Las cinco fragatas F-100, buques escolta de más de 6.000 toneladas, se encuentran navegando y realizando misiones de forma simultánea en escenarios nacionales e internacionales, participando en operaciones de la OTAN y en grupos de combate de marinas aliadas, lo que supone un hito operativo en la Armada.
Así, la Álvaro de Bazán (F-101) está integrada en el grupo de combate del portaaviones francés Charles de Gaulle participando en un ejercicio de alta intensidad, y la Almirante Juan de Borbón (F-102) ejerce como buque de mando de la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN, mientras que la Blas de Lezo (F-103) participa en Estados Unidos en un "exigente" ejercicio de certificación de la U.S. Navy.
Además, la Méndez Núñez (F-104) actúa como plataforma naval en la activación de los dos ejércitos y la Armada Eagle Eye, y la Cristóbal Colón (F-105) participa en el ejercicio de la OTAN Steadfast Dart 26 en el mar Báltico, ha informado la Armada en un comunicado.
Mantener desplegadas al mismo tiempo a las cinco unidades supone un "importante reto" de planificación, sostenimiento y apoyo logístico, tanto para la Armada como para el Arsenal de Ferrol, responsable de buena parte del mantenimiento de las fragatas de la clase Álvaro de Bazán, con más de 20 años de servicio, señala el comunicado.
Este despliegue operativo simultáneo coincide con el impulso al Programa de Modernización de las fragatas, cuyo contrato se firmó en diciembre de 2025, con una inversión de 3.200 millones de euros y un horizonte temporal hasta 2036.
El proyecto contempla actuaciones en la plataforma y en los sistemas de combate, orientadas a mitigar obsolescencias y adaptar los buques a los escenarios operativos del futuro.