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El auge de los BRICS

El auge de los BRICS
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Mientras China busca convertir los BRICS en un bloque antioccidental, India y Brasil luchan por mantener su independencia e influencia geopolítica. Leer
Financial TimesEl auge de los BRICS
  • MICHAEL STOTT
Actualizado 26 SEP. 2026 - 18:29El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira; Ali Mohammed Al Shamsi, secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de los EAU; el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto; el presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi; el presidente ruso Vladimir Putin; el primer ministro de India, Narendra Modi; el presidente de China, Xi Jinping; el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian; y el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed Ali durante una ceremonia de plantación de árboles como parte de la 18.ª Cumbre de los BRICS este mes de septiembre.ZUMA vía Europa PressEXPANSIONSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

Mientras China busca convertir los BRICS en un bloque antioccidental, India y Brasil luchan por mantener su independencia e influencia geopolítica.

Representan a casi la mitad de la población mundial y este siglo dominarán la economía global. Incluyen a algunos de los líderes más poderosos del planeta y a sus mayores fuerzas armadas. Rechazan un mundo dominado por Estados Unidos y aspiran a transformar el orden internacional.

Este debería ser un momento clave para el bloque de naciones en desarrollo denominado BRICS. Su peso económico es innegable. Estados Unidos ha perdido su liderazgo global y Europa está en declive. El orden multilateral necesita aliados.

No obstante, 25 años después de que el entonces economista de Goldman Sachs, Jim O'Neill, acuñara el acrónimo original para el bloque formado por Brasil, Rusia, India y China, las divisiones internas aún podrían impedir su consolidación.

Los líderes de los BRICS presentaron un frente unido en la cumbre anual en Nueva Delhi el pasado 12 y 13 de septiembre. El bloque ha crecido exponencialmente desde la primera reunión de los jefes de gobierno de los cuatro países fundadores en Rusia en 2009.

El grupo crece

Actualmente, los BRICS incluyen a Sudáfrica, Egipto, Etiopía, los Emiratos Árabes Unidos, Irán e Indonesia como miembros de pleno derecho. Además, hay otras diez naciones asociadas como observadoras, varias de las cuales enviaron representación. (Arabia Saudí asiste a las reuniones, pero no ha formalizado su adhesión).

El presidente chino, Xi Jinping, asistió a la cumbre en su primera visita a la India en casi siete años, según confirmaron los medios estatales. Este gesto indica un acercamiento en las relaciones entre los dos países con más población del bloque tras varios años de tensión.

Los líderes de los BRICS analizaron el panorama económico mundial que han contribuido significativamente a crear en los últimos 25 años. El bloque, ahora ampliado, representa alrededor del 40% de la economía mundial en paridad de poder adquisitivo.

Sin embargo, la preparación para la cumbre de Nueva Delhi se mantuvo en una absoluta discreción. Las autoridades ponen el foco en los resultados centrados en las personas y orientados al desarrollo, en lugar de grandes aspiraciones geopolíticas. El debate sobre el desafío al dominio del dólar estadounidense, un tema recurrente entre algunos líderes de los BRICS, ha sido silenciado.

El primer ministro anfitrión, Narendra Modi, y sus altos funcionarios apenas se pronunciaron sobre el evento, y solo unos pocos carteles de los BRICS adornan las calles de la capital de India, un marcado contraste con las fastuosas festividades que rodearon la celebración del G20 en Nueva Delhi hace tres años.

Según funcionarios, este enfoque discreto refleja en parte el deseo de evitar provocar al presidente estadounidense Donald Trump, pero también las tensiones dentro del bloque, que ha admitido a miembros tan diversos como Irán e Indonesia. También se ha abierto una polémica sobre quién debe liderarlo.

Mientras que las potencias occidentales aceptaron sin reparos el liderazgo estadounidense en el orden internacional posterior a 1945, algunos miembros de los BRICS, especialmente India, se resisten a someterse a un nuevo mundo liderado por Pekín. También se debate si los 10 países bajo la bandera de los BRICS pueden unirse en torno a objetivos económicos y diplomáticos comunes cuando las ambiciones geopolíticas son totalmente distintas.

Sarang Shidore, director del programa para el Sur Global del Instituto Quincy para la Gobernanza Responsable en Washington, resume el doble desafío al que se enfrentan los BRICS: "De repente, el mundo les ofrece mayores oportunidades para crear instituciones alternativas. Pero, por otro lado, la diversidad, la heterogeneidad y las disputas internas que hemos presenciado últimamente implican que no están preparados para aprovechar plenamente la ocasión".

Después de la reunión de los líderes de los BRICS en Río de Janeiro el año pasado, Trump intentó imponer un precio a la pertenencia al bloque.

Aranceles de Trump

"Tendrán que pagar un arancel del 10% si pertenecen a los BRICS, porque los el bloque se creó para perjudicarnos. Los BRICS se crearon para devaluar nuestro dólar y... eliminarlo como moneda de referencia", declaró a la prensa en Washington.

