Señal de la zona de bajas emisiones de la Cartuja en Sevilla. Rocío Ruz Europa Press
Historias Las ciudades españolas, a la cola de las zonas de bajas emisiones: sólo 58 de las 149 obligadas las han implementadoCasi el 66% de los municipios no las han puesto aún en marcha, algo que, según los expertos, supone un peligro para la salud pública.
Más información: Las ciudades gallegas avanzan de forma desigual en la implantación de las ZBE
Raquel Nogueira Publicada 22 enero 2026 02:46hA enero de 2026 le queda apenas una semana para llegar a su fin y los municipios españoles siguen sin ponerse las pilas en lo que a zonas de bajas emisiones (ZBE) se refiere.
Las cifras son claras: tan sólo 58 de las 149 ciudades obligadas a ponerlas en marcha por la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética lo han hecho. Esto es, un 34,3% lo ha hecho, y un 65,7% aún no las habrían implementado. De estas últimas, 91 urbes están tramitando sus ZBE y 20 ni siquiera habrían empezado a sopesar cómo restringir el tráfico.
Este incumplimiento sistemático compromete, según los expertos consultados, tanto la salud pública como las finanzas municipales. Y es que algunos municipios se enfrentan a pérdidas de hasta 135 millones de euros, pues comprometen la adjudicación de fondos europeos.
Epidemia invisible: la contaminación del aire puede llegar a ser la nueva pandemiaEs el caso, por ejemplo, de Valencia. Tal y como publicaba a principios de año la prensa local, el ayuntamiento valenciano tendrá que asumir 14 millones de euros anuales para mantener las bonificaciones al transporte público después de que el Gobierno de Sánchez le retirase el apoyo financiero por incumplir la entrada en vigor efectiva de su ZBE.
Sin duda, las zonas de bajas emisiones no están exentas de polémicas, si bien son una pieza fundamental para cumplir con los límites de calidad del aire marcados por la Unión Europea. Los incumplimientos de estos, por ejemplo, han llevado a que ciudades como Madrid o Barcelona hayan sido sancionadas.
Pero, como indica a ENCLAVE ODS Mark J. Nieuwenhuijsen, director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud en ISGlobal, "las ZBE funcionan si son lo suficientemente grandes para extensión de la ciudad". Es decir, matiza, "que cubran el suficiente espacio para que realmente los niveles de contaminación del aire disminuyan y, en particular, la exposición al dióxido de nitrógeno".
Qué son las ZBE
El Institut Metròpoli de Cataluña, en su Guía técnica para la implementación de zonas de bajas emisiones, asegura que una ZBE es "un área delimitada por una administración pública que, en ejercicio de sus competencias, restringe progresivamente el acceso, la circulación y el estacionamiento de vehículos para mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero".
Además, el centro de investigación argumenta que también promueven "zonas urbanas más seguras reduciendo las víctimas de accidentes de tráfico" y generan espacios "más habitables y más inclusivos socialmente".
Riesgos para la salud
Nieuwenhuijsen explica los beneficios para la salud que supone la implementación de las ZBE: "En general, vemos una mejor salud cardiovascular y respiratoria; pensemos que el asma, en particular en los niños, disminuye al reducir la contaminación del aire".
También se aprecia una mejora del "funcionamiento cerebral y mejores resultados en los partos, es decir, los niños están naciendo más sanos" en las urbes europeas donde el tráfico tiene restricciones.
La contaminación en Madrid ya tiene cifras: más de 13.000 ingresos y 200 millones de euros cada añoEl investigador afirma que, "en general, se observa una reducción de la mortalidad prematura, al igual que de enfermedades graves, como la demencia". Reducir la exposición al dióxido de nitrógeno, por tanto, es clave para la salud pública.
Y es que, insiste Nieuwenhuijsen, "si los ayuntamientos no hacen nada, la gente seguirá muriendo prematuramente a causa de la contaminación del aire y contraerán enfermedades cardiorrespiratorias. Porque cuando se introducen estas medidas, los niveles de contaminación del aire disminuye y se ve una mejora en la salud".
Las ZBE en Europa
Según el Institut Metròpoli, las zonas de bajas emisiones son "una de las medidas de las que disponen los municipios y que se propone en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (2021-2030) y en el comunicado A call for smarter urban vehicle access regulations de la Comisión Europea para velar por la calidad del aire que se respira y garantizar el derecho a la salud dentro de las ciudades".
En total, más de 200 ciudades europeas de 10 países, como Londres, Berlín o París, han implementado estas zonas con restricciones a los vehículos más contaminantes para preservar la salud de sus habitantes.
¿Cómo son las principales Zonas de Bajas Emisiones de Europa?Nieuwenhuijsen pone Londres como ejemplo claro de urbe europea en la que son notorios los beneficios de las ZBE. En la capital británica introdujeron su ZBE por fases: "Primero, en una área pequeña, vieron una mejora en la salud y, después, hicieron una zona con emisiones ultrabajas, y ampliaron la ZBE".
Los resultados londinenses fueron excepcionales: "Vimos claramente que los niveles de contaminación del aire disminuyeron, lo que derivó en una mejora de la salud de las personas que viven en la zona", concluye Nieuwenhuijsen.
- Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)
- Objetivo 3: Salud y bienestar
- Objetivo 11: Ciudades y Comunidades sostenibles
- Objetivo 13: Acción por el clima