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Pruebo el nuevo KIA K4 y descubro por qué su espectacular diseño tiene un inconveniente con el que no contaba

Pruebo el nuevo KIA K4 y descubro por qué su espectacular diseño tiene un inconveniente con el que no contaba
Artículo Completo 3,022 palabras
Pruebo el KIA K4 1.6 T-GDi 180 CV El nuevo KIA K4 llega dispuesto a sacudir el segmento de los compactos. Tras convivir con él, te cuento el rendimiento de su motor 1.6 T-GDi, la practicidad de su habitáculo y esos pequeños detalles de usabilidad diaria que marcan la diferencia. Hay coches que pasan desapercibidos y luego está el nuevo compacto que KIA nos ha traído al mercado español. El KIA K4 es un modelo que rompe radicalmente con todo lo establecido en el segmento C. Y no, no exagero: tras convivir con él durante varios días, puedo asegurarte que no ha habido un solo semáforo en el que no se haya girado alguien a mirar. Fabricado en la planta de Pesquería (México) pero con una puesta a punto del chasis concebida específicamente para el mercado europeo en el centro técnico de Rüsselsheim, el K4 llega a nuestros concesionarios con una responsabilidad mayúscula. De momento, convive con el popular KIA Ceed en los escaparates de la marca surcoreana, un superventas lógico y racional que nos ha acompañado durante años. Sin embargo, el K4 no es una simple alternativa conservadora, quiere revolucionar con estilo, empaque y dotación tecnológica. La llegada del K4 resulta interesante en un momento de plena transición hacia la electrificación. Mientras la familia de eléctricos dedicados como el EV4 gana terreno, la firma no quiere dejar tirados a todos esos conductores que buscan un compacto tradicional de combustión pero con una imagen rompedora y futurista. Un coche que intenta demostrar que la combustión interna todavía tiene mucho que decir si se empaqueta con un diseño con personalidad. El K4 no es un coche apto para gente tímidaDurante una semana he estado al volante del nuevo compacto coreano en su versión más potente y equipada: el KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV GT-Line enriquecido con el Pack Luxury opcional. No es un producto redondo, ya te aviso, su propuesta esconde algún que otro compromiso. Medidas y diseño de la arriesgada apuesta visual del KIA K4 Como te decía, el nuevo K4 es un modelo que no viene a pasar desapercibido y que aterriza con la firme intención de redefinir lo que entendemos por un compacto de cinco puertas. Hacía tiempo que un compacto no despertaba tanta curiosidad en las calles. Durante la semana que he convivido con el K4, las miradas en los semáforos y los giros de cuello de los peatones han sido la tónica habitual. @motorpuntoes El KIA K4, el compacto MÁS BONITO del MERCADO?. #kia #kiak4 #motor #coches @Kia España ♬ sonido original - Motorpuntoes Parte del mérito se lo lleva, sin duda, la pintura Sparkling Yellow de la unidad de pruebas, un tono amarillo metalizado con matices dorados que le sienta de maravilla. Celebro abiertamente que KIA arriesgue en la paleta de colores ofreciendo tonos atrevidos como este amarillo, el Azure Blue o el Fiery Red. En un parque móvil dominado por una aburrida escala de grises, el blanco y el negro, añadir una nota de color siempre es de agradecer. En el apartado de proporciones y medidas, el KIA K4 rompe moldes. Con una longitud de 4,44 metros, una anchura de 1,85 metros y una altura de tan solo 1,43 metros, estamos ante uno de los compactos más grandes del segmento C. Dibuja una silueta tremendamente baja, ancha y musculosa. Las líneas horizontales del frontal contrastan con los faros LED verticales de diseño cúbico y la firma lumínica Star Map heredada del buque insignia eléctrico de la casa, el EV9. Las líneas horizontales contrastan con los faros LED verticalesLa vista lateral es, con diferencia, el ángulo más personal e impactante del conjunto. Muestra un perfil con un peso visual tremendo sobre el eje trasero, acentuado por una línea de techo flotante que cae hacia la zaga y un pilar C rotundo en el que se integran de forma disimulada las manillas de apertura de las puertas traseras. Los pasos de rueda marcados y las llantas de aleación de 17 pulgadas con acabado bitono del acabado GT-Line rematan un perfil poderoso. La zaga no se queda atrás en rotundidad. Los pilotos traseros LED