El Gobierno cree haber salido del cenagal en el que se encontraba antes de Navidad. En aquellos días, Sumar y ERC -los socios que nunca abandonan a Pedro Sánchez- exigían al presidente explicaciones sobre la corrupción y las denuncias de acoso sexual, amenazaban con la ruptura y pedían cambios de arriba a abajo en el Gobierno. Sánchez ha logrado acallar esas críticas de Sumar y ERC con dos reuniones. La primera, de los responsables orgánicos de PSOE y Sumar, antes de las vacaciones. La segunda, inmediatamente después de Reyes con Oriol Junqueras, a quien recibió en Moncloa.
Trump y los vertiginosos cambios que sacuden al mundo que hemos conocido y la reconciliación con Sumar y ERC son, según las fuentes consultadas, dos buenas perspectivas para un Gobierno que la oposición situaba en estado terminal. «Antes de las vacaciones, la oposición y los medios reflejaban una realidad en la que parecíamos una pandilla de corruptos y acosadores sexuales, la presión sobre los socios era brutal, esa escalada se ha detenido y se ha impuesto la sensatez que pedíamos», señalan fuentes oficiales. Otros interlocutores del Gobierno, que no residen en Moncloa, lo definen de forma más gráfica. «Mientras haya asuntos internacionales de tanta relevancia histórica como los de estos días, lo de Ábalos no deja de ser una anécdota».
El jefe del Gobierno planta cara a Trump, siquiera de forma retórica porque la UE está inerme ante la voluntad del presidente norteamericano, para relanzar su propia agenda política de cara al propósito de agotar la legislatura, a pesar de no tener mayoría parlamentaria para aprobar Presupuestos ni leyes.
En el marco mental de la Presidencia del Gobierno, la presentación del modelo de financiación pactado con ERC y anunciado por Junqueras a las puertas de Moncloa, que produce un gran temor en las federaciones socialistas con elecciones por delante, inquieta lo justo. Las críticas de Emiliano García-Page -más contundentes y directas que nunca al denunciar que el modelo es insolidario y una traición a la izquierda- y también las reservas del Gobierno asturiano de Barbón, estaban descontadas, según los colaboradores del jefe del Gobierno. Igual que la posición del PP: «Ya sabemos que van a decir que estamos vendidos al independentismo, no han parado de decirlo desde la investidura, lo importante para nosotros es que hemos restaurado la confianza con ERC, un aliado estratégico en Madrid y en Cataluña, firmamos un acuerdo y había que cumplirlo. Lo hemos hecho, y el modelo que presentó la ministra de Hacienda ha sido elogiado por muchos expertos porque no rompe la igualdad, no saca a Cataluña del régimen común, ni se parece al cupo vasco».
La dirección socialista comprende el temor que de forma palpable y evidente se aprecia en las federaciones socialistas, en contraste con el entusiasmo de Salvador Illa, que necesita a ERC para aprobar sus Presupuestos. Pero la dirección socialista y los ministros más cercanos al presidente instan a los candidatos de Aragón y Castilla y León a defender el modelo de financiación sin complejos. La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, asumirá la reivindicación en persona, ya que es la que pondrá cara como candidata andaluza al sistema pactado con el partido independentista catalán.
«Es una bandera digna que vamos a explicar sin complejos, la financiación es un asunto muy complejo técnicamente, pero lo que todo el mundo entiende es nuestra defensa de los servicios públicos de las comunidades dotándolas de una mayor inversión económica. Qué mejor que gastar el dinero que recauda el Estado en Sanidad y Educación. Esto va de Estado de Bienestar, sí o no, y el que diga que no a financiar mejor los cuidados y el bienestar de la gente, lo tendrá que explicar», señalan los colaboradores del presidente.
«Sabemos que es complejo y muy difícil, nos lo tomamos como un reto, lo es sobre todo para María Jesús, ya que Andalucía es una de las comunidades más beneficiadas», añaden.
Finalmente, está el fondo del asunto que hace casi imposible la reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Junts no tiene intención de votarlo. «No podemos pararnos por eso, tenemos que transmitir a los ciudadanos que no hay parálisis en el Gobierno, que Sánchez sigue gobernando y planteando soluciones, si la oposición tiene un modelo mejor, que lo presente».
Otras fuentes socialistas son menos optimistas: «El modelo de financiación no va a ser aprobado y la aceptación fuera de Cataluña es imposible. No hay pedagogía que valga. Las elecciones en las comunidades están perdidas, se trata de que el desastre no sea tan grande como en Extremadura y, sobre todo, se trata de que el PP dependa de Vox para gobernar Aragón, Castilla y León y Andalucía. Con eso, el PSOE se apuntaría una victoria».
Barra libre contra un ex presidente
La intervención norteamericana en Venezuela, la caída de Maduro y la elección de Delcy Rodríguez como presidenta encargada han incrementado exponencialmente la presión política y mediática contra el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Tanto en los digitales más conservadores como en las redes sociales del PP, tanto en las de sus ramas juveniles, como en las de sus mayores. Hasta el punto de que se ha llegado a pedir a Trump que detenga al ex presidente y lo traslade a la prisión de Nueva York en las mismas circunstancias de Nicolás Maduro. La mediación de Zapatero para la excarcelación de los presos que han sido amnistiados por Delcy ha añadido leña al fuego. Mientras que las informaciones publicadas sitúan a Zapatero como cómplice de los graves delitos de los que se acusa Maduro y los demás dirigentes del régimen, el ex presidente guarda silencio. Aún no tiene fecha la comparecencia en el Senado forzada por la mayoría absoluta del PP.