- ANA MEDINA
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El número de campañas lanzadas por los fondos activistas marca récord, con las operaciones de 'M&A' y los cambios en el consejo como principal demanda.
Las campañas de los inversores activistas marcaron un número récord el año pasado, con 255 acciones, un 4,5% más que las 244 de 2024, lo que supuso batir el mayor registro anterior (249 en 2018), según el informe 2025 Review of Shareholder Activism, elaborado por Barclays, que señala que la volatilidad del mercado, unas condiciones financieras favorables y una mayor actividad comercial crearon las condiciones ideales para que estos fondos presionaran a las empresas a realizar cambios. Compañías como PepsiCo o Novo Nordisk afrontaron el año pasado demandas de este tipo de fondos, que pretendían implementar mejoras operativas en la organización, cambiar a los miembros del consejo de administración o impulsar la venta de la compañía o de alguno de sus negocios. Cerca de la mitad de las campañas (141) se llevó a cabo en Estados Unidos, un 23% más. En Europa, la actividad bajó un 18%, con unas 40 acciones.
Elliott Management reveló en septiembre una participación de unos 4.000 millones de dólares en PepsiCo, presionando a la empresa para que tomara medidas como la escisión de sus operaciones de embotellado o considerase la venta de activos no estratégicos en su negocio de alimentos. En diciembre, el dueño de Lay's y Doritos anunció que reduciría agresivamente los costes para impulsar su crecimiento. El fondo activista con sede en Londres Parvus Asset Management se hizo en junio con una participación en Novo Nordisk para tratar de influir en el nombre del sustituto del CEO saliente de la farmacéutica danesa, Lars Fruergaard Jørgensen.
Asuntos
Las fusiones y adquisiciones (M&A) y los consejos de administración, junto a los cambios en la estrategia y las operaciones, fueron los principales objetivos de los activistas en sus campañas de 2025. Las fusiones y adquisiciones supusieron el 44% del total, casi en línea con la media de los últimos cuatro años (45%). El aumento en este terreno fue especialmente elevado en el segundo semestre, cuando supusieron el 54%.
Los cambios en los consejos es otro de los temas dominantes entre este tipo de fondos, creciendo seis puntos porcentuales hasta suponer el 36% de las campañas mundiales. A través de ellas, los activistas se hicieron con 120 asientos en consejos de administración el año pasado, encabezados por Elliott y Starboard, que lograron 17 consejeros cada uno en empresas, cerca del 30% de los puestos.
Le siguen las campañas dirigidas a cambios en la estrategia y operaciones de las compañías que, con un 25%, superaron el año pasado a las centradas en el retorno del capital, que experimentaron una caída de siete puntos porcentuales, hasta el 16%.
El inversor activista más destacado fue Elliott Management, que lanzó 18 campañas el año pasado, invirtiendo cerca de 20.000 millones de dólares en tomar posiciones en empresas, según Barclays. Sólo en el cuarto trimestre, el fondo de Paul Singer se enfrentó a la marca de ropa deportiva canadiense Lululemon, a la que instó a considerar a un exejecutivo de Ralph Lauren como su próximo CEO, y a la canadiense Barrick Mining, uno de los mayores productores de oro y cobre del mundo, para que estudiase la división del grupo.
Salida del CEO
Los datos muestran también que la paciencia de los activistas con los primeros ejecutivos puede agotarse rápidamente. El año pasado dimitieron la cifra récord de 32 CEO en Estados Unidos por las presiones de estos fondos, 16 de ellos trabajaban en compañías del S&P 500. Estas renuncias representan un aumento del 60% respecto a la media de los últimos cuatro años. En 2024, presentaron su dimisión 27 CEO y en 2023 fueron, 24. Los activistas no sólo desempeñaron un papel importante en estas dimisiones, también la salida del primer ejecutivo fue para algunos fondos el punto de partida para iniciar su campaña.
Una inversión con elevadas rentabilidades
Los inversores activistas obtuvieron una rentabilidad del 13% el año pasado, según datos de Hedge Fund Research, lo que convierte el activismo en una de las estrategias de fondos de cobertura más rentables. Este dato se compara con el S&P 500, que ganó en 2025 un 17,9% más, incluyendo dividendos. Aunque algunos fondos activistas tuvieron rentabilidades mediocres, otros pueden presumir de ganancias de dos dígitos, lo que traslada una nueva presión a los gestores de carteras para ofrecer un mejor rendimiento a estos inversores, sobre todo cuando hay precedentes. Anson Funds ganó un 21,2% más en 2025 para sus inversores con distintos movimientos. Entre ellos, la recuperación en Bolsa de Lionsgate Studios (Anson estuvo presionando para su venta desde 2024) cuando Warner Bros. Discovery comenzó a explorar la venta de la totalidad o parte de su participación a finales de año. También la noticia de que Mubadala Capital (Abu Dabi) estudiaba comprar Clear Channel Outdoor contribuyó a sus ganancias. Anson Funds, y otros activistas, presionaron para que se vendiera.
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