Jueves, 22 de enero de 2026 Jue 22/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Espiar por el teléfono

Espiar por el teléfono
Artículo Completo 472 palabras
Necesitamos saber, pero publicar una conversación privada roza el matonismo

Ampliar

Adolescentes, jóvenes con teléfono móvil. Valerio Merino

Marta San Miguel

Jueves, 22 de enero 2026, 00:20

... de relacionarnos y, quien lo leyó, me contó sus experiencias cuando era crío de cómo se escondía al otro lado de la puerta estirando ese cable, cómo fue la llegada del primer inalámbrico, dónde estaba instalado. Pero la mayoría de los lectores coincidió en una cosa: confesaron haber levantado alguna vez el otro auricular de la casa para escuchar una conversación privada. Se enteraban entonces de secretos, de mentiras, de omisiones, pero inevitablemente también se enteraron de todo aquello que habrían preferido no saber.

Queremos saber, necesitamos saber, por eso existen periódicos como este. Sin embargo, es un riesgo pensar que saberlo absolutamente todo te va a hacer más libre. Y para muestra, la última bravuconada de Trump. El lunes hizo público el mensaje privado que envió al primer ministro noruego en el que decía que al no haberle dado el premio Nobel «ya no estaba obligado a pensar solo en la paz». Da igual que el gobierno noruego no tenga nada que ver con la elección de los premiados, el caso era amedrentar publicando la misiva.

Ahora, desde Davos, lo ha vuelto a repetir: esta vez le ha tocado a su homólogo francés. Trump publicó en su red social Truth capturas de pantalla con fragmentos enviados desde el Elíseo, como este en el que Macron le dice: «Amigo mío, estamos totalmente alineados sobre Siria. Podemos hacer grandes cosas en Irán. No entiendo lo que estás haciendo en Groenlandia». Sabiendo esto, ¿cómo reaccionar cuando ayer, miércoles, el incendiario presidente salió a la palestra diciendo que Europa va por el mal camino? «Algunos lugares ya no son reconocibles, dieron la espalda a todo lo que hace un país fuerte». Si pudieran, ¿levantarían el teléfono para escuchar la diplomacia de puertas para adentro, querrían saber qué frases se están diciendo con el fin de frenar la espiral de agresiones públicas y colectivas que amenaza con arder? Queremos saber, necesitamos saber, pero hacer pública una conversación privada tiene que ver más con el matonismo que con el derecho a la información.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir