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Esta semana acaba el control de las armas nucleares

Esta semana acaba el control de las armas nucleares
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El tratado New Start, que expira el jueves, limitó el número de misiles y ojivas nucleares de EEUU y Rusia Leer
Financial TimesEsta semana acaba el control de las armas nucleares
  • AMY MACKINNON, MAX SEDDON E IAN BOTT
2 FEB. 2026 - 15:00Vista del portaaviones USS Abraham Lincoln. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que el "enorme" contingente de la Armada de Estados Unidos, liderado por el portaaviones nuclear, se dirige a Irán con "rapidez", "determinación" y "entusiasmo".US NavyEFE

El tratado New Start, que expira el jueves, limitó el número de misiles y ojivas nucleares de EEUU y Rusia

La era del control de armas nucleares llegará a su fin esta semana con la expiración del último control legal sobre la magnitud de las armas nucleares desplegadas por Rusia y EEUU.

El Tratado New Start, que limita el número de misiles y ojivas nucleares operativas en los dos arsenales nucleares más grandes del mundo, expira el jueves. Y debido a que las perspectivas de futuras conversaciones son sombrías, la situación podría dar lugar a una nueva era de políticas atómicas arriesgadas entre las grandes potencias.

"Creo sinceramente que estamos en el umbral de una nueva carrera armamentística. No creo que en mi vida vaya a haber otro tratado que limite las cifras de armas nucleares", señala James Acton, codirector del programa de política nuclear del Carnegie Endowment for International Peace.

La expiración del tratado pone fin a más de medio siglo de intentos de Moscú y Washington de limitar sus respectivos arsenales nucleares. Los planes empezaron con las conversaciones entre Richard Nixon y Leonid Brezhnev en 1972 y luego con las de Ronald Reagan y Mijail Gorbachov en 1985 en Ginebra.

En 1991, tras el hundimiento de la Unión Soviética, se firmó el tratado Start I , que impuso los primeros límites significativos a las armas nucleares estratégicas de EEUU y Rusia y estableció un régimen de inspección que serviría de modelo para el control de armamentos tras la Guerra Fría.

El tratado Start I fue luego reemplazado por el New Start, firmado en 2010 bajo el mandato de Barack Obama, y prorrogado en 2021. Este acuerdo limitó el número de ojivas nucleares desplegadas por cada país a 1.550, más que suficiente para destruirse mutuamente y a gran parte del mundo.

Vladimir Putin ha sugerido que ambas partes podrían seguir cumpliendo voluntariamente los límites actuales cuando expire. Donald Trump ha calificado la propuesta de Putin como una "buena idea". Aunque aún no ha respondido formalmente, ha sugerido que preferiría "un nuevo acuerdo mucho mejor" con Rusia y China.

"El presidente Trump ha hablado repetidamente de abordar la amenaza que representan las armas nucleares para el mundo y ha indicado que le gustaría mantener los límites a las armas nucleares e involucrar a China en las negociaciones sobre el control de armas", señala un funcionario de la Casa Blanca.

Pero tras la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, Putin suspendió la participación de Rusia en el tratado New Start un año después e insinuó que Moscú podría reanudar las pruebas nucleares.

Por su parte, el año pasado Trump ordenó al Pentágono que reiniciara las pruebas nucleares para estar "en igualdad de condiciones" con Rusia y China. No dejó claro si se refería a pruebas nucleares explosivas o pruebas de armas capaces de lanzar un dispositivo atómico. Pero debido a su carácter impredecible, Trump aún podría anunciar a última hora su intención de aceptar la oferta de Putin de respetar los límites del tratado durante un año más.

"No se puede tener un tratado que sea mejor que el estado general de la relación. Por lo tanto, el hecho de que no haya un tratado es un reflejo de lo que está sucediendo en términos más generales entre EEUU y Rusia", señala Pavel Podvig, director del Proyecto de Fuerzas Nucleares de Rusia.

