- El orforglipron, la nueva píldora antiobesidad de Lilly, muestra eficacia para perder peso y reducir el riesgo cardiovascular
- Semaglutida y tirzepatida se consolidan como fármacos de elección contra la obesidad
- Novo Nordisk se hunde un 16,5% en Bolsa tras el fiasco de su nuevo antiobesidad
La píldora antiobesidad orforglipron, de la familia de los análogos del GLP-1, que imitan el efecto de esta hormona y quitan el hambre, reduce más los niveles de azúcar en sangre y el peso corporal que la semaglutida, el antiobesidad GLP-1 de referencia y en la que se basa Ozempic, según los resultados de un ensayo clínico en fase III que publica The Lancet.
Los resultados de este ensayo clínico, financiado por la farmacéutica norteamericana Eli Lilly reciben el aval de una la revista científica decana The Lancet y sitúan a esta molécula en plena competencia con Wegovy de Novo Nordisk como terapia oral clave en la carrera de las big pharma de las píldoras antiobesidad en una nueva etapa del tratamiento de este trastorno metabólico.
La farmacéutica de Indiana que desarrolla este medicamento están pendiente de su aprobación previsiblemente el próximo mes de abril por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU (FDA en sus siglas inglesas) como píldora diaria de GLP-1 para el tratamiento de la obesidad crónica.
El ensayo clínico de esta fórmula oral agonista del receptor GLP-1 en fase III, la última etapa de los ensayos clínicos antes de pasar a la fase de autorización, incluyó un total de 1.500 personas procedentes de cinco países con diabetes tipo 2 no controlada con metforfina y que tomaron orforglipron durante un año con el objetivo de comparar su efecto frente a la semaglutida oral.
El estudio, coordinado por Julio Rosenstock, del departamento de Endocrinología de la Universidad del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas, EEUU, concluye que las dosis de 12 mg y 36 mg de orforglipron presentaron mejores tasas promedio de control de la hemoglobina glicada (HbA1c) frente a 7 mg y 14 mg dosis de semaglutida.
En ambos casos, los perfiles de seguridad coincidían con las medias para los medicamentos de la clase de agonistas del receptor GLP-1, aunque la incidencia de acontecimientos gastrointestinales, las interrupciones del tratamiento debido a acontecimientos adversos y el aumento medio de la frecuencia cardíaca fueron mayores con el orforgliprón que con semaglutida oral.
"Es un estudio bastante esperado porque la diabetes tipo 2 afecta a muchísima población y necesitamos un abordaje con una terapia que sea más fácil para el paciente", explica Cristóbal Morales, responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO).
"Los beneficios de GLP-1 en diabetes tipo 2 en subcutáneo ya están claramente demostrados", y buscar formulaciones orales en un comprimido una vez al día podría facilitar el uso más precoz para así poder llegar a más gente, porque la diabetes tipo 2 afecta a muchísima población y necesitamos un abordaje con una terapia que sea más fácil, además de facilitar el tratamiento según la preferencia de cada paciente, añade Morales en SMC España.
Recuerda que "orforglipron no es un péptido, es un químico pequeño que se puede administrar de manera independiente a la comida y eso podría facilitar su uso porque fuese más cómodo".
Actualmente la mayoría de tratamientos para la obesidad tienen limitaciones. O bien son inyectables como el Ozempic, o si son en pastilla, como Rybelsus, requieren condiciones estrictas de administración como tomarse en ayunas y esperar media hora antes de comer para que el medicamento pase antes al intestino y funcione de manera óptima.
El orforglipron, al igual que la semaglutida, actúa sobre el receptor GLP-1, presente en diferentes células implicadas en la regulación del apetito y del metabolismo en el cerebro y el tubo digestivo con el fin de regular el apetito produciendo sensación de saciedad. Pero la estructura química de este fármaco es diferente (es una molécula pequeña, no un péptido, un trozo de proteína) cuya estructura química más simple permite que se pueda tomar en cualquier momento.
En este ensayo se compara orforglipron, en un cara a cara, un head to head, frente a semaglutida oral, explica Morales. "Los resultados del ensayo demuestra la superioridad de la primera frente a la segunda en cuanto a hemoglobina glicada (1,91 frente a 1,47), y algo también muy importante, en la pérdida de peso", que en diabetes tipo 2 es muy importante porque el origen de la diabetes tipo 2 y su evolución depende mucho de la masa grasa. La pérdida de peso de orforglipron fue de más de 8,2 kg de media frente al 5,3 de semaglutida, algo que "clínicamente es bastante relevante", señala.
"Es muy buena noticia", resume. La diabetes tipo 2 es una enfermedad muy prevalente, y que tengamos diversas moléculas que se adecúen a las preferencias del paciente, sin lugar a dudas, va a ser clave del éxito: ir al origen metabólico de perder peso. Por supuesto, también es un éxito "que demuestre un control en hemoglobina glicada como control glucémico".
Ahora bien, apunta, aunque este fármaco ha demostrado la superioridad en este ensayo clínico, también, al ser más potente sus efectos secundarios pueden ser mayores, sobre todo gastrointestinales, como las náuseas o los vómitos, que quizás van a requerir un manejo más prudente, una titulación de dosis más progresiva (pasar de concentraciones más bajas del fármaco a otras más altas progresivamente).
Orforglipron es un agonista oral del receptor del péptido-1 similar al glucagón-1 de molécula pequeña (no péptido) en fase de investigación, que se puede tomar en cualquier momento del día sin restricciones en la ingesta de alimentos y agua. Es un tratamiento potencial contra la diabetes tipo 2 y designado por la FDA como medicamento prioritario para revisión, pero como con cualquier producto farmacéutico, existen riesgos e incertidumbres sustanciales en el proceso de investigación, desarrollo y comercialización de medicamentos.
La molécula fue descubierta por la japonesa Chugai Pharmaceutical que después publicó junto a Lilly los datos de farmacología preclínica y es licencia de Lilly desde 2018. La compañía estadounidense está llevando a cabo diversos estudios de fase III sobre orforglipron para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y para el control del peso en adultos con obesidad o sobrepeso con al menos un problema médico relacionado con el peso. También se está estudiando como un tratamiento potencial para la apnea obstructiva del sueño, la hipertensión y el dolor de la osteoartritis en adultos con obesidad.
El pasado mes de diciembre la compañía publicó los resultados de otro estudio que mostraba su viabilidad a largo plazo tras mostrar eficacia para ayudar a mantener la pérdida de peso a largo plazo después de cambiar de incretinas inyectables de las incretinas semaglutida y tirzepatida Wegovy y Mounjaro (Zepbound en EEUU) a terapia oral con GLP-1. Antes, la revista New England Journal of Medicine (NEJM) había publicado los resultados positicos de eficacia de la dosis más alta del fármaco en obesidad y control de los factores de riesgo cardiovascular.
https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(26)00202-3/fulltext
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