Hasta 450.000 nuevos empleos pueden crearse este año, con un crecimiento del 2%, que implica un ritmo menor que el que vimos en 2025. Logística, construcción, tecnología, industria, ingeniería, hostelería, energía o salud son los sectores más pujantes.
La digitalización será en 2026 el gran vector de transformación del mercado laboral, aunque su impacto real dependerá de la capacidad de las empresas y los profesionales para acompañar la de inversión en competencias y estrategia". Este es uno de los grandes retos que señala Mónica Pérez Callejo, directora de estudios de Infojobs, para el mercado laboral de nuestro país.
Pérez Callejo cree que a pesar de los avances, Europa sigue mostrando desequilibrios, y cita el Informe sobre el Estado de la Década Digital 2025 de la Comisión Europea, que concluye que "sólo el 55% de la población dispone de competencias digitales básicas, un dato que limita la competitividad del tejido productivo y frena el aprovechamiento efectivo de la tecnología".
Los datos del INE correspondientes al tercer trimestre de 2025 muestran que, aunque el número de horas efectivamente trabajadas creció un 2,5% interanual, la productividad por ocupado cayó un 0,5% y la productividad por hora trabajada descendió un 0,3%. Esta evolución apunta a una realidad clara: la tecnología no genera eficiencia por sí sola; requiere una transformación organizativa y el desarrollo de nuevas capacidades.
Pérez Callejo recuerda que la inteligencia artificial se sitúa en el centro de este proceso. Su adopción en las empresas avanza a buen ritmo -el 38% declara utilizarla, según datos de InfoJobs- y uno de cada tres trabajadores ya emplea herramientas de IA en su actividad diaria. Sin embargo, este uso creciente convive con una falta de planificación estratégica en muchas organizaciones, lo que incrementa el riesgo de desigualdades internas y externas. La preocupación por una sustitución directa de puestos de trabajo se ha moderado, hasta el punto de que sólo uno de cada cuatro profesionales afirma sentirse amenazado por la IA, pero el verdadero reto reside en la redistribución de funciones.
Nuevos empleos
Valentín Bote, director de Randstad Research, pronostica para el año 2026, "un aumento del empleo saludable", y vaticina un crecimiento de nuevos empleos en un entorno del 2,1%, lo que equivale a 450.000 empleos.
Kevin Habermehl, director comercial del Grupo Adecco, asegura que las previsiones de crecimiento económico en España para el 2026 siguen siendo bastante buenas, "en torno al 2% o más. Nuestro país va a seguir creando empleo, aunque a menor ritmo que en 2025".
Por su parte Raúl Sánchez, country manager de ManpowerGroup, cree que "en 2026 los datos de empleo seguirán siendo positivos en España. Por lo que vemos en los datos del Estudio Trimestral de Empleo de ManpowerGroup, las empresas comienzan el año con optimismo de cara a las contrataciones, lo que refleja su resiliencia. Y si nos fijamos en otros indicadores y proyecciones macroeconómicas, también nos indican que habrá crecimiento, aunque más moderado que en 2025. Podríamos ver un incremento del empleo de hasta el 2%, lo que se traduciría en la creación de entre 330.000 y 440.000 nuevos puestos". El experto añade que "es importante insistir en el doble desafío que tenemos más allá de la creación de empleo: mejorar la calidad y la productividad de esos puestos".
En este sentido Mónica Pérez Callejo explica que "España sigue presentando una brecha relevante respecto de las economías europeas más avanzadas en términos de productividad y valor añadido. Aunque el número de horas efectivamente trabajadas sigue creciendo, la productividad por ocupado y por hora trabajada muestra una evolución negativa, lo que pone de relieve un reto clave: crear empleo ya no es suficiente si no se traduce en una mayor competitividad y un crecimiento económico sostenido".
Christopher Dottie, director general regional de Hays para el Sur y Oeste de Europa, se muestra optimista sobre la capacidad del mercado laboral español de seguir generando empleo mientras se suben los salarios: "Se ha demostrado en los últimos años que, efectivamente, se puede. Hemos visto incrementos importantes en el salario medio y en el salario mínimo, y hemos seguido generando empleo, impulsado por el crecimiento del PIB".
