Pero esa cifra del 93% genera escepticismo dentro del gremio médico. Iván Solano Leiva, presidente del Colegio Médico de El Salvador, cuestiona la premisa: “Pensar que la IA puede alcanzar un 93% de precisión denota ignorancia de la medicina. La historia clínica y el examen físico nos permiten llegar al 85-90% del diagnóstico. Los exámenes confirman lo que ya sospechamos”.
El riesgo de las alucinaciones
Expertos en medicina y tecnología coinciden en que uno de los mayores riesgos de la inteligencia artificial en salud son las llamadas “alucinaciones”: respuestas incorrectas o inventadas que parecen convincentes, pero carecen de base clínica.
“Es muy diferente recopilar información a generar información”, explica Abel Lima, especialista en entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. “Si bien el porcentaje de error ha disminuido con el avance de los modelos, no significa que estén exentos de ello”.
7,700 trabajadores han sido despedidos en el último año. Para el gremio médico, esto no es coincidencia.El doctor Solano Leiva describe el sistema como “en estado agónico”, afectado por desabastecimiento crónico, falta de personal, ausencia de un plan nacional de salud y falta de transparencia.
“Como paciente, la app te resuelve rápido. El problema es que esa realidad no se conecta con los hospitales, donde siguen los mismos problemas. Eso hace que la gente crea que la inteligencia artificial es mejor que la atención presencial”, afirma.
El señalamiento central es que el gobierno no está fortaleciendo la red hospitalaria estatal, sino reconfigurando el sistema alrededor de intermediarios privados con miras a una posible privatización.
“Existe una relación estrecha entre impulsar la telemedicina y desprestigiar lo público”, sostiene Rafael Aguirre, secretario general de SIMETRISSS. “Esto es una concesión. La atención sigue siendo pública, pero los servicios —laboratorios, diagnósticos, contratación de médicos— están en manos privadas”.
Un laboratorio legal sin responsabilidad
El despliegue de DoctorSV coincide con un cambio clave en el marco jurídico.
En 2025 El Salvador aprobó una Ley de Fomento a la Inteligencia Artificial que busca posicionar al país como un centro global de innovación. La normativa contempla la creación de una Agencia Nacional de IA, incentivos para la inversión privada y la implementación de sandboxes, es decir, entornos controlados de prueba.
El sistema también plantea preocupaciones sobre privacidad.
La aplicación recopila datos altamente sensibles: historial médico, biometría y hábitos de salud. Según la legislación vigente, este tipo de información requiere consentimiento informado y garantías estrictas de seguridad.