Como tantas veces durante su segundo mandato, Trump no cumplió su amenaza. Pero su advertencia sirvió como recordatorio de la creciente influencia de este grupo de naciones y su capacidad para inquietar a algunos sectores de Occidente.

"Esta es la primera vez que el presidente de Estados Unidos lanza amenazas explícitas sobre las consecuencias de pertenecer a los BRICS. Esto da la sensación de que los BRICS... Se perciben realmente como una amenaza", afirma Mihaela Papa, directora del proyecto de investigación BRICS Lab del Centro de Estudios Internacionales del MIT.

Fue O'Neill quien acuñó el término BRICS en 2001, siendo jefe de economía global en Goldman Sachs. "Jamás imaginé que existiría un club político BRICS. Mi idea se basaba en cada uno de ellos individualmente, simplemente en que eran potencias económicas muy importantes", declaró a FT.

Durante el último cuarto de siglo, la evolución económica de los BRICS ha sido totalmente distinta. "China e India han superado con creces todas las proyecciones iniciales, pero los demás [Rusia y Brasil] han tenido un desempeño muy inferior", afirma.

No obstante, el concepto básico -que los principales mercados emergentes crecerían más rápido que Occidente y dominarían la economía global del siglo XXI- permanece intacto.

Según datos de la ONU, el comercio de bienes entre los países BRICS se ha multiplicado por más de trece desde 2003 y se prevé que las exportaciones intra-BRICS alcancen los 1,2 billones de dólares en 2025.

Algunas de las causas que los BRICS han defendido durante mucho tiempo, como la búsqueda de una alternativa a un mundo liderado por EEUU, la defensa del multilateralismo y el libre comercio, han vuelto a estar de moda en medio de la diplomacia disruptiva de Trump.

Matias Spektor, decano de relaciones internacionales de la Fundación Getulio Vargas, una universidad privada de São Paulo, sostiene que no se debe juzgar a los BRICS por si actúan de forma cohesionada como la UE, porque ese nunca fue su objetivo.

"El objetivo original de los BRICS era demostrar que era posible otro mundo al margen de la unipolaridad de EEUU y su uso selectivo del derecho internacional", afirma. "Ese mensaje es un mensaje que hoy en día es de dominio público, por lo que, en ese sentido, los BRICS han sido un rotundo éxito", añade.

Menos visible es lo que las autoridades describen como una extensa red de colaboración intergubernamental de los BRICS. Los diplomáticos afirman que ahora abarca 20 vías de negociación distintas, centradas en la cooperación en áreas que van desde la tecnología espacial hasta la energía verde.

Entre las iniciativas más recientes, Moscú ha sugerido explorar una plataforma digital de los BRICS para que los principales exportadores de alimentos, Rusia, India y Brasil, comercialicen cereales y desafíen el dominio de los grupos occidentales de comercio de materias primas como Cargill o Bunge.

Para los miembros que se han incorporado más tarde, como Etiopía, el principal atractivo del bloque es económico. "El objetivo principal de los BRICS siempre ha sido nuestro desarrollo", afirma Mamo Mihretu, ex representante de Etiopía ante los BRICS y exgobernador del banco central. "Queremos un acceso seguro y predecible a los mercados de comercio, finanzas e inversión, y una voz genuina en las instituciones globales".

En la agenda de cooperación económica, las naciones BRICS están estudiando formas de conectar sistemas digitales de pago instantáneo, como el ampliamente utilizado Pix de Brasil o el pionero UPI de India, lo que les permitiría eludir el sistema de pagos internacionales basado en el dólar.

"Prácticamente todos los países del mundo, excepto Estados Unidos, desean desvincularse del sistema financiero dominado por el dólar y aspiran a un mundo donde el dólar tenga menor influencia como moneda de pago y de reserva", señala Eswar Prasad, profesor de comercio en la Universidad de Cornell.

Desdolarización

Aunque China, Rusia y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tienen la antigua aspiración de reducir su dependencia del dólar, altos representantes de la India dejaron claro que en la cumbre de este año "no existe una agenda de desdolarización", en parte porque, al menos desde la perspectiva de Nueva Delhi, "debemos ser sensibles" a Trump.

A pesar del progreso del bloque, las naciones BRICS se enfrentan a crecientes tensiones geopolíticas que han acentuado sus diferencias.

La fundamental gira en torno al papel de China: si es un mero participante o el líder de facto.

Al igual que el G7, los BRICS carecen de una secretaría permanente y su presidencia rota anualmente. Sus decisiones deben tomarse en apariencia por consenso, pero la realidad es que la condición de Pekín como única superpotencia del grupo le otorga un peso enorme.

