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Las comunidades autónomas más turísticas perderán fuelle, en un escenario en el que ganarán protagonismo la demanda interna, el mayor gasto en Defensa y la ejecución acelerada de los fondos europeos, según las previsiones de BBVA Research.
Hace ya algún tiempo que el viento de la economía empezó a soplar con menos fuerza, lastrado por la inestabilidad geopolítica y la densa niebla que, en forma de incertidumbre, envuelve el futuro. España no es ajena a esa situación, aunque los principales organismos económicos nacionales e internacionales coinciden en que el suyo será un aterrizaje suave, en el que irá de más a menos pero con tasas de crecimiento todavía apreciables, que en 2026 oscilarán entre el 2,2% que prevén el Banco de España o el propio Gobierno; el 2,3% que vaticina el FMI, o el 2,4% que auguran entidades como la Airef o BBVA Research. Precisamente, el servicio de estudios de BBVA publicó ayer su último Observatorio Regional, en el que desgrana qué comunidades tirarán con mayor o menor fuerza del crecimiento económico este año, porque no todas remarán, ni mucho menos, con el mismo vigor.
De acuerdo con las previsiones de BBVA Research, la Comunidad Valenciana y Madrid, que ya figuraban entre las regiones con mayor crecimiento estimado en 2025, tomarán las riendas de esa progresión en 2026 ante la previsible pérdida de fuelle de las autonomías más turísticas. En concreto, la entidad augura un alza del PIB del 3% en la Comunidad Valenciana y del 2,7% en Madrid.
Serán, junto a Andalucía y Murcia, que avanzarán a tasas del 2,5% en ambos casos, las cuatro únicas CCAA que crecerán por encima del promedio nacional (+2,4%). Lo harán en un escenario de transición "hacia un crecimiento más dependiente de la demanda interna", donde el consumo privado será el principal combustible de la actividad frente a una demanda exterior que renquea y que, en muchos casos, marcará "parte de las diferencias en el crecimiento del PIB regional", señala el informe.
La economía valenciana seguirá beneficiándose de los vientos de cola favorables sobre la inversión y la construcción de las medidas de apoyo por la dana, además del tirón del consumo privado. Mientras, en el caso del PIB madrileño, junto al buen comportamiento del consumo, "las exportaciones de servicios no turísticos y la inversión, especialmente en intangibles, serán un factor diferencial", señala BBVA, que añade que la región también se verá favorecida por el buen comportamiento del turismo extranjero (y su gasto), que, aunque se modera, mantiene todavía su dinamismo. Lo hará a diferencia de otras comunidades eminentemente turísticas, como Andalucía, Baleares y Cataluña, que muestran ya síntomas de agotamiento.
"Se espera una moderación en el consumo de no residentes que afectará a las comunidades turísticas, con un impacto de mayor magnitud en las islas", señala el informe. Aun así, Andalucía crecerá ligeramente por encima de la media nacional (una décima), mientras que Canarias y Baleares lo harán por debajo: un 2,3% y un 2,2%, respectivamente.
Cataluña, que se debate entre la pérdida de fuelle del sector exterior y la moderación del crecimiento turístico, avanzará un 2,4%, en línea con el promedio nacional y la misma tasa a la que crecerán Castilla-La Mancha y Galicia.
Inversión en Defensa
El menor dinamismo este año se registrará en buena parte de las regiones del norte y, en especial, en aquellas más dependientes del sector de la automoción, como Navarra, Aragón y Castilla y León, que crecerán a tasas del 2,1% las dos primeras y del 2% la última. La culpa es de una "reestructuración más lenta de lo esperado en la industria". Por ello, estas y otras regiones (País Vasco también crecerá un 2,1%) necesitan alternativas y revulsivos, como "una mayor diversificación y/o una especialización hacia bienes destinados a la Defensa", que podrían impulsar sus PIB a tasas de crecimiento más próximas a la media.
De hecho, la entidad cree que el aumento del gasto en Defensa, junto al necesario esprint que España tendrá que protagonizar en la ejecución de los fondos europeos, respaldará el avance de la demanda interna. No hay que olvidar que desde abril el Gobierno ha aprobado acuerdos que implican el gasto de cerca de 40.000 millones en el ámbito de Defensa, cuyos efectos multiplicadores, no obstante, dependerán, según el análisis de BBVA, "del momento del ciclo económico y del contenido importador de lo demandado".
Entre las regiones con mayor porcentaje de exportación de bienes relacionados con la Defensa se encuentran Madrid, Baleares, Andalucía, Cantabria o Asturias. Aunque sus efectos se dejarían notar sobre todo en 2027, el documento resalta que "el empuje de las exportaciones y el mayor gasto en Defensa pueden beneficiar a las CCAA exportadoras del norte de la península". Eso sí, siempre que la incertidumbre arancelaria se reduzca y se consolide "un impulso reformador en la eurozona" que ayude a la gradual reactivación de su demanda.
¿Y el empleo? Seguirá creciendo, aunque a tasas ligeramente inferiores al PIB (un 2,2% de media vs. el 2,4%), aunque con grandes diferencias entre unas CCAA y otras. Liderarán la creación de empleo la Comunidad Valenciana y Madrid, con alzas del 2,9% y del 2,7%, mientras que en País Vasco, Aragón y Asturias lo hará un 1,1%, 1,2% y 1,3%. El mercado de la vivienda seguirá siendo "un cuello de botella y una fuente de tensión", aunque BBVA Research cree que la inversión en casas se acelerará con carácter general y con mayor intensidad en aquellas comunidades donde los desequilibrios son mayores, como Madrid, Canarias o Baleares.
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