Sólo ha pasado una semana desde que Podemos anunció la regularización extraordinaria de inmigrantes pactada con el Gobierno. Entretanto, los expedientes en materia de Extranjería "han aumentado más del 25%" y "ya se está produciendo uan saturación generalizada en unidades de documentación", según denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en un comunicado en el que urge al Gobierno de Pedro Sánchez planificar este proceso y reforzar las plantillas involucradas para evitar el "colapso" del servicio.
El sindicato reclama una reunión "urgente" al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática porque "entiende que el proceso de regularización extraordinario no podrá implementarse con garantías sin un refuerzo inmediato, suficiente y planificado". Éste, apuntan, deberá producirse "tanto en las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno", que dependen del departamento que dirige Ángel Víctor Torres, "como en la Dirección General de la Policía, encargada de la documentación y los expedientes vinculados". Así, CSIF plantea una distribución coordinada de recursos entre los departamentos de Interior, Política Territorial, SEPE y Seguridad Social.
La "elevada carga de trabajo" en las oficinas correspondientes tras la entrada en vigor del nuevo reglamento de Extranjería "se hace inasumiblepor la plantilla", denuncian. Desde el nuevo anuncio, "ha aumentado la afluencia de personas" que reclaman información sobre el nuevo procedimiento, que ha incrementado el trabajo de forma "exponencial".
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunció que se abrirían nuevas oficinas para aliviar la carga de trabajo extra. Además, la propuesta legislativa para acometer esta regularización establece que "se podrá habilitar, mediante instrumentos adecuados previstos en la legislación vigente, otras oficinas públicas para la presentación de las solicitudes (...) a través de un procedimiento específico, preferente y diferenciado de tramitación". No obstante, CSIF advierte que "parte del personal destinado en Extranjería tiene la condición de interinidad" y por su carácter temporal "deben recibir formación los efectivos que se incorporan", lo que afectará también a las labores de la plantilla.
CSIF prevé que este proceso de regularización puede suponer una "sobrecarga de trabajo aún mayor con la posibilidad de llegar al colapso en la prestación del servicio". A estas alturas de la semana, "la aplicación electrónica registra fallos por sobrecarga", y los servicios de atención personal y telemática ya están saturados, advierten.