El Azkuna Zentroa trae una muestra de Glenda León (La Habana, 1976), creadora multidisciplinar afincada en Madrid, con una interesante trayectoria y proyección internacional, que desarrolla una práctica en la que predominan las instalaciones.
Lo cierto es que León cumple las más altas ... expectativas en cualquiera de los lenguajes que maneja, el fotográfico, el pictórico o la videocreación. La puesta en escena de la exposición en Bilbao es ya, de por sí, una declaración de intenciones.
La diversidad de piezas y conceptos puede parecer algo ecléctica de entrada, pero, a medida que uno avanza por la misma, va comprendiendo la dimensión y globalidad de la propuesta en conjunto y comprende cada pequeño detalle, apenas perceptible por una mirada que sólo atienda al placer estético que, también, está integrado en el recorrido de toda la exposición.
Cargada de metáforas, de poesía y de una forma sutil de proponer reflexiones sobre lo más cotidiano, León incita a mirar de manera interna nuestras sensaciones (y emociones) mediante falsas simetrías, cuidados perfiles, metáforas imposibles entre lo real y lo imaginado, con una gran plasticidad en sus trabajos.
La invitación de la artista a tomar conciencia de todo lo que nos rodea, cómo afecta eso a nuestra percepción y cómo lo afectamos nosotros, a cómo abordamos cualquier cuestión o qué mirada ejercemos sobre ello, es un acto de belleza y poesía en sí. Una exposición silenciosa, íntima, pero de dimensión comunitaria y ruidosa, como un grito que reclama conciencia colectiva y pone el foco en lo casual.
La reflexión que subyace del título, 'Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para oírlo', plantea un dilema filosófico sobre la relación entre realidad y percepción que sumerge en la experiencia sensorial que es recorrer íntegramente la cita.
La propuesta de León es un proyecto que se convierte finalmente en una apuesta por abordar y atender nuestra escucha desde otro lugar, uno que nos abra la mirada y nos ayude a dimensionar lo que nos rodea. La cubana no nos da respuestas o reflexiones cerradas: lo que nos sugiere es precisamente abrirnos a la incógnita, a lo dual, a lo que nos integra en un todo y a la vez nos aísla en nosotros mismos. ¿Cómo suenan los nombres de los dioses? ¿Cómo podemos sentir lo invisible? ¿Cómo entendemos nuestro lugar en un cosmos que no somos capaces de entender en magnitud?
Todo acaba en una pieza performativa, 'Conversio', que resume muchos de los temas abordados a lo largo de la exposición, y que aporta una reflexión más cerrada sobre las diferentes culturas y creencias, dejando en evidencia al individuo y la libertad que aporta despojarse de ideologías limitantes y dogmas.
Con humor, ironía, metáforas y una grandísima capacidad de resolver plásticamente con solvencia y elegancia cada pieza, la propuesta de Glenda León ofrece un recorrido que transita entre el recogimiento, lo íntimo, el misterio, la alegría y, sobre todo, la reflexión sobre las diferencias que nos unen y nos separan a partes iguales como individuos y colectivo.
Comisarios: Fernando Pérez, Glenda León e Iván de la Nuez
Clausura: Hasta el 27 de septiembre de 2026
'Un árbol cae en el bosque' es la primera exposición individual de Glenda León en Bilbao; un árbol cae en el bosque y nadie lo oye, pero eso tiene un efecto, del mismo modo que, la exposición de la hispano-cubana tiene el suyo en cada uno de los espectadores que la visitan.
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