dibujan una fina «L» invertida que muerde los laterales y recorre el portón horizontalmente, enfatizando esa sensación de aplomo y anchura en la carretera. Sin duda, el K4 brinda una presencia estética imponente lo mires por donde lo mires. Dependiendo de la versión, la cabina del KIA K4 puede combinar colores claros y oscuros para ofrecer un acabado bitono Tres pantallas, botones físicos y una pega de altura Al abrir la puerta del KIA K4, el salto cualitativo respecto a lo que conocíamos en la gama Ceed es instantáneo. El habitáculo presenta una atmósfera sofisticada, limpia y con una selección de materiales que transmite una agradable sensación de solidez y buen ajuste. El gran protagonista del salpicadero es el sistema de triple pantalla panorámica. La instrumentación digital de 12,3 pulgadas. Hay dos configuraciones para mostrar los elementos de la pantalla y ambas ofrecen una lectura fácil de la velocidad y el ordenador de a bordo. Sin embargo, se le podría haber sacado más partido a la parte digital ofreciendo más vistas o posibilidades personalización. La pantalla táctil central de infoentretenimiento, también de 12,3 pulgadas con el software ccNC de KIA, es rápida, fluida y cuenta con compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Como punto positivo a nivel ergonómico, propone una hilera de botones físicos de gran tamaño bajo la pantalla central para controlar accesos directos al navegador, volumen o sistema de audio, algo que aplaudo efusivamente frente a la moda de integrarlo absolutamente todo en menús táctiles. El sistema ccNC tiene menús intuitivos y personalizablesEn general, la propuesta ccNC me gusta mucho pero el sistema multimedia tarda un tiempo excesivo en arrancar por completo al poner en marcha el vehículo. No sería un drama mayor si no fuera porque te obliga a esperar unos segundos antes de poder desactivar a través del menú de la pantalla algunos asistentes de conducción (ADAS) que resultan ser especialmente intrusivos, como el de monitorización del conductor, extremadamente sensible a cualquier pestañeo. Hay una pantalla de 5,3 pulgadas dedicada en exclusiva al control del climatizador, la cual se encuentra ubicada justo entre la instrumentación y el sistema multimedia. Es una solución ya vista en otros modelos de KIA y mantiene el mismo problema de estos: el aro del volante y tus manos tapan parcialmente dicha pantalla. Obliga a inclinar la cabeza si quieres ver algunas cosas. La pantalla de climatización queda parcialmente oculta por el volanteEn nuestra unidad GT-Line equipada con el Pack Luxury opcional, el nivel de equipamiento es sencillamente estratosférico. Incluye reglaje eléctrico con memorias para el asiento del conductor, volante calefactable, asientos delanteros con calefacción y ventilación, calefacción en la segunda fila, iluminación ambiental personalizable, head-up display, techo solar eléctrico, cámara de visión 360 grados, asistente de tráfico cruzado trasero y un equipo de sonido firmado por Harman/Kardon. El punto criticable en la política comercial de KIA radica en la excesiva rigidez de su configuración de gama. La marca comercializa el K4 con tres acabados: Drive, Tech y GT-Line. El acabado de acceso Drive viene excesivamente pelado de equipamiento, lo que fuerza al comprador a saltar directamente al nivel Tech. Pero es que además no hay lista de opciones individuales: la única forma de conseguir elementos tan apetecibles como la iluminación ambiental, la cámara 360º o el techo solar es pasar por el aro de la versión top de gama GT-Line y, además, desembolsar el extra que supone añadir el Pack Luxury. Asientos calefactados y ventilados, volante calefactado, ajustes eléctricos con memoria... Es fácil ir cómodo en el compacto de KIAEl incremento en la longitud exterior y la generosa distancia entre ejes de 2,72 metros prometían un habitáculo de dimensiones holgadas. Lo es en parte, pero la baja altura del vehículo pasa factura al espacio utilizable en vertical. La verdad es que resulta un inconveniente con el que no contaba. Para personas de estatura media o baja, el coche es amplísimo. Pero si mides más de 1,85 metros de altura, como es mi caso, la cosa cambia. Yo no me encontrado totalmente cómodo, con una postura de conducción algo forzada. Incluso bajando el asiento a su posición más baja, la cabeza roza el techo y la