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La Virgen del Dulce Nombre será restaurada por Carmen Bernal en Córdoba

La Virgen del Dulce Nombre será restaurada por Carmen Bernal en Córdoba
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La intervención, que estará a cargo de la hija del autor de la talla, comenzará este mes de julio y concluirá en los días previos a los cultos de la imagen en septiembre
La Virgen del Dulce Nombre será restaurada por Carmen Bernal en Córdoba

La intervención, que estará a cargo de la hija del autor de la talla, comenzará este mes de julio y concluirá en los días previos a los cultos de la imagen en septiembre

Regala esta noticia Añádenos en Google La Virgen del Dulce Nombre será retirada del culto durante casi dos meses para su restauración. (Marilú Báez)

Rafael Rodríguez

Málaga

20/07/2026 a las 10:19h.

La Virgen del Dulce Nombre volverá este verano a la ciudad donde fue tallada, Córdoba, hace 21 años. La Dolorosa de la hermandad capuchinera será ... retirada del culto este lunes, 20 de julio, para someterse a una intervención conservativa y restauración que desarrollará la escultora, restauradora y pintora Carmen Bernal Humanes, hija del imaginero Antonio Bernal Redondo, autor de la imagen, que ejecutó en 2005.

La cofradía del Domingo de Ramos ha anunciado la decisión mediante un comunicado en el que recuerda que la actuación fue aprobada en el cabildo extraordinario de hermanos celebrado el pasado 18 de junio y que cuenta con la autorización de la autoridad eclesiástica. «María Santísima del Dulce Nombre será retirada temporalmente del culto el próximo día 20 de julio con motivo de una intervención de conservación y restauración destinada a garantizar su adecuada preservación y mantenimiento», explica la corporación.

Los trabajos se desarrollarán en la capital cordobesa, en el taller de Antonio Bernal Redondo, donde trabaja Carmen Bernal. La hermandad subraya que la restauración permitirá «asegurar la protección de nuestro patrimonio devocional y artístico», al tiempo que garantiza que la efigie mariana podrá seguir recibiendo culto en las mejores condiciones durante los próximos años.

La elección de Carmen Bernal no resulta casual, ya que la restauradora conoce la imagen desde que era niña, dado que es hija del escultor que la creó hace ahora 21 años. Esa circunstancia aporta un valor añadido a una intervención de carácter conservativo que busca preservar la obra respetando plenamente la concepción artística con la que fue realizada.

A sus 29 años, Carmen Isabel Bernal Humanes se ha consolidado como una de las jóvenes restauradoras con mayor proyección en el ámbito de la imaginería cordobesa. Es graduada en Bellas Artes y también en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de Sevilla, formación que compagina con su trabajo como escultora y pintora, campo, este último, que viene cultivando en los últimos años a través de la realización de carteles para hermandades y cofradías.

La artista cordobesa viene acometiendo en estos momentos la restauración de Jesús de las Penas, una destacada obra de Martínez Cerrillo que recibe culto en Córdoba, y también se encuentra interviniendo en las figuras del sanedrita Ebrón y del soldado que despoja a Jesús de sus vestiduras, pertenecientes al misterio de la Humildad y Paciencia de la capital cordobesa. Entre sus trabajos recientes figura igualmente la restauración de la Virgen de la Consolación, titular de la parroquia de Las Santas Margaritas de Córdoba.

La imagen

La Virgen del Dulce Nombre celebra su festividad litúrgica cada 12 de septiembre, coincidiendo con la conmemoración del Nombre de María, madre de Jesucristo. La talla, bendecida el 18 de septiembre de 2005, destaca por un realismo absoluto, característica que define el catálogo imaginero de Antonio Bernal. Se trata de una Dolorosa de tamaño natural, con 1,65 metros de altura, que transmite un profundo sufrimiento, angustia y desconsuelo, aunque sin perder la serenidad de su mirada.

El escultor cordobés concibió en este caso a María Santísima como una mujer joven, de facciones realistas y alejada de la idealización sacra, con la mirada serena, aun cuando se intuye angustia en ella y dolor contenido.

La Dolorosa revela un modelado exquisito, con un interesante tallado del cabello, peinado hacia atrás desde la raya central y recogido con una cinta dorada que deja ver el lóbulo de oído externo –sobre el bloque craneal se le coloca pelo natural–, y unos perfiles delicados. En este sentido, hay que destacar la belleza de los ojos de esta imagen, pintados sobre el propio soporte lignario, llenos de vida, llorosos por el sufrimiento y con la mirada perdida en el infinito. El leve desplome de los párpados causa la caída de seis lágrimas de cristal –tres en cada mejilla– con sus correspondientes hilos de agua formados gracias a las labores polícromas.

Presenta además las cejas pobladas, pintadas a punta de pincel, nariz recta, simulando una leve inspiración, y labios sensuales semiabiertos.

Su policromía es rosácea, acentuándose la pigmentación en los pómulos, a causa del llanto, y en el mentón, que carece de hoyuelo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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