- IÑAKI GARAY
Resulta un poco decepcionante oír al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, decir que el sistema de pensiones español es sostenible porque tenemos nuevas reglas fiscales. Suena bastante parecido al "están verdes" de aquella zorra tan rara que ansiaba las uvas sin poder alcanzarlas y que describió Esopo en su fábula. Pero lo peor de todo es que denota una clara sensación de impotencia.
Lo de garantizar la sostenibilidad por el camino de unas nuevas reglas fiscales viene a ser lo mismo que hizo Gustavo Petro, presidente de Colombia, cuando prometió reducir la criminalidad en aquel país despenalizando algunas prácticas delictivas. "Si logramos que una serie de actividades de la sociedad colombiana que hoy se consideran crimen no se consideren como tal habrá por definición menos crimen en Colombia", dijo Petro. Parecen razonamientos sacados de un guión de los Monty Python, con la salvedad de que para los Terry Gilliam, John Cleese y compañía se trataba de usar el absurdo para hacer comedia, mientras que el ministro Cuerpo o el propio presidente Petro intentan convencer a los ciudadanos de que argumentos tan extravagantes son en realidad políticas de estado.
Ni Colombia va a acabar con los efectos de la criminalidad cambiándole el nombre ni el déficit del sistema de pensiones español va a desaparecer por modificar su consideración contable. Merece la pena hablar de este tema porque no es casualidad que los partidos en el Gobierno y su entorno se hayan apresurado a rescatar el debate las pensiones tan solo unos minutos después de la debacle de la izquierda en Extremadura, que le anticipa nuevos disgustos en otros territorios. Se trata solo de un recurso a la desesperada para cambiar de conversación e intentar frenar la caída metiendo el miedo en el cuerpo de diez millones de pensionistas.
La evidencia de los resultados en las urnas está obligando a esa misma izquierda a tomar conciencia de que los argumentos que ha desplegado para advertir del peligro que supone para los derechos de las mujeres y los inmigrantes la llegada de la ultraderecha no son creíbles, fundamentalmente por exagerados, y ahora, a falta de soluciones reales, se trata de buscar urgentemente nuevos señuelos para retener votantes. Alguien ha pensado que nada mejor como meter el miedo en el cuerpo de los abuelos para fidelizarlos. Lo que se traslada es que este Gobierno hace sostenibles las pensiones, mientras que la derecha las amenaza.
Y para intentar reforzar la idea de la viabilidad de las pensiones algunos economistas próximos al Gobierno se han lanzado a desmentir la evidencia con el argumento de que no hay por qué alarmarse cuando se siguen pagando. Lo que se sabe a estas alturas es que, a pesar de que los abuelos cobren, los números chirrían. Como decía Joan Manuel Serrat en su canción Sinceramente tuyo, citando versos de Antonio Machado, "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Los datos del déficit de pensiones son objetivos y lo que debería entristecer a la sociedad es la impotencia que demuestran quienes nos gobiernan para hacerle frente con algo más que no sean consignas.
A grandes rasgos España recaudó en 2024 del orden de 150.000 millones en cotizaciones a la seguridad social para pagar unas pensiones cuya factura superó con creces los 200.000 millones, el 13% del PIB, lo que provocó un déficit de aproximadamente 50.000 millones de euros, que volverá a repetirse en el recién terminado 2025. Del ministro de Economía se espera que aporte soluciones viables en términos de buenas noticias. Que diga por ejemplo que nuestra productividad está creciendo o que nuestra inversión exterior está atrayendo nuevas inversiones que dan lugar a la creación de empleos de mayor calidad, cosa que no puede hacer porque no es el caso. Desafortunadamente, en estos momentos el Gobierno no piensa en medidas para hacer viable el sistema de pensiones porque lo único que le urge es retener el voto a cualquier precio, aunque sea a costa de ocultar la verdad.
Director adjunto de EXPANSIÓN
Materias primas fundamentales: el reto de la soberanía europeaUn aval a la Inspección que genera inseguridadEl plan de Trump para blindar sus aranceles Comentar ÚLTIMA HORA-
13:07
Todo lo que se sabe hasta ahora de la operación de Estados Unidos en Venezuela
-
12:43
Telefónica, Repsol, BBVA: la exposición de las empresas españolas en Venezuela
-
12:30
Pedro Sánchez llama a la desescalada en Venezuela y pide respetar el derecho internacional
-
12:28
Renfe cerró 2025 con un récord de 37,3 millones de viajes en AVE y Larga Distancia
-
12:13
Lo que se juega España en Venezuela: una relación comercial de 1.300 millones de euros