- LEX COLUMN
Para un comprador monopsonístico como el Departamento de Defensa, la rentabilidad parece una oportunidad encubierta.
Donald Trump no es hombre que haga regalos algo sin recibir nada a cambio. Por lo tanto, la petición del presidente estadounidense para que se aumente un 50% el presupuesto militar del país el próximo año —a 1,5 billones de dólares (1,2 billones de euros)— viene acompañada de una severa advertencia a los contratistas de defensa con un "bajo rendimiento" para que moderen su generosidad con los accionistas y ejecutivos.
Restringir la capacidad de las empresas privadas para pagar dividendos, recomprar acciones y remunerar a sus empleados de mayor responsabilidad puede horrorizar a quienes creen en el poder del libre mercado. Pero, para su última campaña, Trump parece haber identificado un objetivo con potencial.
Las grandes empresas de defensa estadounidenses tienden a ser más rentables que sus rivales europeas. Por término medio, en la década hasta 2024, los márgenes operativos de Lockheed Martin, Northrop Grumman, General Dynamics, RTX y L3Harris superaron con creces el 12%. Por su parte, las empresas europeas BAE Systems, Thales, Leonardo y Rheinmetall apenas superaron el 8%.
Existen varias razones para esta brecha, entre ellas que los contratistas de defensa estadounidenses han estado ocupados durante los últimos 10 años, mientras que el gasto militar europeo se redujo drásticamente. Ambos grupos de empresas han comenzado a converger, y Rheinmetall, en particular, se beneficia del rearme alemán.
Pero, para un comprador monopsonistico como el Departamento de Defensa de EEUU, esa rentabilidad debe parecer una oportunidad encubierta. Por lo tanto, es necesario analizar dónde han decidido las empresas invertir su efectivo.
Durante la década hasta 2024, el gasto de capital de las empresas estadounidenses equivalió a aproximadamente una cuarta parte de su flujo de caja operativo, según cálculos de Lex basados en cifras de S&P Capital IQ. La rentabilidad para los accionistas, en forma de dividendos y recompras de acciones, fue más del triple de estas inversiones.
En Europa, por su parte, el gasto de capital representó aproximadamente la mitad del flujo de caja operativo. Y devolvieron a los accionistas sólo la mitad de lo que invirtieron, principalmente a través de dividendos en lugar de recompras de acciones.
En tiempos normales, las empresas deciden cómo utilizan sus fondos de reserva. Invertir más en el negocio depende de las instalaciones existentes, así como de los diversos grados de visibilidad sobre los futuros contratos y flujos de ingresos. Si el objetivo es obtener mejores precios o entregas más rápidas, también podría haber maneras más favorables para el mercado de lograrlo que mediante una orden ejecutiva.
Pero la iniciativa de Trump subraya que, para empezar, el mercado de defensa es peculiar: para los productos más grandes o sofisticados, a menudo sólo hay un vendedor y un comprador. Esto es una receta para la fricción. Sin embargo, una alianza es probablemente más productiva que un tira y afloja.
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