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Cultura

En la diversidad está el Orgullo

En la diversidad está el Orgullo
Artículo Completo 1,196 palabras
Nuevo cartel del Ayuntamiento de Madrid en torno a los eventos del Orgullo madrileño y nueva trifulca: que si no están las siglas LGTBiQ+; que si hay colores de la bandera pero 'difuminados'; que si invita más al turismo y la fiesta que a la reivindicación... Se impone la diversidad de opiniones, materia prima desde la que debería construirse y asumirse el colectivo.También son diversas, cuantitativa y cualitativamente, las múltiples exposiciones que, un año más, dejan en el calendario las celebraciones (algunas más reivindicativas, otras más festivas) en torno a la 'diversidad' (no nos cansemos de repetir esta palabra) sexual.Si empezamos por Madrid y tuviéramos que elegir una de tesis, tan bien documentada como todo lo que hace este espacio, nuestros pasos nos dirigirán al Archivo Arkhé. Noticia relacionada general No No ARTE Manuel Antonio Domínguez: «El dibujo, para mí, desde niño, tuvo algo de medicinal» Javier Díaz-GuardiolaAllí (donde ya 'reposan' de forma permanente los 'restos' del Lorca de Eugenio Merino) se presenta la potentísima 'Weimar: la República del Tercer Sexo (1919-1933)', que, comisariada por Halim Badawi, analiza los pasos de gigante que se dieron en cuanto a despatologización (sobresale aquí el nombre del doctor Magnus Hirschfeld ) y asunción de la homosexualidad en Alemania en los años previos al ascenso del nazismo (que, de hecho, se aprovechó de sus estudios con nombres y apellidos para terminar aniquilando a hasta 15.000 personas). De 'uranita' a 'homosexual'Y tiempos en los que la identidad sexual dejó de ser exclusivamente una categoría médica o jurídica para devenir forma de vida, espacio de sociabilidad y horizonte político. Los 'uranitas' pasaban a ser 'homosexuales' de pleno derecho. No en vano, solo en Berlín llegaron a estar abiertos hasta cien locales gays y más de 25 publicaciones destinadas a este público se vendían en sus kioskos. Que, en cualquier caso, Alemania no fue una arcadia y que se vio atravesada por tensiones o legislaciones contradictorias (como ese párrafo 175 del Código Penal, que castigó la homosexualidad ¡hasta 1994!) queda también patente en una cita que analiza el antes y el después de este paréntesis en la historia germana.También echando la vista atrás, otras dos muestras fundamentales: de un lado, la que conmemora los casi 50 años de la primera manifestación por los derechos LGTBi en España. Fue en Barcelona en 1977, pocos días después de las primeras elecciones libres de la democracia. En las imágenes, acuarela de Claudio Pinheiro en MadIsMad; Andrés Hernando fotografiado por Santos Trullo en Garage Bonilla; y fotografía de Pablo Pérez Mínguez en Monopol-Madrid ABCLa misma en la que los organizadores del Front d'Alliberament Gai de Catalunya sacaron de la cabecera a travestis y transexuales por no dar una imagen 'normativa' del 'buen homosexual', pero que acabó liderada por ellas cuando la cosa se puso fea y la policía empezó a repartir estopa: «Nosaltres no tenim por, nosaltres som» («Nosotr@s no tenemos miedo, nosotr@s somos». En catalán, la primera persona del plural no distingue géneros) fue el lema que más se escuchó, título de la muestra con las fotos que ese día tomó Colita, aguerrida fotorreportera, a la que ahora homenajea el Centro Cultural Blanquerna desde el programa de PHotoEspaña.  También forma parte del festival el guiño a Pablo Pérez Mínguez a través de su cultivo del desnudo masculino en fotografía de 'Pastores y dioses' (Monopol-Madrid), cuyos textos comisariales a cargo de José Tono Martínez sirven para resucitar 'La Luna de Madrid' y editar su número 50. De otro, 'Transmutación. Segundo acto', del colectivo Art al Quadrat, en Swinton & Grant. Hubo un tiempo en el que en la cárcel de Carabanchel un módulo, el del Palomar, sirvió para condenar doblemente a las personas por su condición sexual. Familiares de los mismos ceden sus espaldas para resignificar las dolorosas palabras que ellos sufrieron, que quizás se llevó el viento, pero no así las cicatrices que provocaron sus heridas.Frente a frenteEn Garage Bonilla, regresamos a otros dos archivos que ya conocíamos por separado: el 'queer' de David Trullo, y el 'torero' de su padre Santos Trullo. Dos maneras de entender la masculinidad que, al encontrarse generan fluctuaciones interesantes: se 'erotizan' figuras como El Cordobés, Luis M. Dominguín... Mientras se 'descuirizan' los modelos sexualizados del segundo. A este escurridizo palabro, 'Cuir', castellanización del 'queer' anglosajón, rinden homenaje en Estudio Inverso Malasaña con trabajos de Alain Cugnenc, Marcelo Mendonça o Chema Peralta (¡ojo a los progresos de este último!), que exploran, visibilizan y celebran la pluralidad de identidades. Los integrantes de este co-working, junto a otros creadores (Aurora Duque, Diego de los Reyes, Miguel Muñoz...) 'ocupan' también la John Holland Gallery en Lepe (Huelva) con 'Pride'. Nunca serán bastantes las exposiciones que fomenten el 'orgullo rural'.De arriba abajo, en las imágenes, fotografía de la manifestación barcelonensa de 1977 fotografiada por Colita; díptico de Art & Quadart de su muestra en Swinton & Grant; pieza de David Ortega para 'Cuir', en Estudio Inverso ABCY ya que he saltado fuera de Madrid, me detengo en Barcelona en Ineditad, que se alía con Espai Fàbrica para, parafraseando a Judith Butler, 'deshacer el género'. De la mano de Fabro Tranchida, Alfonso del Moral o Jean Carlos Puerto, rompe con la violencia simbólica que supone eludir el trabajo de los creadores LGTBi, fortaleciendo la idea de colectividad y resistencia. Desde esta perspectiva, su acercamiento a lo corporal y la escultura, leo la propuesta de Antonio Fernández Alvira titulada 'Latencia del pliegue' en House of Chappaz. El aragonés constata por qué es uno de esos nombres que conviene seguir.Cinematográficos se ponen en MadIsMad. 'La tentación vive en Mad' se deleita en el cuerpo masculino a través de autores como Ben Seaman, Enrique Toribio o Claudio Pinheiro. También en La Fiambrera, donde Antonio Ufarte ilustra esos títulos del cine gay que han creado conciencia o han ayudado a articular imaginarios.arte_abc_0724Y no acabemos sin reivindicar (le cuesta a sus comisarios) al Felix Gonzalez-Torres marica y seropositivo del Museo Reina Sofía; la entrada en el Teatro Pavón de collagistas como Mateo Fetén; el maridaje entre Miguel Zamorano y Michael de Coca en Espacio Cultural Abierto; la subyugante foto de Ricardo Castro en People Art Gallery; el regreso del Museo Thyssen al desfile del Orgullo con una carroza de Okuda; el cuerpo en danza de Valery Katsuba en el Ruso de Málaga; Spencer Tunick mapeando la bandera sobre desnudos en Gran Canaria en 26 de julio; o la invitación de la galería La Cometa para conocer sus fondos LGTBi. ¡No me negarán que la diversidad da para mucho!