rodilla derecha tenderá a chocar constantemente con el salpicadero. Espacio condicionado por su diseño En las plazas traseras hay un gran espacio para las piernas y anchura entre hombros pero una vez más la cabeza queda muy cerca del tapizado del techo. Viajar atrás en el K4 es agradable, permitiendo que dos adultos acomoden las piernas con total desahogo y encima con la posibilidad de contar con asientos calefactados. Pero no es el compacto más adecuado de la categoría para conductores o pasajeros de talla elevada. Las plazas traseras son amplias en longitud y anchura pero no en alturaEn lo relativo al maletero, hay que diferenciar de forma muy clara según el sistema de propulsión elegido. En las versiones con motor de gasolina 1.6 T-GDi, la capacidad de carga es de un volumen adecuado de 438 litros, ofreciendo unas formas muy aprovechables para el equipaje de una familia. Por el contrario, si optamos por la mecánica microhíbrida 1.0 T-GDi MHEV, el espacio disponible en el maletero cae drásticamente hasta unos escasos 328 litros debido al alojamiento de la batería de 48 voltios bajo el piso. Es una pérdida considerable de 110 litros que merma notablemente la practicidad del coche en viajes largos. Quienes busquen un volumen superlativo sin renunciar al formato compacto deberán esperar al lanzamiento en concesionarios del K4 Sportswagon, la variante de carrocería familiar. El maletero es mucho más grande con el motor 1.6 T-GDi que con la mecánica MHEV Al volante del KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV ¿cómo se comporta en carretera? La gama mecánica del nuevo KIA K4 se estructura en torno a tres motores de gasolina. El punto de partida lo marca el bloque de tres cilindros 1.0 T-GDi de 115 CV, que se alza como la opción más eficiente gracias a su sistema de hibridación ligera de 48 V, lo que le otorga la valiosa etiqueta Eco de la DGT. Se puede asociar tanto a un cambio manual de seis marchas como a la transmisión automática de doble embrague DCT de siete velocidades. Por encima, la oferta escala hacia dos alternativas de cuatro cilindros basadas en el mismo motor térmico de 1.6 litros. Una propuesta con 150 CV y la variante tope de gama de 180 CV que he disfrutado. Ambas opciones quedan asociadas en exclusiva a la caja automática DCT de siete relaciones y cuentan con la etiqueta ambiental C. La única diferencia real entre ambas mecánicas radica en la programación de la gestión electrónica del software del motor. Las variantes de 150 y 180 CV usan exactamente el mismo motor pero con diferente electrónicaCon el 1.6 T-GDi de 180 CV y 265 Nm de par, el K4 se mueve con solvencia. Sin embargo, lo primero que destaca de forma positiva es la buena insonorización del habitáculo. El aislamiento acústico de la rodadura está bien conseguido y también filtra convenientemente las vibraciones. Tan solo se percibe cierto ruido aerodinámico procedente de los retrovisores exteriores a velocidades de crucero elevadas, algo completamente normal. La puesta a punto del chasis para Europa logra un compromiso adecuado entre confort y firmeza. Las suspensiones absorben las irregularidades del firme sin resultar duras o secas, manteniendo el coche estable en apoyos rápidos. Para gestionar la respuesta del conjunto, KIA ha colocado de forma muy acertada el botón del selector de modos de conducción integrado directamente en el propio volante. Me parece más accesible ponerlo ahí que en la consola. Ofrece tres programas principales: Eco, Normal y Sport. Los programas de conducción se seleccionan desde el volanteEn el modo Eco, la respuesta del acelerador se anestesia en exceso para mitigar el gasto de combustible. A este motor 1.6 T-GDi le habría venido de lujo una función de avance por inercia (conocido como modo vela) al desacelerar en modo Eco, un recurso técnico que queda reservado de forma exclusiva a la versión microhíbrida MHEV. El modo Normal es la opción más equilibrada para el tráfico diario y la que más he usado. En el modo Sport la transmisión busca engranar marchas más cortas y la respuesta del motor se vuelve más directa, aunque sin llegar a ofrecer un tacto rabioso. Fotos KIA K4 GT-Line • • • Ver galería (32) Aunque sus proporciones anchas y su estética deportiva sugieran a primera vista un comportamiento enfocado a las sensaciones puramente dinámicas, la realidad es que el