José Manuel Bernabé, director gerente, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y sobre quien pesa una acusación por presunto acoso sexual, ha presentado su renuncia, según ha informado el patronato de la entidad este viernes a través de un comunicado.
Bernabé, cuya destitución había sido solicitada por el Ministerio de Ciencia de Diana Morant, había descubierto en sus apenas cinco meses al frente de la institución decenas de presuntas corruptelas vinculadas a su antecesor en el cargo, Juan Arroyo, al grupo de trabajadores en torno a Arroyo y a la propia denunciante, Laura Muñoz, según ha publicado en exclusivaEL MUNDO este mismo viernes.
Laura Muñoz, entonces secretaria general del CNIO, presentó el pasado 11 de noviembre una queja en el área de Recursos Humanos contra José Manuel Bernabé, por su "situación laboral y solicitud de amparo frente a posibles represalias".
Según relata en su denuncia, tras la incorporación de José Manuel Bernabé como gerente, el pasado 1 de septiembre, "se han producido cambios en mi dinámica profesional y un trato personal poco habitual que, con el paso de las semanas, me han hecho sentir cada vez más incómoda e insegura en el ejercicio de mis funciones", asegura. Además, explica que comenzó a enviarle whatsapps de contenido personal lo que le resultó "progresivamente incómodo e inapropiado en el contexto de una relación jerárquica".
Tras conocerse esta denuncia, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades condenó "de forma rotunda"los hechos y solicitó en el Patronato del CNIO el cese de Bernabé.
Se da la circunstacia de que José Manuel Bernabé había denunciado que la ex secretaria general, a la que despidió, había obtenido en el CNIO una plaza hecha a su medida, solicitando, en un proceso muy rápido de apenas 10 días y mediante una convocatoria pública, requisitos que sólo podía cumplir la citada trabajadora, y remunerándola de forma inusualmente alta, con 69.000 euros de salario.
Además, Bernabé comunicó a Anticorrupción decenas de presuntas corruptelas vinculadas al entorno del ex gerente, Juan Arroyo y relacionadas con la gestión del agua, las labores de almacenaje, el uso de equipos como lavadoras y en varios servicios más, siempre con la misma operativa: inflar servicios para enriquecer a empresas externas.