Etapa 19
Enric Mas echa el lazo a Roglic y acaricia la victoria en La VueltaEl balear resiste sin sufrir el ataque del esloveno en Peñas Blancas, donde Dunbar remacha a Buitrago en los metros finales en otra fuga exitosa
Regala esta noticia Añádenos en Google Dunbar resistió el ataque de Buitrago y le batió en el kilómetro final. (Efe)Iván Benito
11/09/2026 a las 18:55h.Los rostros del esfuerzo esconden la realidad. A la cima de Peñas Blancas, la montaña de Estepona, llegan los cinco primeros clasificados a la par. ... Regados de sudor. Jadean. Resoplan. Reponen líquidos. Todos igual. La procesión va por dentro. Es otro final feliz a Enric Mas, aún sin euforias, agarrado a la Fanta y a la rueda de Primoz Roglic. El esloveno lanzó su primer ataque en esta Vuelta a tres kilómetros de acabar la antepenúltima etapa. Salió a buscar un resquicio al que agarrarse al final en Granada. Y encontró la firme resistencia del líder de la carrera, que acaricia el triunfo final.
El ciclista del Movistar tiene tres minutos de ventaja sobre Gall, con más miedo de perder su plaza en el podio que atrevimiento para ir a por más. Resulta un alivio porque dispone de un equipo fuerte y unido. Un bloque por el que suspirarían tanto Roglic como Carapaz. El ecuatoriano está a cinco minutos del primer puesto, el sueño con el que acudía a La Vuelta. No se rinde, pero no le dejan ilusionarse. Explotar la carrera. El Decathlon ató en corto su intento a 100 kilómetros de meta. Enric Mas hizo lo propio con Roglic durante la jornada malagueña. Llevando las riendas de una ronda que cada vez es más suya.
En el podio, Buitrago espera con la mirada perdida. Desde la cima de Peñas Blancas se ve África. De allí viene el equipo que le arrebató la victoria. El multimillonario Ivan Glasenberg, sudafricano y ahora residente en Suiza, amasó su fortuna durante sus años al frente de Glencore, gigante mundial de las materias primas. Impulsa el equipo con la ayuda de su compatriota Douglas Ryder, el hombre que llevó al Tour de Francia al primer equipo del continente africano, el Dimension Data. Con la ambición de revolucionar el ciclismo, este viernes encontraron el merecido premio a su buen rendimiento en esta Vuelta.
Buitrago, con la miel en los labios
Eddie Dunbar repartía abrazos en la cima de Peñas Blancas. Incrédulo. Iba camino de uno de los peores años de su vida. Atropellado por una moto cuando apenas unos días antes se había fracturado una costilla. La lesión de tobillo le impidió ir al Giro de Italia, su objetivo principal, y ayudar a Pidcock en el Tour. A la Vuelta llegó justo. Gracias a la ilusión. Su apartamento en Mónaco estaba en el recorrido de la contrarreloj inicial. Con el paso de los días, ha recuperado el golpe de pedal que le permitió ganar dos etapas en 2024.
La tercera, la de Peñas Blancas, se le volvió a escurrir de las manos a Buitrago. Otra vez en los metros finales. Cuando parecía dejar atrás a Dunbar y a su compañero Thomas Gloag, tercero. Quinto fue el campeón de España, Marcel Camprubí. Tres ciclistas del equipo Pinarello entre los cinco primeros de una jornada efervescente que empezó por todo lo alto.