Dottie insiste en que España seguirá el mismo ritmo de generación de empleo a medida que continúa el aumento de los sueldos, y habla de "un mercado laboral bastante sano". Añade que nuestro país "va por buen camino en lo que se refiere al nivel de temporalidad y precariedad; estamos mejorando en ingresos y salarios"; y cree que la nueva legislación de transparencia salarial que entra en vigor en junio tendrá también un impacto notable y "debería dar otro impulso a la igualdad en el entorno laboral, impulsando los sueldos de forma más equitativa".
Sectores pujantes
El director general regional de Hays para el Sur y Oeste de Europa añade que las fortalezas del mercado laboral y del tejido empresarial en España son justamente los sectores en los que se está incrementando la inversión y el empleo: "Hablamos, por supuesto, de tecnología, del sector digital, de energía, sobre todo de renovables, también del sector farmacéutico y de ingeniería. Todos estos sectores son fortalezas de España en comparación con muchos otros países".
Para Valentín Bote, director de Randstad Research, entre los sectores que tirarán del empleo "están los clásicos, como logística, que es el corazón de muchas actividades y que crecerá por encima del promedio en 2026". Raúl Sánchez, country manager de ManpowerGroup, cree que el de logística "es un sector que ha avanzado mucho en digitalización y ha mostrado en diversas ocasiones su papel estratégico. Además, generará cada vez más, empleo cualificado".
Bote señala otros sectores relativamente medianos como el inmobiliario, que tendrá mucho dinamismo y crecerá en 2026. Considera que la construcción también presenta buenas perspectivas en actividades de construcción especializada que demanda electricistas o fontaneros, con crecimientos del empleo de doble dígito.
El director de Randstad Research añade informática y programación -un sector en el que hay 500.000 trabajadores- a los sectores que crecerán en 2026, coincidiendo con Raúl Sánchez, quien cree que tecnología y servicios digitales (IA, ciberseguridad y desarrollo de software) seguirán creciendo por la transformación empresarial.
Para Raúl Sánchez, habrá crecimiento en finanzas y seguros -la digitalización y la gestión de riesgos impulsan la demanda de perfiles especializados- y en salud y servicios sociales, pues el envejecimiento de la población y la digitalización sanitaria sostendrán la contratación.
Valentín Bote pronostica asimismo que en actividades industriales crecerán sectores como el de metalurgia -que incluye a 400.000 profesionales- que también crecerá a doble dígito.
Kevin Habermehl cree que los sectores que ya tiraron del empleo en 2025 van a seguir siendo protagonistas en 2026 y aquí destaca hostelería, logística, distribución o comercio, a los que suma sanidad y asistencia, un sector impulsado por el envejecimiento de la población y por todo lo relativo al bienestar.
En negativo, según Valentín Bote, evolucionarán sectores como el de telecomunicaciones, que estará influido en nuestro país por factores como el ERE de Telefónica.
Mónica Pérez Callejo se refiere a la Radiografía de Empleos y Sectores Emergentes 2025 de DigitalES (con datos de Job Market Insights, que muestra que las ofertas que requieren competencias en inteligencia artificial se han multiplicado por 12 desde 2023, aunque partimos de volúmenes absolutos todavía moderados.
Los datos evidencian que la IA no sólo transforma los procesos, sino también el perfil del talento, exigiendo una hibridación entre competencias técnicas avanzadas, capacidad analítica y habilidades transversales (soft skills).
Factores de cambio
Valentín Bote se pregunta si 2026 será un año electoral, ya que esto podría implicar la paralización de inversiones que influyen en el empleo. Añade que "el contexto europeo tampoco ayuda en temas de crecimiento vía exportaciones", y se refiere a otro factor micro, como es la necesidad creciente de contrataciones derivadas de la rotación y del relevo generacional. Bote recuerda que un 20% de la población activa supera ya los 55 años y va a ir abandonando el mercado laboral. Cree que se necesitan nuevos trabajadores por esta rotación y por las jubilaciones, y asegura que esto tensiona el escenario laboral, a lo que hay que añadir las vacantes sin cubrir, que siguen creciendo.
