La compañía combina GPT-6 Astra con un índice específico de información jurídica y nuevas herramientas de control para trabajar con información confidencial de los clientes.
OpenAI ha dado un nuevo paso en su estrategia para introducir la inteligencia artificial en la abogacía con el lanzamiento de Astra for Law, una configuración de su modelo GPT-6 Astra específicamente diseñada para el sector jurídico.
Con este nuevo sistema, la compañía estadounidense pretende que bufetes y empresas de tecnología legal puedan construir sobre esta infraestructura sus propias aplicaciones y flujos de trabajo.
La nueva solución combina GPT-6 Astra con un índice de búsqueda jurídica, instrucciones específicas para el análisis y la redacción legal y herramientas de control orientadas a las necesidades de los despachos. Según OpenAI, el objetivo es que la IA no se limite a generar textos, sino que pueda apoyar procesos como la investigación jurídica, el análisis de contratos, la preparación de argumentos o la identificación de riesgos.
Uno de los principales elementos de Astra for Law es su nuevo índice de búsqueda jurídica, que permite consultar jurisprudencia, legislación, reglamentos, normas procesales y decisiones administrativas de Estados Unidos. El índice reúne información procedente de más de 230 millones de URL, con nuevas fuentes incorporadas diariamente. OpenAI afirma además que su trabajo con Free Law Project permite cubrir más del 99,9% de la jurisprudencia estadounidense publicada que constituye precedente.
Más peso a las fuentes jurídicas
Para evaluar Astra for Law, OpenAI utilizó 200 preguntas de investigación jurídica procedentes del conjunto privado de validación de Vals AI.
En esa prueba, según explican, el sistema superó el control de corrección en el 54% de las preguntas, frente al 38,7% obtenido por GPT-6 Astra utilizando únicamente búsqueda web, lo que OpenAI calcula como una mejora relativa del 40%.
En preguntas centradas en jurisprudencia, Astra for Law encontró además un 24% más de casos de referencia.
La compañía advierte, no obstante, que las respuestas deben ser revisadas y que los abogados siguen teniendo que examinar las fuentes citadas antes de utilizarlas profesionalmente. El propio centro de ayuda de OpenAI señala que el sistema está pensado para apoyar el trabajo jurídico, no para sustituir la revisión profesional.
Flujo completo de trabajo
Astra for Law incorpora instrucciones específicas para aplicar la información jurídica a los hechos de un cliente, desarrollar argumentos, identificar puntos débiles o analizar cómo una determinada cláusula contractual puede modificar la distribución del riesgo entre las partes.
La compañía también está trabajando directamente con grandes despachos para desarrollar herramientas adaptadas a sus métodos de trabajo. Sullivan & Cromwell ha construido un analizador de acuerdos basado en sus precedentes y criterios de negociación, mientras que Ropes & Gray ha desarrollado un sistema para procesos de due diligence y Cooley ha lanzado GO Public, una herramienta destinada a apoyar la preparación de operaciones de salida a bolsa.
Privacidad y control
La confidencialidad constituye otro de los ejes del lanzamiento. OpenAI ha creado un programa de Trusted Access para determinados despachos, con controles específicos para el trabajo jurídico. Entre ellos figura la posibilidad de utilizar Zero Data Retention en la API y que el contenido utilizado en ChatGPT Enterprise quede excluido por defecto de la revisión humana.
OpenAI también trabaja con Latham & Watkins en cuestiones relacionadas con permisos de información, barreras éticas entre equipos, instrucciones de clientes y supervisión interna de los sistemas de IA.
"A medida que la IA gana en capacidades, también lo hace la capacidad de implementarla en entornos que exigen una gobernanza, una supervisión y una rendición de cuentas rigurosas", apunta Michael Rubin, presidente del comité de estrategia de IA de Latham & Watkins, que añade que "esta colaboración se suma a las inversiones más amplias de Latham en el desarrollo, la gobernanza y la infraestructura de la IA en toda la firma, que sustentan nuestra estrategia global para una IA responsable".
Un ecosistema alrededor de los despachos
El lanzamiento llega acompañado de 26 plugins desarrollados por socios que conectan ChatGPT con herramientas especializadas utilizadas por profesionales jurídicos. Entre ellas figuran iManage, Relativity y Clio. Thomson Reuters, por su parte, está incorporando contexto de HighQ a ChatGPT y ha anunciado la preparación de un conector de CoCounsel Legal.
OpenAI también ha anunciado nueve plugins de la comunidad, desarrollados por abogados e ingenieros jurídicos, además de 47 habilidades personalizables que los profesionales pueden adaptar a sus necesidades.
Astra for Law estará inicialmente disponible para determinados despachos mediante su programa Trusted Access en ChatGPT y Codex. Su llegada a la API está prevista próximamente y el modelo aparecerá como GPT-6 Astra Law en el selector de modelos y como gpt-6-astra-law en la API.
Con este movimiento, OpenAI busca posicionar su tecnología no solo como una herramienta generalista para abogados, sino como una infraestructura sobre la que los propios despachos y compañías legaltech puedan construir productos especializados, utilizando sus conocimientos, datos, procedimientos y criterios profesionales.
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