Nuevo cartel del Ayuntamiento de Madrid en torno a los eventos del Orgullo madrileño y nueva trifulca: que si no están las siglas LGTBiQ+; que si hay colores de la bandera pero 'difuminados'; que si invita más al turismo y la fiesta que a la ... reivindicación... Se impone la diversidad de opiniones, materia prima desde la que debería construirse y asumirse el colectivo.

También son diversas, cuantitativa y cualitativamente, las múltiples exposiciones que, un año más, dejan en el calendario las celebraciones (algunas más reivindicativas, otras más festivas) en torno a la 'diversidad' (no nos cansemos de repetir esta palabra) sexual.

Si empezamos por Madrid y tuviéramos que elegir una de tesis, tan bien documentada como todo lo que hace este espacio, nuestros pasos nos dirigirán al Archivo Arkhé.

Manuel Antonio Domínguez: «El dibujo, para mí, desde niño, tuvo algo de medicinal»

Allí (donde ya 'reposan' de forma permanente los 'restos' del Lorca de Eugenio Merino) se presenta la potentísima 'Weimar: la República del Tercer Sexo (1919-1933)', que, comisariada por Halim Badawi, analiza los pasos de gigante que se dieron en cuanto a despatologización (sobresale aquí el nombre del doctor Magnus Hirschfeld) y asunción de la homosexualidad en Alemania en los años previos al ascenso del nazismo (que, de hecho, se aprovechó de sus estudios con nombres y apellidos para terminar aniquilando a hasta 15.000 personas).

Y tiempos en los que la identidad sexual dejó de ser exclusivamente una categoría médica o jurídica para devenir forma de vida, espacio de sociabilidad y horizonte político. Los 'uranitas' pasaban a ser 'homosexuales' de pleno derecho. No en vano, solo en Berlín llegaron a estar abiertos hasta cien locales gays y más de 25 publicaciones destinadas a este público se vendían en sus kioskos. Que, en cualquier caso, Alemania no fue una arcadia y que se vio atravesada por tensiones o legislaciones contradictorias (como ese párrafo 175 del Código Penal, que castigó la homosexualidad ¡hasta 1994!) queda también patente en una cita que analiza el antes y el después de este paréntesis en la historia germana.

