El PP ha registrado una enmienda a la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, que se encuentra en tramitación en el Congreso, para solicitar ahora que no aumente el número de diputados en las Cortes regionales. La petición de modificación se produce nueve meses después de haber pactado y aprobado con el PSOE un texto que, entre otras cuestiones, incluía un incremento de 33 a 55 los escaños del Parlamento con sede en Toledo.
En el partido de Paco Núñez justifican el cambio de posición con el argumento de que ha detectado que Vox, el partido que "no cree" en el modelo territorial, se está "permitiendo lanzar bulos" con respecto al número de representantes al decir que el incremento se va a producir "en esta legislatura". El equipo de Emiliano García-Page cree en cambio que es una "excusa" para "romper" el acuerdo sellado entre los dos partidos mayoritarios en la región.
El tamaño del hemiciclo de Castilla-La Mancha se redujo en 16 escaños en 2014 -en ese momento contaba con 49- durante el mandato de la popular María Dolores de Cospedal, que gobernó entre 2011 y 2015 con mayoría absoluta en la única legislatura en la que se interrumpió hegemonía socialista en esta región para "racionalizar las instituciones y acercarlas al ciudadano". La modificación del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha pactada en mayo de 2025 planteaba subirlo hasta un máximo de 55, lo que no tendría efecto hasta después de las elecciones de 2027.
En el PP explican que durante la tramitación parlamentaria en las Cortes autonómicas ya plantearon una enmienda para que el tope de número de representantes regionales se situara en 35, que fue rechazada por los votos del PSOE, que cuenta con mayoría absoluta, y que lo que han hecho ahora es volver a plantearla en el Congreso. Asimismo, señalan que si el partido en el Gobierno "rompe el acuerdo por este punto en concreto" tendrá la lectura política de que "sólo le interesaba aumentar los diputados".
Por su parte, el secretario de Organización de los socialistas de Castilla-La Mancha, Sergio Gutiérrez, ha situado al secretario general de los populares, Miguel Tellado, detrás de esta decisión, asegurando que este movimiento responde a una "estrategia de Génova" para frenar el crecimiento de Vox. En este sentido ha indicado que para que el partido de Santiago Abascal no suba en Aragón o en Castilla y León, que celebran elecciones el 8 de febrero y el 15 de marzo, respectivamente, "cogen de rehén y subordinan a Castilla-La Mancha y al pacto constitucional" que en su opinión había supuesto esta reforma, que, asegura, "ha sido ejemplo en toda España".
El grupo parlamentario Vox en las Cortes autonómicas, a su vez, ha atribuido la enmienda del PP a la "la presión" que ha ejercido sobre la formación de Núñez para que se mantenga el número de diputados. Los partidos de la izquierda, en cambio, solicitan subir el número de escaños más aún de lo pactado por las fuerzas mayoritarias: Podemos hasta 100 y Sumar hasta 67.
"Es la excusa, lo que realmente no quieren es un acuerdo con el PSOE", inciden en el equipe de Page. "No sólo es romper un pacto, sino que no hay razones: la reforma electoral no podría entrar en vigor hasta 2031 y acordamos que la siguiente ley electoral sería con pacto PSOE-PP y que las futuras modificaciones tendrían que llevar mayoría reforzada", añaden.
A todo esto, suman otro argumento: el de que, en su opinión, Tellado haya impuesto que el Parlamento de Castilla-La Mancha tenga una horquilla de entre 25 y 35 diputados con una población de 2,1 millones de habitantes cuando Galicia -comunidad de origen del secretario general de los populares- tiene 75 con 2,7 millones de habitantes.