Jan, quien pidió a WIRED que no revelara su apellido para evitar que sus compañeros de trabajo se enteraran de su presencia en redes sociales, se inspiró para crear sus canales después de un desayuno en el que un amigo cortó una rebanada de pan particularmente magnífica y se la mostró para que la admirara. "Me impresionó muchísimo. Desde ese momento, mi vida cambió por completo. Ahora, cada vez que corto pan, mi objetivo principal es que el corte sea lo más perfecto posible", recuerda.
Jan afirma que su trabajo habitual no tiene nada que ver con el sector alimentario, ni tampoco ha horneado nunca su propio pan. "Aquí en Alemania tenemos panaderías buenísimas, así que no creo que me quede sin panes diferentes para probar en mucho tiempo", comenta, aunque añade que "siempre está buscando panes únicos". Jan se come una hogaza entera antes de pasar a otra, y sus seguidores consideran cada una como una nueva "temporada" de su programa.
WIRED.Adaptado por Alondra Flores.