Para Mónica Pérez Callejo, "el mercado laboral español afronta en 2026 su transformación demográfica más profunda. Las proyecciones del INE anticipan una década marcada por la jubilación progresiva de la generación del baby boom y el envejecimiento de la población activa. A partir de 2030, la proporción de trabajadores sénior alcanzará máximos históricos, con una previsión de más de 1,59 millones de personas mayores adicionales para 2045".
Este escenario obliga a las empresas a replantear sus estrategias de talento, y Pérez Callejo recuerda que el relevo generacional ha dejado de ser un reto a futuro para convertirse en una urgencia operativa: "Es necesario acelerar la formación de nuevos profesionales mientras se preserva el capital de conocimiento de los perfiles sénior. La convivencia intergeneracional se perfila como un activo estratégico de competitividad".
De forma paralela, las nuevas generaciones han redefinido su relación con el trabajo. Flexibilidad, salud mental y propósito corporativo son ahora innegociables para atraer talento joven. La directora de estudios de Infojobs considera que "en 2026, la capacidad de ofrecer entornos laborales más humanos y adaptados a estas expectativas será el factor diferencial para las empresas en un mercado tensionado por la escasez de perfiles".
Por su parte el director de Randstad Research recuerda que "el 60% del empleo nuevo se cubre con trabajadores de otras nacionalidades. En ciertas zonas y sectores no queda otra, pues no hay trabajadores nacionales que satisfagan las necesidades de empleo. Este es un elemento también de cierta inseguridad y cabe preguntarse si tendremos siempre disponible este flujo de trabajadores. Y a esto hay que añadir que el sistema educativo no proporciona titulados en el volumen que se requiere, por lo que hay que preguntarse aquí también si encaja la titulación y si se forman en lo que las empresas están exigiendo, o lo que la empresa necesita. La formación es razonablemente buena, pero demanda de ciertas titulaciones para las que hay una escasez crónica".
Mónica Pérez Callejo concluye que "el crecimiento de la población activa española se sustenta principalmente en la atracción de trabajadores extranjeros. La gestión eficiente de los flujos migratorios y una política de integración laboral ágil serán determinantes para cubrir las vacantes que el relevo generacional dejará descubiertas".
Christopher Dottie insiste en que "España está bien posicionada comparada con muchos otros países. Es cierto que si hay una recesión mundial vinculada a la incertidumbre geopolítica no hay ningún país que se salve del todo. Pero el crecimiento del PIB en España es más fuerte que el de casi cualquier otro país europeo".
Dottie también considera que, a nivel mundial, la política exterior de Estados Unidos genera cierta incertidumbre, pero asegura que lo que le trasladan sus clientes es que "esto les pilla lejos y que no hay una sensación de que cualquier actuación por parte de los países más potentes en el mundo -o estas intervenciones en otros países- tengan un impacto directo sobre España".
El director general regional de Hays para el Sur y Oeste de Europa concluye que "todo es posible, y probablemente España no esté exenta de cualquier situación mundial, pero hay una sensación de confianza. España no ha tenido ningún problema importante o un impacto brusco de generación de empleo, y ante cualquier actuación por parte de la UE, está ahí, como uno de los países principales, sobre todo después del Brexit. Tendremos que aceptar las consecuencias de cualquier cambio mundial, pero por mucho que se haya hablado de los aranceles con Estados Unidos y los problemas con el Brexit y la salida de Reino Unido, la economía española ha seguido creciendo".
Raúl Sánchez ve asimismo "una demanda interna sólida, apoyada por el consumo y proyectos de inversión", y cree que la ejecución de fondos europeos seguirá generando oportunidades en digitalización y transición energética. Además, la desinflación y unas condiciones financieras más favorables deberían impulsar las contrataciones.
