Al inicio de las piezas publicitarias aparecen en pantalla completa palabras como “Traición” y “Engaño”, términos que buscan generar un vínculo inmediato con la historia narrada. En uno de los anuncios, por ejemplo, un hombre solicita consejos a un chatbot (representado como una terapeuta psicológica) para mejorar su relación con su madre. Tras ofrecer algunas recomendaciones razonables, el sistema cambia el tono de la conversación para sugerirle al usuario una plataforma de citas dirigida a hombres jóvenes interesados en mujeres mayores.
Esta construcción discursiva se repite en los distintos comerciales. En un segundo anuncio, un hombre joven recurre a una IA para obtener un cuerpo tonificado en poco tiempo. El chatbot propone elaborar un plan de entrenamiento personalizado y solicita datos como edad, peso y estatura. Una vez recibida esta información, la IA afirma que “la confianza no se gana solo en el gimnasio” y recomienda “Step Boost Max, unas plantillas que añaden 2.5 centímetros de altura y prometen ayudar incluso a personas de baja estatura a caminar con mayor seguridad”. Todos los anuncios concluyen con el mismo mensaje: “Los anuncios llegan a la IA. Pero no a Claude”.
integrar publicidad en ChatGPT está diseñada para que los anuncios no sean invasivos ni perjudiquen la experiencia del usuario. “Nunca publicaríamos anuncios como los que presenta Anthropic. No somos tontos y sabemos que nuestros usuarios los rechazarían”, enfatizó.El empresario agregó que la retórica empleada por Anthropic en sus comerciales “es propia de un doble discurso”, ya que “utiliza un anuncio engañoso para criticar anuncios engañosos teóricos que no son reales”. En su opinión, “un anuncio del Super Bowl no es el lugar donde esperaría este tipo de mensaje”.
De acuerdo con Altman, los modelos de negocio de OpenAI y Anthropic difieren en función del tipo de acceso a la inteligencia artificial que cada compañía busca ofrecer a la sociedad. En su publicación, el directivo afirmó que, mientras la empresa creadora de ChatGPT considera que “todos merecen usar IA y está comprometida con el acceso gratuito”, Anthropic “ofrece un producto costoso dirigido a personas adineradas”.
Claude Code.“[Anthropic] quiere escribir las reglas sobre lo que la gente puede y no puede hacer con la IA. Ahora también pretende decirle a otras empresas cuáles pueden ser sus modelos de negocio. Una empresa autoritaria no nos llevará a ese futuro por sí sola, sin mencionar los otros riesgos evidentes. Es un camino oscuro”, afirmó Altman.
El directivo adelantó que el anuncio de OpenAI para el Super Bowl estará enfocado “en los constructores y en cómo ahora cualquiera puede crear cualquier cosa”. Sugirió que la campaña podría centrarse en Codex, la herramienta de inteligencia artificial de la empresa diseñada para facilitar la programación y el desarrollo de software, que recientemente lanzó su aplicación independiente.
Recibe en tu correo lo más relevante sobre innovación e inteligencia artificial con el newsletter de WIRED en español.ArrowEl Super Bowl, como escaparate publicitario, ha sido escenario de disputas discursivas entre grandes rivales tecnológicos. Uno de los casos más recordados es el de Apple y Samsung, compañías que en distintas ediciones del “Super Tazón” invirtieron miles de millones de dólares para transmitir anuncios destinados a desacreditar a su competidor.
Sin embargo, para algunos especialistas, lo que ocurre ahora entre OpenAI y Anthropic va más allá de una simple confrontación publicitaria. En el centro del debate se encuentra el modelo de negocio que, al menos en una etapa inicial, dará forma al aún emergente mercado de la inteligencia artificial.
Aunque esta tecnología mueve miles de millones de dólares a nivel global y es utilizada por cientos de millones de personas, todavía no ha demostrado de manera clara beneficios financieros sostenibles. Hasta ahora, no está definido si esos ingresos provendrán principalmente de esquemas de suscripción o de la venta de publicidad. La industria, en general, aún no encuentra una fórmula definitiva para monetizar a los millones de usuarios que integran la IA en su vida cotidiana.