Rose Gottemoeller, que fue la principal negociadora estadounidense del tratado como subsecretaria de estado para el control de armamentos, opina que lo mejor para su país es aceptar la oferta de Putin de una prórroga voluntaria: "EEUU podría verse en una posición más débil si ambos países deciden incrementar la cantidad de ojivas nucleares en sus misiles y bombarderos. Los rusos pueden hacerlo más rápido que nosotros".

Dimitri Medvedev, ex presidente suplente de Putin que lideró las conversaciones con la administración Obama sobre el tratado New Start, declaró a finales de enero que las tensiones sobre Ucrania y los desacuerdos fundamentales con Washington sobre el control de armas hacían improbable un nuevo acuerdo.

A pesar de haberse adherido al tratado, Rusia ha seguido manteniendo la producción en serie de nuevas armas y ojivas nucleares, mientras que EEUU ha preferido modernizar su arsenal.

Vasily Kashin, profesor de la Escuela Superior de Economía de Moscú, opina que Moscú tiene poco interés en aumentar su arsenal mientras mantenga la paridad estratégica con EEUU: "Nos sentimos cómodos con la situación actual y nuestra seguridad está garantizada. ¿Por qué deberíamos iniciar una carrera armamentística y gastar más dinero en ella? No es necesario, porque ya tenemos una ventaja".

El tratado New Start también contemplaba un proceso detallado de verificación y notificación para reducir el riesgo de malentendidos que pudieran derivar rápidamente en una crisis nuclear.

"El valor práctico de los tratados de control de armas radica en su implementación, lo que incluye las inspecciones, el intercambio de datos y las notificaciones", afirma Samuel Charap, politólogo de Rand Corporation.

Sin embargo, el proceso de inspección se paralizó durante la pandemia del COVID-19 y se detuvo por completo cuando Putin suspendió la participación de Rusia en el tratado en 2023. La oferta de Putin de prorrogar el tratado un año más significaría poco a menos que Rusia también aceptara reanudar el proceso de verificación, afirma Podvig.

"El valor del tratado New Start no reside en los límites en sí, sino en el sistema completo de inspecciones, intercambio de datos y notificaciones. Si se fijaran límites más altos pero con todo este mecanismo de transparencia y un alto grado de cooperación, confianza y respeto mutuo, sería positivo", añade Podvig.

Pero la desconfianza en torno a las inspecciones suspendidas y la guerra en Ucrania se ve agravada por la llegada de nuevas armas no contempladas en el acuerdo actual. Rusia está desarrollando sistemas avanzados de lanzamiento nuclear, como el misil de crucero de propulsión nuclear Burevestnik y el sumergible nuclear Poseidon, así como armas convencionales hipersónicas como el misil balístico Oreshnik.

"La expiración del tratado New Start se debe realmente a la desconfianza y el desinterés en el control de armamentos en general", opina Matt Korda, director asociado del Proyecto de Información Nuclear de la Federación de Científicos Estadounidenses.

Trump también ha puesto en marcha el proyecto de defensa antimisiles "Cúpula Dorada", que Medvedev ha calificado de "extremadamente provocador" y que "contradice totalmente la idea de que los armamentos estratégicos ofensivos y defensivos están inseparablemente vinculados" contemplada en el New Start

Por otra parte, el incremento del arsenal nuclear de China ha complicado las conversaciones sobre el control de armas nucleares. Trump ha declarado repetidamente que le gustaría que Pekín firmara un acuerdo sobre armas nucleares con Moscú. EEUU y Rusia poseen el 86% del arsenal mundial de estas armas devastadoras, pero el arsenal chino se ha duplicado en los últimos años.

"Existe una creencia bastante extendida en EEUU de que debemos reforzarnos para responder a China. Stratcom (el organismo estadounidense que supervisa el arsenal nuclear del país) ha decidido que necesita tener la capacidad de atacar simultáneamente a las fuerzas nucleares rusas y chinas", declara Acton.

Pero es poco probable que Pekín considere la idea del control de armas hasta que alcance la paridad con EEUU. "Las armas nucleares de China son problema de Trump, no nuestro. La idea de que EEUU necesita ser tan fuerte como Rusia y China juntas es lo que podría desencadenar una nueva carrera armamentística", señala Kashin.


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Fuente original: Leer en Expansión
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