El Partido Popular trasladó ayer su Comité de Dirección a Barcelona como botón de muestra de su apuesta «central» por la vivienda. Alberto Núñez Feijóo quiere recrudecer la batalla ideológica -los dos modelos son muy diferentes- con el PSOE por el voto de los electores de 30 a 44 años, que son los que están en edad de acceder a la primera vivienda en propiedad. Pero la mayoría no puede, por el enorme encarecimiento de los pisos. En las grandes ciudades se ha vuelto muy difícil alquilar y no hay apenas vivienda pública asequible. Tampoco la oferta aumenta lo suficiente como para presionar los precios a la baja.
Y la Ciudad Condal es uno de los grandes símbolos de esta crisis, a ojos del PP, porque a las dificultades de acceso al mercado inmobiliario les añade una mayor tasa de okupación que el resto de grandes urbes. Según el Consejo General del Poder Judicial, más del 14% de las demandas por okupación se producen en la capital catalana. «Barcelona es la zona cero de la crisis de la vivienda. Vamos a intensificar nuestro mensaje y vamos al cuerpo a cuerpo contra Pedro Sánchez; vamos a aterrizar con toda intensidad en ese tema», explican fuentes de la planta noble de Génova.
El plan del PP es erosionar al PSOE por su falta de resultados palpables en este ámbito en siete años y medio de acción de gobierno. «Es muy complicado que el Gobierno sea creíble en materia de vivienda. Sánchez no puede conseguir ni un voto con un tema que está peor que nunca con un Gobierno que aglutina a toda la izquierda», aseguran en el equipo de Feijóo. El PP se va a volcar en el electorado frustrado por no encontrar vivienda. Fundamentalmente, los treintañeros. «¿Por qué en Extremadura hay 60% de voto a la derecha? Porque hay gente de 44 años para abajo que ven que el Gobierno no hace nada por ellos. A la franja de edad de 30 a 44 años la han abandonado», inciden en el PP, que aboga por construir hasta un millón de pisos con nuevas tipologías adaptadas a la demanda. O sea, más pequeños y asequibles. «La vivienda desgasta al Gobierno y somos una alternativa competitiva».
Con esta estrategia por bandera, Feijóo anunció que, si llega a La Moncloa, impulsará una reforma de la financiación autonómica que vinculará los ingresos de las comunidad autónoma a su inversión en políticas de vivienda. El popular aseguró que su Gobierno ofrecerá más financiación a las regiones que dediquen más a vivienda. El líder de la oposición realizó este anuncio desde Barcelona.
La elección de la capital catalana no es casual, dado que, además de tener problemas de acceso a la vivienda, es en la Ciudad Condal donde la pasada semana se cerró el acuerdo de financiación entre Esquerra Republicana de Catalunya y el Gobierno que privilegiará a Cataluña con un modelo que primará la ordinalidad para esta comunidad, a la convertirá en la tercera región que más recursos reciba, al ser también la tercera que más aporta al sistema.
«Sánchez condiciona la financiación a su bienestar personal en Moncloa. Yo me comprometo a vincularla al bien común. A las necesidades de la gente. Y nada necesitan más los españoles que poner fin al drama del acceso a la vivienda», manifestó Feijóo, quien tildó de «inaceptable» que el presidente del Gobierno haya «rehabilitado como ministro de Hacienda a Junqueras, un condenado por malversación».
El objetivo del plan de los populares es empezar a cubrir en la próxima legislatura el déficit del millón de viviendas que, según los cálculos de la formación dirigida por Feijóo, necesitan los españoles.
Al anuncio del aumento de la financiación para las autonomías que se vuelquen en las construcción de estas viviendas, el PP añade otras 14 medidas, para combatir el principal problema del país tales como la reducción de la burocracia para la construcción de inmuebles, la movilización ágil del suelo disponible, la reducción de diez a cuatro años del tiempo de construcción a través de un plan residencial estratégico, la habilitación del uso de remanentes de los ayuntamientos para políticas de vivienda, la bajada del 10% al 4% del IVA a los jóvenes que compren vivienda nueva o una ley contra la okupación para desalojar delincuentes en 24 horas y proteger la propiedad privada.
El PP cuenta con aprobar en el Congreso muchas de sus medidas gracias a los votos de Vox y Junts. De hecho, en materia inmobiliaria hay una mayoría de derechas en la Cámara Baja. Es algo que contemplan en la sala de máquinas de La Moncloa. El equipo de Pedro Sánchez es perfectamente consciente de que muchas de sus medidas -pero no todas (por ejemplo, la rebaja fiscal)- tendrán la negativa del partido de Carles Puigdemont y, por tanto, su aprobación estará en el alero. «Queda un año de carrera electoral. No nos da miedo perder votaciones, eso está ya descontado. Hay un relato político electoral en ser un Gobierno que pone sobre la mesa avances sociales, medio ambientales y de vivienda», inciden las fuentes consultadas.
El Gobierno trabaja en sus medidas de vivienda desde cuatro frentes coordinados: los ministerios de Vivienda, Hacienda y Economía, por un lado, y el Gabinete de La Moncloa, por otro, que es el que les da el visto bueno a las medidas y luego las monitoriza y las estratégicamente en el calendario. «Se hace un mínimo de una reunión al mes, a veces una a la semana», explican en el Ejecutivo, donde también reconocen que no han logrado revertir la crisis del acceso de los jóvenes a un piso asequible.
Pero ahora van a rectificar el rumbo: «Prácticamente cada semana habrá una nueva medida», según las fuentes gubernamentales.
Medidas
FINANCIACIÓN. Feijóo prometió ayer que, si es presidente, «mientras se prolongue la situación de crisis de la vivienda en España, habrá más financiación para las comunidades autónomas y mayor capacidad de gasto para los ayuntamientos que trabajen realmente en el problema de vivienda».
SUELO. El PP también propone «movilizar todo el suelo público disponible para construir viviendas y ofrecerlas en alquiler, un 30% más barato que la media del mercado» y establecer un plan residencial estratégico «para reducir de 10 a cuatro años el tiempo que se tarda en iniciar la construcción de una vivienda».
REMANENTES. En el ámbito municipal, Feijóo prometió permitir el uso de los remanentes a los ayuntamientos para destinarlos a vivienda. Sobre la reducción de la burocracia, además del silencio administrativo positivo, ha planteado reducir todos los trámites de competencia autonómica.