En todo caso, el director comercial de Grupo Adecco detecta riesgos que pueden limitar el cumplimento de las expectativas positivas: "Hay un contexto global muy complejo derivado de las tensiones geopolíticas y comerciales, y esto puede impactar directamente en las empresas españolas. También hay que tener presente que nuestra economía maneja unos datos de productividad sensiblemente inferiores respecto de otros países de nuestro entorno; y en estrecha relación con la productividad, las empresas trasladan su preocupación por el creciente impacto en el absentismo, que limita su capacidad de las organizaciones para la creación de empleo".
Sánchez sugiere la necesidad de trabajar con una visión de país sobre la productividad y el absentismo, aprovechando de manera estratégica los fondos europeos. Cree que "eso marcará la diferencia en 2026 ".
Mónica Pérez Callejo añade que "más allá del acceso al empleo, el mercado laboral de 2026 estará marcado por un debate creciente sobre la calidad del trabajo".
Cita estudios como el de Cuentas que no salen. Radiografía de la pobreza laboral en los hogares de España, elaborado por Save the Children, que estiman que el 11,7% de las personas ocupadas en España vive en situación de pobreza laboral, una cifra que supera el 17% en los hogares con hijos a cargo.
Estos datos evidencian una fractura en el contrato social: el empleo ha dejado de ser, por sí solo, un garante automático de estabilidad económica, especialmente para los colectivos más vulnerables.
Y a esta realidad se suma la precariedad percibida por parte de los jóvenes. Informes recientes de InfoJobs alertan de que cerca de la mitad de los profesionales estarían dispuestos a cobrar parte de su salario "en B", un indicador preocupante que no refleja falta de ética, sino la dificultad estructural para acceder a unas condiciones retributivas dignas.
Además, la gestión del tiempo de trabajo sigue siendo una asignatura pendiente: el volumen de horas extra se mantiene elevado, mientras que el porcentaje de horas no remuneradas o compensadas no deja de crecer, impactando directamente en la conciliación.
Salud mental y teletrabajo
La salud mental se consolida como un gran desafío invisible. Los datos de InfoJobs revelan que los problemas de esta índole vinculados al trabajo se han duplicado en los últimos tres años. En 2026, el bienestar emocional dejará de ser una política de "beneficios sociales" para convertirse en una cuestión de salud pública y estrategia empresarial: cuidar al empleado es hoy el único camino viable para la retención del talento y la sostenibilidad productiva.
Inevitablemente, hay que hablar de los nuevos modelos de trabajo en 2026. Pérez Callejo cree que en 2026 el teletrabajo se consolidará definitivamente como un componente estructural del mercado laboral, con el modelo híbrido como el gran vencedor.
Los datos de InfoJobs confirman esta estabilización: en 2025, uno de cada cuatro ocupados teletrabajó. De ellos, el 19% lo hizo bajo un formato híbrido -el equilibrio preferido por las empresas y empleados-, frente a un 6% que mantuvo un esquema cien por cien remoto.
Desde la perspectiva de las organizaciones, el 46% ya ofrece alguna modalidad de trabajo a distancia. Sin embargo, el dato crítico para 2026 no es la adopción, sino la fidelización: la flexibilidad ha pasado de ser una ventaja competitiva a un factor higiénico de retención.
El 43% de los profesionales que teletrabaja afirma que cambiaría de empleo si su empresa impusiera la presencia total, una advertencia clara para las compañías, dado que el 79% de las organizaciones ya ha confirmado que mantendrá sus modelos actuales.
Los puestos más demandados por comunidades autónomas200 puestos para trabajar en 2026La rentabilidad diluye el mito del unicornio Comentar ÚLTIMA HORA-
22:58
'Smartphones' y PC subirán de precio por el auge de la IA
-
22:52
Twitter y Deutsche llevan a récord las multas de la CNMV en 2025
-
22:42
"Hacen falta gestoras europeas grandes para mover los depósitos a inversión"
-
22:37
Premio doble para el Barça: gana la Supercopa y refuerza sus arcas
-
22:34
Reino Unido se convierte en el mayor mercado de los aeropuertos españoles