticos y automóviles en 2025. Los smartphones vendidos por menos de 6,000 RMB (aproxidamente 860 dólares) podían beneficiarse de hasta un 15% de descuento. Apple puso a la venta en China el iPhone 17 por 5,999 RMB, garantizando que los compradores sensibles al precio pudieran beneficiarse de la política gubernamental.
Los subsidios estatales también llegaron en un momento en el que muchos usuarios chinos de iPhone probablemente debían actualizarse. "El último pico de ventas de Apple se produjo con la serie 13 del iPhone y, tras un periodo de tres a cuatro años, sus usuarios actuales han entrado gradualmente en el ciclo de actualización este año", afirma Arthur Guo, director de investigación de IDC, una empresa de análisis de mercado global con sede en Pekín.
la escasez de chips de memoria, Apple se prepara para un 2026 más tranquilo que sus rivales.La reciente trayectoria de Apple en China ofrece una amarga lección a sus competidores chinos: A pesar de toda la retórica sobre el apoyo a las marcas nacionales y sus modelos de teléfono cada vez más impresionantes, los compradores chinos se quedan con Apple. Las gigantes tecnológicas chinas pueden tener modelos plegables y una IA de lujo, pero todo lo que Apple necesitó para recuperar su impulso fue actualizar la pantalla del iPhone y hacer algunos otros ajustes relativamente pequeños. "No estoy muy seguro de que alguna empresa como Oppo, Vivo o Xiaomi pueda romper ese dominio", concluye Schneemann.
Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.