K4 se sitúa del lado de los coches ruteros. La dirección asistida tiene un tacto suave y poco pesado en maniobras urbanas, ganando algo más de resistencia únicamente cuando seleccionamos el programa Sport. La transmisión DCT destaca por su suavidad de transición entre marchas cuando circulamos de forma tranquila, pero resulta lenta e indecisa en ocasiones. Eché en falta la presencia de un modo de cambio «S» independiente de los modos de conducción que permita agilizar la gestión de la caja sin necesidad de endurecer la dirección o alterar la respuesta del motor mediante el modo Sport general. «Made in México»: El K4 es el primer KIA vendido en Europa que no se fabrica ni en Europa ni en Corea del SurEl bloque 1.6 T-GDi no ofrece una entrega de potencia del todo lineal en arranques desde parado o al circular a baja velocidad en tráfico urbano. Se percibe un ligero retraso desde que se pisa el acelerador hasta que la fuerza llega efectivamente a las ruedas delanteras, acompañado ocasionalmente de pequeños tirones o bajones de empuje poco armónicos. No llega a ser algo brusco pero sí perceptible. En lo referente al consumo de combustible, la mecánica 1.6 T-GDi de 180 CV demuestra ser sumamente sensible al tipo de conducción que practiquemos con el pie derecho. Si realizamos un manejo alegre en carretera, aprovechando con frecuencia el brío de la caballería disponible en adelantamientos e incorporaciones, el consumo medio final se estabiliza en los 7,5 l/100 km. No obstante, si nos tomamos las cosas con calma, practicando un rodaje eficiente, es perfectamente factible ver cifras de unos 5,5 l/100 km en el ordenador de a bordo. Merece la pena esperar al nuevo motor híbrido autorrecargable (HEV) de 154 CV que llegará a finales de año, puede ser perfecto para la personalidad del KIA K4 Pros, contras y cuánto cuesta el nuevo KIA K4 El nuevo KIA K4 arranca su comercialización en España con un precio base de 26.650 euros (asociado a la motorización 1.0 T-GDi MHEV en acabado Drive). Sin embargo, en la versión que he probado los números cambian de forma sustancial. El KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV con acabado GT-Line tiene una tarifa de 34.750 euros. Si le sumamos el desembolso de 3.100 euros que requiere el Pack Luxury, la factura final escala hasta los 37.850 euros. Por ese importe nos llevamos a casa uno de los coches compactos más equipados y espectaculares visualmente del mercado pero ya coquetea peligrosamente con las tarifas de rivales híbridos con distintivo Eco y consumos bajísimos. Kia ha anunciado que el K4 recibirá una versión híbrida a finales de este año, posiblemente merezca la pena esperar. Sobre el papel, el K4 Hybrid de 154 CV puede ser la mecánica ideal para este modelo. Lo que realmente nos gustaLo que creemos que podría ser mejor • Diseño exterior rompedor • Ergonomía con botones físicos • Equipamiento sobresaliente en GT-Line con Pack Luxury • Altura interior limitada • Maletero reducido del K4 MHEV • Entrega de potencia poco lineal en ocasiones El coreano aporta una bocanada de aire fresco en el segmento compacto. Luce una imagen de proporciones atrevidas y lleno de aristas con carácter que rompe con la monotonía de otros fabricantes. Su amplio equipamiento disponible, el espacio interior en longitud y anchura y la insonorización del habitáculo atraerán a muchos clientes. En el lado opuesto de la balanza, hay que tener en cuenta que la baja altura libre al techo pasa factura a los usuarios de mayor estatura, la pantalla del climatizador queda en una posición desafortunada tras el volante y la fluidez del conjunto mecánico podría ser más pulida. A esto se suma una política de equipamiento que obliga a subir hasta las versiones más costosas para disfrutar de ciertos elementos deseables. KIA ha apostado por un concepto atrevido. Si la altura del habitáculo encaja con tu estatura y quieres conducir un compacto con un diseño rompedor que robe miradas allá por donde pasa, cómodo y con la posibilidad de tener un equipamiento sobresaliente, el nuevo KIA K4 es una opción de compra tremendamente apetecible. Valoración Habitabilidad 8 Diseño 9 Prestaciones 8 Comportamiento 7 Seguridad 8 Equipamiento 8 Acabados 7 Consumos 8 Confort 8 Nota: 7.9
Pruebo el nuevo KIA K4 y descubro por qué su espectacular diseño tiene un inconveniente con el que no contaba