También echando la vista atrás, otras dos muestras fundamentales: de un lado, la que conmemora los casi 50 años de la primera manifestación por los derechos LGTBi en España. Fue en Barcelona en 1977, pocos días después de las primeras elecciones libres de la democracia.

La misma en la que los organizadores del Front d'Alliberament Gai de Catalunya sacaron de la cabecera a travestis y transexuales por no dar una imagen 'normativa' del 'buen homosexual', pero que acabó liderada por ellas cuando la cosa se puso fea y la policía empezó a repartir estopa: «Nosaltres no tenim por, nosaltres som» («Nosotr@s no tenemos miedo, nosotr@s somos». En catalán, la primera persona del plural no distingue géneros) fue el lema que más se escuchó, título de la muestra con las fotos que ese día tomó Colita, aguerrida fotorreportera, a la que ahora homenajea el Centro Cultural Blanquerna desde el programa de PHotoEspaña. 

También forma parte del festival el guiño a Pablo Pérez Mínguez a través de su cultivo del desnudo masculino en fotografía de 'Pastores y dioses' (Monopol-Madrid), cuyos textos comisariales a cargo de José Tono Martínez sirven para resucitar 'La Luna de Madrid' y editar su número 50.

De otro, 'Transmutación. Segundo acto', del colectivo Art al Quadrat, en Swinton & Grant. Hubo un tiempo en el que en la cárcel de Carabanchel un módulo, el del Palomar, sirvió para condenar doblemente a las personas por su condición sexual. Familiares de los mismos ceden sus espaldas para resignificar las dolorosas palabras que ellos sufrieron, que quizás se llevó el viento, pero no así las cicatrices que provocaron sus heridas.

En Garage Bonilla, regresamos a otros dos archivos que ya conocíamos por separado: el 'queer' de David Trullo, y el 'torero' de su padre Santos Trullo. Dos maneras de entender la masculinidad que, al encontrarse generan fluctuaciones interesantes: se 'erotizan' figuras como El Cordobés, Luis M. Dominguín... Mientras se 'descuirizan' los modelos sexualizados del segundo. A este escurridizo palabro, 'Cuir', castellanización del 'queer' anglosajón, rinden homenaje en Estudio Inverso Malasaña con trabajos de Alain Cugnenc, Marcelo Mendonça o Chema Peralta (¡ojo a los progresos de este último!), que exploran, visibilizan y celebran la pluralidad de identidades. Los integrantes de este co-working, junto a otros creadores (Aurora Duque, Diego de los Reyes, Miguel Muñoz...) 'ocupan' también la John Holland Gallery en Lepe (Huelva) con 'Pride'. Nunca serán bastantes las exposiciones que fomenten el 'orgullo rural'.

Y ya que he saltado fuera de Madrid, me detengo en Barcelona en Ineditad, que se alía con Espai Fàbrica para, parafraseando a Judith Butler, 'deshacer el género'. De la mano de Fabro Tranchida, Alfonso del Moral o Jean Carlos Puerto, rompe con la violencia simbólica que supone eludir el trabajo de los creadores LGTBi, fortaleciendo la idea de colectividad y resistencia. Desde esta perspectiva, su acercamiento a lo corporal y la escultura, leo la propuesta de Antonio Fernández Alvira titulada 'Latencia del pliegue' en House of Chappaz. El aragonés constata por qué es uno de esos nombres que conviene seguir.

Cinematográficos se ponen en MadIsMad. 'La tentación vive en Mad' se deleita en el cuerpo masculino a través de autores como Ben Seaman, Enrique Toribio o Claudio Pinheiro. También en La Fiambrera, donde Antonio Ufarte ilustra esos títulos del cine gay que han creado conciencia o han ayudado a articular imaginarios.

Y no acabemos sin reivindicar (le cuesta a sus comisarios) al Felix Gonzalez-Torres marica y seropositivo del Museo Reina Sofía; la entrada en el Teatro Pavón de collagistas como Mateo Fetén; el maridaje entre Miguel Zamorano y Michael de Coca en Espacio Cultural Abierto; la subyugante foto de Ricardo Castro en People Art Gallery; el regreso del Museo Thyssen al desfile del Orgullo con una carroza de Okuda; el cuerpo en danza de Valery Katsuba en el Ruso de Málaga; Spencer Tunick mapeando la bandera sobre desnudos en Gran Canaria en 26 de julio; o la invitación de la galería La Cometa para conocer sus fondos LGTBi. ¡No me negarán que la diversidad da para mucho!

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