La selección se mide al mejor ataque del Mundial apoyada en una confianza creciente, la mejor defensa del campeonato y la sensación de que falta por llegar su partido redondo
Regala esta noticia Añádenos en Google Celebración en el estadio de Los Ángeles del segundo gol de España. (RFEF)Enviado especial. Los Ángeles
11/07/2026 Actualizado a las 18:30h.La confianza se respiraba en el avión que llevó a la selección de vuelta a Dallas, en donde ya eliminó a Portugal y espera hacer ... lo mismo el martes en Francia (21.00 horas) en semifinales. El ambiente es de optimismo. Se está ante una oportunidad de oro y así se trata. Según ha podido saber este periódico, la Federación ha trasladado una invitación a todos los clubes de Primera para acompañar a la selección en la semifinal y una hipotética final.
- 1. Los precedentes
España ha aprendido a ganar a Francia
Durante demasiados años Francia fue una montaña complicada de escalar. Toda una generación quedó marcada por la final de la Eurocopa perdida en París en 1984 con la falta de Platini que pasó por debajo del cuerpo de Arconada, el mejor español en aquel torneo. En 2006 se dio el único enfrentamiento entre ambos combinados en un Mundial. Los vecinos del Norte mandaron para casa a España en octavos con un 3-1.
Son derrotas que pertenecen a otra época. Esta España no mira hacia atrás para autoflagelarse. Apunta hacia delante. Y lo hace con dos victorias consecutivas sobre Francia como espectacular carta de presentación. Primero llegó la remontada en la semifinal de la Eurocopa y después apareció el inolvidable 5-4 de la Liga de Naciones.
De la Fuente lo resumió con una frase que explica el cambio de mentalidad: «España es el único equipo que ha derrotado dos veces seguidas a Francia. ¿Miedo? Ellos estarán igual de preocupados que nosotros». Respeto sin complejos.
- 2. El juego
La selección sigue a la espera de su partido redondo
Aquí debe estar probablemente el mayor punto de inquietud de Francia. España está en semifinales sin haber alcanzado todavía ese punto de excelencia que mostró en la Eurocopa. Ha llegado a semifinales desde la personalidad, la competitividad y la profundidad del banquillo. Pero esa noche en la que todas sus estrellas brillen juntas aún no se ha dado.