El nuevo KIA K4 llega dispuesto a sacudir el segmento de los compactos. Tras convivir con él, te cuento el rendimiento de su motor 1.6 T-GDi, la practicidad de su habitáculo y esos pequeños detalles de usabilidad diaria que marcan la diferencia.

Ver todas las fotos (16)Pruebo el KIA K4 1.6 T-GDi 180 CVOscar Magro[email protected]

Publicado: 06/10/2026 08:00

22 min. lectura

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Hay coches que pasan desapercibidos y luego está el nuevo compacto que KIA nos ha traído al mercado español. El KIA K4 es un modelo que rompe radicalmente con todo lo establecido en el segmento C. Y no, no exagero: tras convivir con él durante varios días, puedo asegurarte que no ha habido un solo semáforo en el que no se haya girado alguien a mirar.

Fabricado en la planta de Pesquería (México) pero con una puesta a punto del chasis concebida específicamente para el mercado europeo en el centro técnico de Rüsselsheim, el K4 llega a nuestros concesionarios con una responsabilidad mayúscula. De momento, convive con el popular KIA Ceed en los escaparates de la marca surcoreana, un superventas lógico y racional que nos ha acompañado durante años. Sin embargo, el K4 no es una simple alternativa conservadora, quiere revolucionar con estilo, empaque y dotación tecnológica.

La llegada del K4 resulta interesante en un momento de plena transición hacia la electrificación. Mientras la familia de eléctricos dedicados como el EV4 gana terreno, la firma no quiere dejar tirados a todos esos conductores que buscan un compacto tradicional de combustión pero con una imagen rompedora y futurista. Un coche que intenta demostrar que la combustión interna todavía tiene mucho que decir si se empaqueta con un diseño con personalidad.

El K4 no es un coche apto para gente tímida

Durante una semana he estado al volante del nuevo compacto coreano en su versión más potente y equipada: el KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV GT-Line enriquecido con el Pack Luxury opcional. No es un producto redondo, ya te aviso, su propuesta esconde algún que otro compromiso.

Medidas y diseño de la arriesgada apuesta visual del KIA K4

Como te decía, el nuevo K4 es un modelo que no viene a pasar desapercibido y que aterriza con la firme intención de redefinir lo que entendemos por un compacto de cinco puertas. Hacía tiempo que un compacto no despertaba tanta curiosidad en las calles. Durante la semana que he convivido con el K4, las miradas en los semáforos y los giros de cuello de los peatones han sido la tónica habitual.

Parte del mérito se lo lleva, sin duda, la pintura Sparkling Yellow de la unidad de pruebas, un tono amarillo metalizado con matices dorados que le sienta de maravilla. Celebro abiertamente que KIA arriesgue en la paleta de colores ofreciendo tonos atrevidos como este amarillo, el Azure Blue o el Fiery Red. En un parque móvil dominado por una aburrida escala de grises, el blanco y el negro, añadir una nota de color siempre es de agradecer.

En el apartado de proporciones y medidas, el KIA K4 rompe moldes. Con una longitud de 4,44 metros, una anchura de 1,85 metros y una altura de tan solo 1,43 metros, estamos ante uno de los compactos más grandes del segmento C. Dibuja una silueta tremendamente baja, ancha y musculosa. Las líneas horizontales del frontal contrastan con los faros LED verticales de diseño cúbico y la firma lumínica Star Map heredada del buque insignia eléctrico de la casa, el EV9.

Las líneas horizontales contrastan con los faros LED verticales

La vista lateral es, con diferencia, el ángulo más personal e impactante del conjunto. Muestra un perfil con un peso visual tremendo sobre el eje trasero, acentuado por una línea de techo flotante que cae hacia la zaga y un pilar C rotundo en el que se integran de forma disimulada las manillas de apertura de las puertas traseras. Los pasos de rueda marcados y las llantas de aleación de 17 pulgadas con acabado bitono del acabado GT-Line rematan un perfil poderoso.

La zaga no se queda atrás en rotundidad. Los pilotos traseros LED dibujan una fina «L» invertida que muerde los laterales y recorre el portón horizontalmente, enfatizando esa sensación de aplomo y anchura en la carretera. Sin duda, el K4 brinda una presencia estética imponente lo mires por donde lo mires.

