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Política

El informe clave de la "entrada masiva" llegó tres días tarde y con la invasión desatada

El informe clave de la "entrada masiva" llegó tres días tarde y con la invasión desatada
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El Jemad lo recibió a las 10.06 del 30 de julio, a pesar de que la alerta del 27 veía "muy probable" la avalancha Leer

A pesar de que la Inteligencia del Ejército detectó el 27 de julio el riesgo «muy probable» de una «entrada masiva» de inmigrantes en Ceuta el 30 de julio, el informe final con esa alerta clave no le llegó al Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Teodoro Esteban López Calderón, hasta la mañana del mismo 30. Fue entonces cuando éste «despachó» con la ministra de Defensa, Margarita Robles, y ésta se «coordinó» con Pedro Sánchez. Pero para entonces ya no se podía revertir la avalancha desde el lado español, según revelan fuentes gubernamentales.

Según ha sabido EL MUNDO en exclusiva, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) le envió el informe definitivo al Jemad en un correo electrónico a las 10.06 horas del día en el que se produjo la avalancha de entradas -más de 70.000 personas-. Entonces, López Calderón informó a la ministra Robles, pero la operación contra la «integridad territorial» de España «ya había comenzado, a eso de las 11.00» y no había margen para taponar la frontera, según otras fuentes conocedoras de las conversaciones de aquella jornada.

¿No le daba tiempo ya a reaccionar al Gobierno? En La Moncloa aseguran que no: «Se permitió el flujo desde las 10.30 hasta las 20.00 horas, por la situación de colapso, con la gente ya en el espigón o en el agua». Es decir, para evitar que hubiera más muertes.

Esto significa que, para el Ejecutivo, el causante y culpable de que Robles y Sánchez no tuvieran la alerta a tiempo sería el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. «Hay que revisar los protocolos y por qué no se elevan los informes», apuntan las fuentes.

Si la culpa fue de ellos, en opinión del Gobierno, cabe preguntarse si habrá ceses fulminantes por ello. También hay que recordar que, además del informe del día 27 revelado por este diario, el día 29 se produjo una reunión en la Delegación del Gobierno de Ceuta en la que, según Robles, los agentes de inteligencia «dan cuentan de la convocatoria para el día siguiente, precisamente para poder entrar a nado aprovechando una fiesta que se daba en el país vecino». Bastaba con cruzar ambas informaciones.

La pregunta que sobrevuela todo este caso es la siguiente: ¿qué pasó para que el Ejército de Tierra detectara el riesgo de «entrada masiva» un lunes, pero el informe final no le llegase al Jemad -y, por tanto, a Robles y Sánchez , después- hasta el jueves?

El 27 de julio, el Regimiento 32 de Guerra Electrónica (REW 32), con sede en Sevilla, avisó al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas de que agentes de policía de frontera de Marruecos habían detectado ya la posibilidad cierta de la avalancha migratoria, y habían ordenado que nadie abandonase su puesto en el lado marroquí de la frontera. La información de esos agentes es que se podría producir una gran entrada en Ceuta o la noche del 29 o el día 30 de julio, «aprovechando la festividad del Día del Trono en Marruecos».

El CIFAS tomó muy buena nota de este informe primario, y fuentes de dicho Centro aseguran que la incluyeron en su análisis definitivo, apuntalado el día 29. Dicho documento siguió una cadena de mando: del subdirector del CIFAS pasó al director -Antonio Romero Losada- y, ya el 30 de julio a las 10.06, le llegó al Jemad.

Fuentes de La Moncloa aseguran a este diario que el Ejecutivo no recibió el informe del 27 de julio. «Muchos organismos mandaron informes a partir de las 10.00 del 30, cuando ya estaba la cosa en marcha. El Gobierno no recibió ninguna alerta extraordinaria hasta el 30».

El último informe del El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), ejemplifican, se envió a las 13.56 horas, en plena avalancha. «Además, el CENIF no sacó sus alertas del circuito interno. Decidió no elevarlas».

¿Y por qué no se activó antes al Ejército, que no se desplegó hasta la última hora de la tarde, a eso de las 20.00? Porque «no había una necesidad operativa en ese momento». «La necesidad estaba al otro lado de la frontera». O sea, en Marruecos. Que no hizo nada para contener el flujo. Al revés: según el CENIF, gendarmes y agentes de paisano ayudaron en la avalancha con un «guiado activo».

De hecho, la alerta del día 27, elaborada con información de policías fronterizos marroquíes, implica que mandos del país vecino conocían los planes, pero no activaron el cierre de la frontera, como sí hicieron el 15 de agosto. Es decir: es Marruecos, por tanto, el que decide cuándo sí y cuándo no.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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