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Política

Alegría se juega su carrera política como candidata de Sánchez tras formar parte de la oposición contra él hace una década

Alegría se juega su carrera política como candidata de Sánchez tras formar parte de la oposición contra él hace una década
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La ex ministra de Educación fue portavoz de Susana Díaz en las primarias y 'número dos' de Lambán, con quien rompió por la listas a la Alcaldía de Zaragoza en 2019 Leer

Aunque ha llegado a ser una de las integrantes del cada vez más reducido núcleo duro, Pilar Alegría (La Zaida, Zaragoza, 1977) no es una "sanchista de primera hora", como se conoce en el argot interno a quienes apoyaron al ahora presidente del Gobierno desde el principio en su doble empeño por hacerse con el control del PSOE. La candidata a las elecciones autonómicas de Aragón que se celebrarán el 8 de febrero apostó por Eduardo Madina en las primarias por la Secretaría General de 2014 y en las de 2017 se unió al bando de Susana Díaz, de quien fue la portavoz durante aquel proceso que partió definitivamente en dos al partido.

En el acto principal del lanzamiento de su campaña, la ex ministra de Educación va a compartir este domingo en Huesca mitin con Pedro Sánchez, que fue quien decidió empujarla a esta batalla en la que tiene todas las encuestas en su contra. Ella se juega su carrera política en el lugar en el que la empezó y al mismo tiempo se pondrá a prueba en las urnas la estrategia personalísima del secretario general de los socialistas de intentar controlar los territorios con líderes afines que sofoquen las críticas.

Diplomada en Magisterio y máster en Estudios Avanzados en Educación Social, Alegría ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional vinculada al PSOE, al que se aproximó durante su época universitaria a través de su afiliación al sindicato UGT. Cuando el pasado 16 de diciembre salió del Gobierno para volver a su "casa", había recorrido ya un largo camino por casi todos los niveles administrativos y múltiples responsabilidades orgánicas en el que protagonizó otro notorio cambio de lealtades.

Alegría, con Susana Díaz (en el centro), en 2017.MARISCALEFE

En 2014, Javier Lambán le había entregado la Secretaría de Organización del PSOE de Aragón, un puesto de la máxima confianza, y un año después la colocó como número dos de su candidatura a la Presidencia de la comunidad, controlada en aquel momento por el PP. Tras las elecciones que el barón autonómico perdió, aunque logró ahormar una mayoría de izquierdas que lo llevó al Edificio Pignatelli -sede del Ejecutivo regional-, la hizo consejera de Innovación, Investigación y Universidad, desde la que logró rubricar el primer Pacto por la Ciencia con el resto de partidos y agentes sociales de la región.

La aparente buena sintonía entre ambos saltó por los aires cuando Alegría fue la aspirante a la Alcaldía de Zaragoza en 2019 y se resistió a que la dirección regional del partido le elaborara la lista, según las fuentes consultadas por este periódico. Ferraz terminó por darle la razón introduciendo significativas modificaciones en los nombres de la papeleta con la que finalmente concurrió a los comicios para incluir a personas de su órbita.

La candidata socialista se impuso en aquella cita electoral frente a Jorge Azcón -con quien volverá a medirse en las urnas ahora por la presidencia aragonesa-, pero un pacto suscrito entre PP, Ciudadanos y Vox acabó situándola en la bancada de la oposición. Allí se sentó sólo ocho meses porque en julio de 2020 Sánchez la hizo delegada del Gobierno en su región, un movimiento estratégico en contra de Lambán, que, hasta su fallecimiento en agosto del año pasado, siempre fue uno de los barones más críticos con el líder nacional del partido.

Con Lambán, en 2019.J. C.EFE

El nombramiento de su ex consejera como ministra de Educación en 2021, con la consiguiente proyección nacional que conlleva el cargo, ya se interpretó entonces en clave interna en su federación como la palanca que iba a utilizar Ferraz para intentar descabalgarlo. El relevo acabó produciéndose efectivamente tres años y medio después de que el dirigente de Ejea de los Caballeros perdiera los comicios de 2023 y, ya enfermo de cáncer, decidiera apartarse, aunque tratando, sin éxito, que su delfín se impusiera en unas primarias frente a la aspirante oficialista.

Antes de su primer periplo aragonés y de su posterior fichaje para la primera línea política española, Alegría había sido diputada del Congreso entre 2008 y 2015 y formó parte de la Ejecutiva Federal del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. Su valedora en esta promoción interna fue Leire Pajín, que la designó como su adjunta después de que el entonces presidente del Gobierno le hubiera confiado a ella la Secretaría de Organización.

Ya durante la etapa de Sánchez, asumió el cargo de portavoz nacional del partido en 2022. Su destreza para manejar las preguntas incómodas de los periodistas y tratar de colocar el argumentario interno la llevó a ocupar este mismo puesto en La Moncloa a finales de 2023, donde durante dos años ha sido la cara visible de la coalición con Sumar en las ruedas de prensa de los martes, además de incorporar a su cartera de Educación las competencias de Deportes.

Siendo ministra de Educación, con Sánchez en el Congreso.J. H.EUROPA PRESS

Durante los cinco días de reflexión de Sánchez en 2024, el nombre de Alegría fue uno de los que circuló de forma recurrente en las quinielas de posibles sustitutos. Esta opción, según diversas fuentes socialistas, podría retomarse llegado el momento y cuenta con el padrinazgo de Óscar López y Antonio Hernando, las dos personas con las que el presidente inició su carrera política.

En el sector crítico del partido, a su vez, creen que precisamente por "haberse postulado" para un eventual relevo ha acabado "apartada" como candidata de Aragón, una plaza en la que, según las encuestas publicadas hasta ahora, el PSOE no tiene ninguna opción de propiciar un vuelco electoral frente al actual Gobierno del PP. Lo mismo, añaden, le ha pasado a María Jesús Montero con Andalucía, donde la vicepresidenta primera tampoco tiene posibilidades de desbancar al popularJuanma Moreno.

Hasta ahora Alegría ha hecho una campaña muy personalista, pegada al territorio, centrada en las mujeres, apelando a sus orígenes humildes y sin hacer alarde de su recentísimo pasado dentro del Gobierno de Sánchez. La "financiación singular" para Cataluña que defendió con vehemencia desde la sala de prensa del Consejo de Ministros es uno de los lastres con los que carga ahora en sus aspiraciones autonómicas.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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