Dependiendo de la versión, la cabina del KIA K4 puede combinar colores claros y oscuros para ofrecer un acabado bitono

Tres pantallas, botones físicos y una pega de altura

Al abrir la puerta del KIA K4, el salto cualitativo respecto a lo que conocíamos en la gama Ceed es instantáneo. El habitáculo presenta una atmósfera sofisticada, limpia y con una selección de materiales que transmite una agradable sensación de solidez y buen ajuste.

El gran protagonista del salpicadero es el sistema de triple pantalla panorámica. La instrumentación digital de 12,3 pulgadas. Hay dos configuraciones para mostrar los elementos de la pantalla y ambas ofrecen una lectura fácil de la velocidad y el ordenador de a bordo. Sin embargo, se le podría haber sacado más partido a la parte digital ofreciendo más vistas o posibilidades personalización.

La pantalla táctil central de infoentretenimiento, también de 12,3 pulgadas con el software ccNC de KIA, es rápida, fluida y cuenta con compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Como punto positivo a nivel ergonómico, propone una hilera de botones físicos de gran tamaño bajo la pantalla central para controlar accesos directos al navegador, volumen o sistema de audio, algo que aplaudo efusivamente frente a la moda de integrarlo absolutamente todo en menús táctiles.

El sistema ccNC tiene menús intuitivos y personalizables

En general, la propuesta ccNC me gusta mucho pero el sistema multimedia tarda un tiempo excesivo en arrancar por completo al poner en marcha el vehículo. No sería un drama mayor si no fuera porque te obliga a esperar unos segundos antes de poder desactivar a través del menú de la pantalla algunos asistentes de conducción (ADAS) que resultan ser especialmente intrusivos, como el de monitorización del conductor, extremadamente sensible a cualquier pestañeo.

Hay una pantalla de 5,3 pulgadas dedicada en exclusiva al control del climatizador, la cual se encuentra ubicada justo entre la instrumentación y el sistema multimedia. Es una solución ya vista en otros modelos de KIA y mantiene el mismo problema de estos: el aro del volante y tus manos tapan parcialmente dicha pantalla. Obliga a inclinar la cabeza si quieres ver algunas cosas.

La pantalla de climatización queda parcialmente oculta por el volante

En nuestra unidad GT-Line equipada con el Pack Luxury opcional, el nivel de equipamiento es sencillamente estratosférico. Incluye reglaje eléctrico con memorias para el asiento del conductor, volante calefactable, asientos delanteros con calefacción y ventilación, calefacción en la segunda fila, iluminación ambiental personalizable, head-up display, techo solar eléctrico, cámara de visión 360 grados, asistente de tráfico cruzado trasero y un equipo de sonido firmado por Harman/Kardon.

El punto criticable en la política comercial de KIA radica en la excesiva rigidez de su configuración de gama. La marca comercializa el K4 con tres acabados: Drive, Tech y GT-Line. El acabado de acceso Drive viene excesivamente pelado de equipamiento, lo que fuerza al comprador a saltar directamente al nivel Tech. Pero es que además no hay lista de opciones individuales: la única forma de conseguir elementos tan apetecibles como la iluminación ambiental, la cámara 360º o el techo solar es pasar por el aro de la versión top de gama GT-Line y, además, desembolsar el extra que supone añadir el Pack Luxury.

Asientos calefactados y ventilados, volante calefactado, ajustes eléctricos con memoria... Es fácil ir cómodo en el compacto de KIA

El incremento en la longitud exterior y la generosa distancia entre ejes de 2,72 metros prometían un habitáculo de dimensiones holgadas. Lo es en parte, pero la baja altura del vehículo pasa factura al espacio utilizable en vertical. La verdad es que resulta un inconveniente con el que no contaba.

Para personas de estatura media o baja, el coche es amplísimo. Pero si mides más de 1,85 metros de altura, como es mi caso, la cosa cambia. Yo no me encontrado totalmente cómodo, con una postura de conducción algo forzada. Incluso bajando el asiento a su posición más baja, la cabeza roza el techo y la rodilla derecha tenderá a chocar constantemente con el salpicadero.

Espacio condicionado por su diseño

En las plazas traseras hay un gran espacio para las piernas y anchura entre hombros pero una vez más la cabeza queda muy cerca del tapizado del techo. Viajar atrás en el K4 es agradable, permitiendo que dos adultos acomoden las piernas con total desahogo y encima con la posibilidad de contar con asientos calefactados. Pero no es el compacto más adecuado de la categoría para conductores o pasajeros de talla elevada.

