Desde un formulario a un resguardo pasando por una factura: el PDF es la extensión por antonomasia para compartir documentos independientemente de que lo hagas desde un ordenador con Windows a un iPhone o una tablet Android. Da igual: vas a ver el formato original pase lo que pase. Pero, ay amiga si te toca meterle mano a un PDF.
Marco Grossi también se vio en aprietos con un PDF. Una, que ya tiene sus años, tuvo que buscarse la vida para no pagar la licencia Adobe Acrobat (antaño no era una suscripción y el precio no era barato precisamente) para editar un PDF de ciento a viento: desde imprimir y escanear a perder el tiempo reconstruyendo con un procesador de textos. En esa primera década de los dosmiles yo era una estudiante que se las veía y se las deseaba con documentos y Marco Grossi, también.
Allá por 2010 este barcelonés, que ha estudiado Multimedia y Fotografía y también programación, se encontró ante una tarea tan mundana como tener que copiar y pegar un PDF: no fue una tarea fácil. Como cuenta él mismo para La Vanguardia, "Yo soy programador, y me desenvuelvo bien en cuestiones informáticas, así que tardé unos 15 minutos en averiguarlo".
Y entonces llegó iLovePDF. Como confiesa el fundador y CEO para El País, en ese momento descubrió que ahí había una necesidad: "Me di cuenta de que era muy sencillo y que podía crearlo yo mismo". No fue el primero (el vetusto pero fiable PDFSam tenía una interfaz que echaba para atrás), pero sí el que logró imponerse como el software para manejar PDF para usuarios normales y corrientes (aunque también para empresas reacias a pagar, porque resuelve lo básico rápido y bien).
Un ascenso meteórico. Lo que empezó como un proyecto personal que compaginaba con el diseño web como autónomo, en 2014 se convirtió en su ocupación al 100%. Hasta 2017 trabajó solo desde su casa, pero en ese momento dio un paso adelante: alquiló una oficina contrató a un antiguo compañero de la universidad. Ahora ya son 43 personas.
Por aquel entonces su web ya recibía entre 200.000 y 300.000 visitas diarias de tráfico orgánico. En 2025 Grossi contaba que rondaban los 150 millones de usuarios únicos al mes. El portal ahrefs lo listaba en 2024 en el puesto 34 a escala planetaria, por encima de Amazon en India y justo debajo de Wikipedia en Rusia.
Captura de iLovePDF de 2018. vía Archive.today
Bueno, bonito y barato gratis. Su filosofía desde el principio ha sido ser un servicio gratis, accesible, de alta calidad y fácil de usar. Una visita rápida a su web nos devuelve un mosaico con iconos y mensajes claros "Unir PDFs", "Dividir PDFs" y un paso a paso ágil e intuitivo para conseguir documentos con una buena calidad, sin limitaciones ni marcas de agua. Estamos usando iLovePDF en castellano, pero la web está traducida a 25 idiomas para que la lengua no sea un obstáculo. En 2018 (la captura más antigua guardada en Archive.today) también.
Tampoco mercadean con los datos: Marco Grossi detalla que como firma europea se rigen por el RGPD y que todos los PDF se eliminan en dos horas, sin que nadie pueda acceder a ellos. Además, explica que cuentan con la certificación ISO 27001. En los inicios se financiaban poniendo publicidad, pero según su CEO eso es algo muy arriesgado.
Cómo gana dinero iLovePDF. Así que desde 2014, además de las opciones gratis ofrecen servicios por suscripción, de modo que la publicidad les genera unos ingresos residuales. Son una empresa pequeña, pero dan servicio a aquellas personas que visiten su web, que ya hemos visto que son muchas. Por eso el barcelonés explica que "solo necesitamos un porcentaje muy pequeño de usuarios que paguen para financiarnos". El 80 - 90% de sus ingresos proceden precisamente de sus suscripciones premium, dirigidas a empresas.
El resto llega desde un banner publicitario que, servidora que usa el servicio desde hace tantos años que no recuerda, ni se acordaba de él. El coste de ser premium son 5 euros al mes y la acceso a extras como las firmas digitales o librarse de los anuncios, pero es totalmente prescindible: su fundador detalla que la versión gratis es suficiente para el 99,9% de quienes nos usan.
En Xataka
He decidido independizarme de toda la tecnología de EEUU y abrazar la europea. Así lo estoy consiguiendo
No están en venta. Marco Grossi no es un lobo de Wall Street: él mismo reconoce que nunca tuvo espíritu emprendedor y que no abre propuestas de compra, algo parecido al proyecto de VLC y que ha convertido a ambas plataformas en memes de santos o héroes en redes sociales como X/Twitter. Ser una empresa autofinanciada permite a Marco y su equipo mantener su filosofía y rechazar ofertas.
Pese a que su historia es meteórica considerando sus 15 años de vida, el CEO habla de un crecimiento empresarial sostenido y que nunca contratarán a 200 personas en un año para tener que cerrar. Su rotación de personal es muy baja, pero sólida: quieren replicar su modelo con su homólogo para imágenes, iLoveIMG.
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La noticia
En 2010 un estudiante de Barcelona buscaba una forma fácil de editar PDFs. 16 años después, es una de las webs más vistas de internet
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.
