El video vertical está en todas partes. Además de todos los servicios de redes sociales que dan prioridad a los clips de scroll infinito, Disney ha introducido videos cortos llamados Verts en su plataforma de streaming Disney+. Bravo pronto lanzará videos verticales presentados por el avatar de Andy Cohen para compartir "escenas icónicas" de su extenso universo de telerrealidad. Incluso los Oscar se han burlado de esta tendencia.
En el caso de Coachella, el impulso vertical tiene sentido. Como el propio festival, el video vertical es el lugar para las marcas y las personas influyentes. La principal herramienta de marketing de Coachella es el miedo a perderse algo (FOMO), y el video vertical es un motor para inducir ese deseo. La mayoría de los clips grabados a través de Pixel se filman directamente junto al artista, dando la sensación de que estás allí mismo, en la cabina, con ellos, uno de esos VIP especiales que pueden estar en el escenario.
¿Es la mejor manera de disfrutar de estos espectáculos? Quizás por un tiempo. Pero no durante 18 horas a lo largo de un fin de semana, como he podido comprobar.
Las reglas para mi "Vertichella" personal, asignadas por mi editor, eran sencillas: ver cada momento del video vertical en vivo de Coachella. No se permitían clips horizontales en 4K ni múltiples ventanas de transmisión.
El año pasado, Coachella emitió un canal vertical similar, que recibió críticas muy favorables de los usuarios en Reddit, como "es demasiado vertical", "cambié inmediatamente a otro canal" y "me alegro de que este video esté aplastado y me limite la visión del escenario". Esta vez, el feed resulta ser muy popular. Al final de cada día, la página tiene miles de "me gusta", más de 42,000 cada uno el sábado y el domingo, según el pequeño indicador de Google en la parte superior de la pantalla. En algunos casos, los "me gusta" de la transmisión vertical superan a los de las horizontales del mismo escenario.
Los comentarios del chat en directo y las reacciones emoji son muy activos, con gente entusiasmada con el espectáculo o compartiendo opiniones como 'ugh, next song bro' ("Es terrible, siguiente canción") y 'I wish I was at Coachella' ("Ojalá estuviera ahí"). Al menos son más fáciles de ignorar que tener a gente hablando a tu lado durante toda la actuación.
Dos horas después de que empezara la transmisión del sábado, ya llevo dos gomitas de marihuana y medio paquete de Coors Light encima, bailando al ritmo de Joezi en mi terraza. Estoy empapado por la tormenta, pero estoy disfrutando del ambiente. Es Coachella, bebé. ¡Hay que aprovecharlo!
WIRED.Adaptado por Alondra Flores.