Las plazas traseras son amplias en longitud y anchura pero no en altura

En lo relativo al maletero, hay que diferenciar de forma muy clara según el sistema de propulsión elegido. En las versiones con motor de gasolina 1.6 T-GDi, la capacidad de carga es de un volumen adecuado de 438 litros, ofreciendo unas formas muy aprovechables para el equipaje de una familia.

Por el contrario, si optamos por la mecánica microhíbrida 1.0 T-GDi MHEV, el espacio disponible en el maletero cae drásticamente hasta unos escasos 328 litros debido al alojamiento de la batería de 48 voltios bajo el piso. Es una pérdida considerable de 110 litros que merma notablemente la practicidad del coche en viajes largos. Quienes busquen un volumen superlativo sin renunciar al formato compacto deberán esperar al lanzamiento en concesionarios del K4 Sportswagon, la variante de carrocería familiar.

El maletero es mucho más grande con el motor 1.6 T-GDi que con la mecánica MHEV

Al volante del KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV ¿cómo se comporta en carretera?

La gama mecánica del nuevo KIA K4 se estructura en torno a tres motores de gasolina. El punto de partida lo marca el bloque de tres cilindros 1.0 T-GDi de 115 CV, que se alza como la opción más eficiente gracias a su sistema de hibridación ligera de 48 V, lo que le otorga la valiosa etiqueta Eco de la DGT. Se puede asociar tanto a un cambio manual de seis marchas como a la transmisión automática de doble embrague DCT de siete velocidades.

Por encima, la oferta escala hacia dos alternativas de cuatro cilindros basadas en el mismo motor térmico de 1.6 litros. Una propuesta con 150 CV y la variante tope de gama de 180 CV que he disfrutado. Ambas opciones quedan asociadas en exclusiva a la caja automática DCT de siete relaciones y cuentan con la etiqueta ambiental C. La única diferencia real entre ambas mecánicas radica en la programación de la gestión electrónica del software del motor.

Las variantes de 150 y 180 CV usan exactamente el mismo motor pero con diferente electrónica

Con el 1.6 T-GDi de 180 CV y 265 Nm de par, el K4 se mueve con solvencia. Sin embargo, lo primero que destaca de forma positiva es la buena insonorización del habitáculo. El aislamiento acústico de la rodadura está bien conseguido y también filtra convenientemente las vibraciones. Tan solo se percibe cierto ruido aerodinámico procedente de los retrovisores exteriores a velocidades de crucero elevadas, algo completamente normal.

La puesta a punto del chasis para Europa logra un compromiso adecuado entre confort y firmeza. Las suspensiones absorben las irregularidades del firme sin resultar duras o secas, manteniendo el coche estable en apoyos rápidos.

Para gestionar la respuesta del conjunto, KIA ha colocado de forma muy acertada el botón del selector de modos de conducción integrado directamente en el propio volante. Me parece más accesible ponerlo ahí que en la consola. Ofrece tres programas principales: Eco, Normal y Sport.

Los programas de conducción se seleccionan desde el volante

En el modo Eco, la respuesta del acelerador se anestesia en exceso para mitigar el gasto de combustible. A este motor 1.6 T-GDi le habría venido de lujo una función de avance por inercia (conocido como modo vela) al desacelerar en modo Eco, un recurso técnico que queda reservado de forma exclusiva a la versión microhíbrida MHEV.

El modo Normal es la opción más equilibrada para el tráfico diario y la que más he usado. En el modo Sport la transmisión busca engranar marchas más cortas y la respuesta del motor se vuelve más directa, aunque sin llegar a ofrecer un tacto rabioso.

KIA K4 GT-Line

Aunque sus proporciones anchas y su estética deportiva sugieran a primera vista un comportamiento enfocado a las sensaciones puramente dinámicas, la realidad es que el K4 se sitúa del lado de los coches ruteros. La dirección asistida tiene un tacto suave y poco pesado en maniobras urbanas, ganando algo más de resistencia únicamente cuando seleccionamos el programa Sport.

La transmisión DCT destaca por su suavidad de transición entre marchas cuando circulamos de forma tranquila, pero resulta lenta e indecisa en ocasiones. Eché en falta la presencia de un modo de cambio «S» independiente de los modos de conducción que permita agilizar la gestión de la caja sin necesidad de endurecer la dirección o alterar la respuesta del motor mediante el modo Sport general.