En 2010 un estudiante de Barcelona buscaba una forma fácil de editar PDFs. 16 años después, es una de las webs más vistas de internet
De parche para solucionar un problema puntual a una pequeña empresa de "solo" 43 personas con una de las 50 webs más visitadas del mundo
Desde un formulario a un resguardo pasando por una factura: el PDF es la extensión por antonomasia para compartir documentos independientemente de que lo hagas desde un ordenador con Windows a un iPhone o una tablet Android. Da igual: vas a ver el formato original pase lo que pase. Pero, ay amiga si te toca meterle mano a un PDF.
Marco Grossi también se vio en aprietos con un PDF. Una, que ya tiene sus años, tuvo que buscarse la vida para no pagar la licencia Adobe Acrobat (antaño no era una suscripción y el precio no era barato precisamente) para editar un PDF de ciento a viento: desde imprimir y escanear a perder el tiempo reconstruyendo con un procesador de textos. En esa primera década de los dosmiles yo era una estudiante que se las veía y se las deseaba con documentos y Marco Grossi, también.
Allá por 2010 este barcelonés, que ha estudiado Multimedia y Fotografía y también programación, se encontró ante una tarea tan mundana como tener que copiar y pegar un PDF: no fue una tarea fácil. Como cuenta él mismo para La Vanguardia, "Yo soy programador, y me desenvuelvo bien en cuestiones informáticas, así que tardé unos 15 minutos en averiguarlo".
Y entonces llegó iLovePDF. Como confiesa el fundador y CEO para El País, en ese momento descubrió que ahí había una necesidad: "Me di cuenta de que era muy sencillo y que podía crearlo yo mismo". No fue el primero (el vetusto pero fiable PDFSam tenía una interfaz que echaba para atrás), pero sí el que logró imponerse como el software para manejar PDF para usuarios normales y corrientes (aunque también para empresas reacias a pagar, porque resuelve lo básico rápido y bien).
Un ascenso meteórico. Lo que empezó como un proyecto personal que compaginaba con el diseño web como autónomo, en 2014 se convirtió en su ocupación al 100%. Hasta 2017 trabajó solo desde su casa, pero en ese momento dio un paso adelante: alquiló una oficina contrató a un antiguo compañero de la universidad. Ahora ya son 43 personas.
Por aquel entonces su web ya recibía entre 200.000 y 300.000 visitas diarias de tráfico orgánico. En 2025 Grossi contaba que rondaban los 150 millones de usuarios únicos al mes. El portal ahrefs lo listaba en 2024 en el puesto 34 a escala planetaria, por encima de Amazon en India y justo debajo de Wikipedia en Rusia.
Captura de iLovePDF de 2018. vía Archive.today
Bueno, bonito y barato gratis. Su filosofía desde el principio ha sido ser un servicio gratis, accesible, de alta calidad y fácil de usar. Una visita rápida a su web nos devuelve un mosaico con iconos y mensajes claros "Unir PDFs", "Dividir PDFs" y un paso a paso ágil e intuitivo para conseguir documentos con una buena calidad, sin limitaciones ni marcas de agua. Estamos usando iLovePDF en castellano, pero la web está traducida a 25 idiomas para que la lengua no sea un obstáculo. En 2018 (la captura más antigua guardada en Archive.today) también.
Tampoco mercadean con los datos: Marco Grossi detalla que como firma europea se rigen por el RGPD y que todos los PDF se eliminan en dos horas, sin que nadie pueda acceder a ellos. Además, explica que cuentan con la certificación ISO 27001. En los inicios se financiaban poniendo publicidad, pero según su CEO eso es algo muy arriesgado.
Cómo gana dinero iLovePDF. Así que desde 2014, además de las opciones gratis ofrecen servicios por suscripción, de modo que la publicidad les genera unos ingresos residuales. Son una empresa pequeña, pero dan servicio a aquellas personas que visiten su web, que ya hemos visto que son muchas. Por eso el barcelonés explica que "solo necesitamos un porcentaje muy pequeño de usuarios que paguen para financiarnos". El 80 - 90% de sus ingresos proceden precisamente de sus suscripciones premium, dirigidas a empresas.
El resto llega desde un banner publicitario que, servidora que usa el servicio desde hace tantos años que no recuerda, ni se acordaba de él. El coste de ser premium son 5 euros al mes y la acceso a extras como las firmas digitales o librarse de los anuncios, pero es totalmente prescindible: su fundador detalla que la versión gratis es suficiente para el 99,9% de quienes nos usan.
No están en venta. Marco Grossi no es un lobo de Wall Street: él mismo reconoce que nunca tuvo espíritu emprendedor y que no abre propuestas de compra, algo parecido al proyecto de VLC y que ha convertido a ambas plataformas en memes de santos o héroes en redes sociales como X/Twitter. Ser una empresa autofinanciada permite a Marco y su equipo mantener su filosofía y rechazar ofertas.
Pese a que su historia es meteórica considerando sus 15 años de vida, el CEO habla de un crecimiento empresarial sostenido y que nunca contratarán a 200 personas en un año para tener que cerrar. Su rotación de personal es muy baja, pero sólida: quieren replicar su modelo con su homólogo para imágenes, iLoveIMG.