Para Xi, las organizaciones multilaterales como los BRICS constituyen una plataforma crucial para sus ambiciones de crear un orden global alternativo más afín al Partido Comunista que el modelo liderado por Estados Unidos.

Mediante programas como la Iniciativa de Desarrollo Global de China, que promueve en foros como los BRICS, Pekín difunde la idea de que el desarrollo y la reducción de la pobreza al estilo chino contribuyen más a los derechos humanos que el sufragio universal y el estado de derecho occidental.

Brasil e India, por otro lado, se resisten a la dominación china. Brasilia y Nueva Delhi quieren posicionar los BRICS como una alternativa al orden mundial liderado por Occidente, pero no opuesta a Occidente, una postura que apoya Emiratos Árabes Unidos. China, sin embargo, "quiere convertirlo en un foro contra Occidente", afirma Amitabh Kant, antiguo representante de India en el G20, a título personal. "India debe asegurarse de que el grupo no se convierta en un grupo anti-occidental".

Las relaciones entre China e India, que han chocado periódicamente por su frontera en disputa, volvieron a tornarse hostiles en 2020, cuando al menos 20 soldados indios y un número indeterminado de tropas chinas murieron en enfrentamientos en el Himalaya. La rivalidad económica añade otra complicación. A Pekín le preocupa que India se convierta en una alternativa a China en el ámbito de la fabricación para la exportación, por ejemplo, atrayendo a Apple para que ensamble iPhones o produzca semiconductores.

Rusia complica aún más la situación, ya que su invasión de Ucrania la ha convertido en un paria en Occidente. Sus socios de los BRICS mantienen relaciones con un país sometido a fuertes sanciones por parte de Europa y Estados Unidos.

Yaroslav Lissovolik, de Brics+ Analytics, una consultora privada con sede en Moscú, estima que algo más de la mitad del comercio exterior de Rusia se realiza actualmente con los principales socios de los BRICS, el doble que antes de la guerra en Ucrania.

A medida que el peso económico de los BRICS ha crecido, también lo ha hecho el interés de algunos de sus miembros por ejercer mayor poder militar. China, Rusia e India se encuentran entre los cinco principales donantes de defensa del mundo, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri).

Esto ha generado tensiones sobre si los BRICS deberían seguir centrados en el desarrollo económico y el comercio, como prefieren India y Brasil, o perseguir objetivos de seguridad más explícitos, como favorece China.

Un ejercicio naval realizado este año frente a las costas de Sudáfrica, promovido por el Ministerio de Defensa chino bajo la denominación de BRICS Plus y bautizado como Voluntad de Paz, generó controversia después de que Brasil e India se negaran a enviar buques y de que el presidente anfitrión, Cyril Ramaphosa, intentara sin éxito impedir la participación de Irán.

Rutas comerciales

Los medios estatales de Pekín destacaron que su objetivo era garantizar "la seguridad de las rutas comerciales marítimas relevantes" entre los BRICS, en referencia a la preocupación de China por mantener abiertas las rutas marítimas en caso de un conflicto con Estados Unidos por Taiwán.

La gran ampliación de los BRICS en 2023 y 2024 -a la que se opusieron Brasil e India pero que China impulsó- resultó especialmente problemática este año debido a que los nuevos miembros, Irán y Emiratos Árabes Unidos, se encuentran en bandos opuestos en la guerra liderada por Estados Unidos.

Una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los BRICS celebrada a principios de este año en India tuvo dificultades para alcanzar un consenso al estallar la tensión entre los representantes de ambas naciones.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó entonces a la prensa, sin mencionar a Abu Dabi, que la declaración final había sido "bloqueada" por un "Estado miembro" con una "relación especial con Israel". El representante de Emiratos Árabes Unidos, el ministro de Estado Khalifa bin Shaheen Al Marar, acusó posteriormente a Araghchi de "intentar justificar los ataques terroristas iraníes" contra su país.

No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos afirma que considera a los BRICS como "una plataforma para el diálogo y la cooperación práctica".

Políticas comunes

Algunos opinan que los BRICS deberían centrarse en las áreas en las que ya están alineados, en lugar de intentar encontrar un terreno político común. Un alto diplomático brasileño describe a los BRICS como una "noticia absolutamente positiva" en materia de economía, ciencia y tecnología, y cooperación internacional, pero advierte: "La idea de los BRICS como agrupación política es muy artificial".

Sin embargo, de cara a los próximos 25 años, el grupo se enfrentará a una creciente influencia de China.

"La perspectiva china es que ahora mismo el viento sopla a favor de los BRICS, en gran parte porque Occidente está cometiendo graves errores", explica Pramit Pal Chaudhuri, director para el sur de Asia de la consultora Eurasia Group. "India, en el mejor de los casos, está librando una valiente batalla de retaguardia, pero tendrá dificultades".

Yu, de Chatham, añade: "China no solo quiere tener un voto decisivo en este juego, sino que también quiere diseñar cómo se juega ahora".

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