«Made in México»: El K4 es el primer KIA vendido en Europa que no se fabrica ni en Europa ni en Corea del Sur

El bloque 1.6 T-GDi no ofrece una entrega de potencia del todo lineal en arranques desde parado o al circular a baja velocidad en tráfico urbano. Se percibe un ligero retraso desde que se pisa el acelerador hasta que la fuerza llega efectivamente a las ruedas delanteras, acompañado ocasionalmente de pequeños tirones o bajones de empuje poco armónicos. No llega a ser algo brusco pero sí perceptible.

En lo referente al consumo de combustible, la mecánica 1.6 T-GDi de 180 CV demuestra ser sumamente sensible al tipo de conducción que practiquemos con el pie derecho. Si realizamos un manejo alegre en carretera, aprovechando con frecuencia el brío de la caballería disponible en adelantamientos e incorporaciones, el consumo medio final se estabiliza en los 7,5 l/100 km. No obstante, si nos tomamos las cosas con calma, practicando un rodaje eficiente, es perfectamente factible ver cifras de unos 5,5 l/100 km en el ordenador de a bordo.

Merece la pena esperar al nuevo motor híbrido autorrecargable (HEV) de 154 CV que llegará a finales de año, puede ser perfecto para la personalidad del KIA K4

Pros, contras y cuánto cuesta el nuevo KIA K4

El nuevo KIA K4 arranca su comercialización en España con un precio base de 26.650 euros (asociado a la motorización 1.0 T-GDi MHEV en acabado Drive). Sin embargo, en la versión que he probado los números cambian de forma sustancial. El KIA K4 1.6 T-GDi de 180 CV con acabado GT-Line tiene una tarifa de 34.750 euros. Si le sumamos el desembolso de 3.100 euros que requiere el Pack Luxury, la factura final escala hasta los 37.850 euros.

Por ese importe nos llevamos a casa uno de los coches compactos más equipados y espectaculares visualmente del mercado pero ya coquetea peligrosamente con las tarifas de rivales híbridos con distintivo Eco y consumos bajísimos. Kia ha anunciado que el K4 recibirá una versión híbrida a finales de este año, posiblemente merezca la pena esperar. Sobre el papel, el K4 Hybrid de 154 CV puede ser la mecánica ideal para este modelo.

Lo que realmente nos gusta
  • Diseño exterior rompedor
  • Ergonomía con botones físicos
  • Equipamiento sobresaliente en GT-Line con Pack Luxury
Lo que creemos que podría ser mejor
  • Altura interior limitada
  • Maletero reducido del K4 MHEV
  • Entrega de potencia poco lineal en ocasiones

El coreano aporta una bocanada de aire fresco en el segmento compacto. Luce una imagen de proporciones atrevidas y lleno de aristas con carácter que rompe con la monotonía de otros fabricantes. Su amplio equipamiento disponible, el espacio interior en longitud y anchura y la insonorización del habitáculo atraerán a muchos clientes.

En el lado opuesto de la balanza, hay que tener en cuenta que la baja altura libre al techo pasa factura a los usuarios de mayor estatura, la pantalla del climatizador queda en una posición desafortunada tras el volante y la fluidez del conjunto mecánico podría ser más pulida. A esto se suma una política de equipamiento que obliga a subir hasta las versiones más costosas para disfrutar de ciertos elementos deseables.

KIA ha apostado por un concepto atrevido. Si la altura del habitáculo encaja con tu estatura y quieres conducir un compacto con un diseño rompedor que robe miradas allá por donde pasa, cómodo y con la posibilidad de tener un equipamiento sobresaliente, el nuevo KIA K4 es una opción de compra tremendamente apetecible.

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Kia K4 y sus rivales

Kia K4

P.V.P 30.378 €25.175 €

Consumo desde 5.7 l/100 kmSEAT León

P.V.P 28.737 €23.501 €

Consumo desde 4.5 l/100 kmCitroën C4

P.V.P 28.174 €20.350 €

Consumo desde 4.7 l/100 kmSkoda Scala

P.V.P 25.941 €21.780 €

Consumo desde 5.1 l/100 kmOpel Astra

P.V.P 31.654 €25.667 €

Potencia hasta 146 CV

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