- IGNACIO DEL CASTILLO
Adelantan pedidos, financian la compra de chips de memoria a sus proveedores o utilizan equipos reacondicionados para mitigar el impacto de la brutal subida de precio de las DRAM por la IA.
Las operadoras de telecomunicaciones están muy preocupadas por el brusco y radical encarecimiento de los chips de memoria DRAM, que forman parte de la mayoría de los equipos que instalan en el domicilio de los clientes, desde los routers y ONT (el equipo que traduce las señales ópticas de la fibra) a los descodificadores o ampliadores de cobertura WiFi.
Este tipo de equipos electrónicos, imprescindibles para los operadores, utilizan memorias RAM del tipo DDR4 o eMMC (memorias flash no volátil, como un SSD, que almacenan la información incluso con el dispositivo apagado).
Cinco veces más caro
Pero, a partir del otoño de 2025, los chips de este tipo de memorias, que forman parte esencial de prácticamente todos los gadgets tecnológicos (incluidos los móviles, tabletas, relojes inteligentes u ordenadores personales, pero también del equipamiento que instalan las telecos en los hogares de los usuarios) han sufrido un enorme encarecimiento de precio, que ha multiplicado su coste por varias veces.
Por ejemplo, un módulo de DDR4 que en 2023 costaba seis dólares, ahora cuesta más de 30 dólares, cinco veces más. Oun chip de eMMC de dos dólares en 2023, ahora supera los once dólares, con una subida también superior a las cinco veces.
El impacto de este coste en equipos como routers o descodificadores, que no son equipos caros (dependiendo del tipo van de los 50 a los 120 euros) es enorme. Ydados los volúmenes que manejan los operadores, que tienen bases de clientes de millones de usuarios, estos desvíos de costes amenazan con tener impactos millonarios en sus cuentas de resultados.
Pero lo peor no es solo la subida de precios, sino la escasez del producto y la falta de visibilidad en cuanto a su disponibilidad futura, puesto que muchos fabricantes han anunciado que van a dejar de fabricar estos productos a lo largo de los próximos trimestres.
Desvío de producción
La raíz de esta crisis para las telecos se encuentra en el boom de inversión en la inteligencia artificial (IA). Las tarjetas electrónicas que se usan para construir los centros de datos de IA para entrenar grandes modelos de lenguaje como ChapGPT consumen grandes cantidades de chips de memoria, pero del tipo DDR5 (más avanzado que el DDR4) o HBM, de unas características distintas a las memorias convencionales de los gadgets electrónicos que son productos muy estándar, menos avanzados tecnológicamente, más baratos y con bajos márgenes.
Los DDR5 o los HBMson memorias que ofrecen más velocidad de transferencia, más capacidad y menor consumo y se usan para alta computación e IA, con márgenes mucho mayores para sus fabricantes.
Pero como la demanda de estos chips de memoria para IA se ha disparado, debido a la carrera en la que se han embarcado los gigantes digitales para construir más centros de datos que refuercen su capacidad instalada (ver información en la página 3), este tipo de chips son mucho más rentables de fabricar que las memorias RAMconvencionales.
Como consecuencia de esta situación, el pequeño grupo de fabricantes mundiales de memorias, entre los que están compañías como Samsung, Micron o SKHynix, está desviando sus cadenas de producción a los nuevos chips de memorias para la IA.
Medidas paliativas
Para paliar en lo posible esta crisis, los operadores de telecomunicaciones, grupos como los que operan en España (Telefónica, Masorange, Vodafone o Digi)están adoptando medidas defensivas. Entre ellas figura por un lado, adelantar las compras de los equipos a los fabricantes, para contar con más visibilidad.
Otra medida es asumir una parte -generalmente al 50%- del aumento del coste del equipo con el fabricante. También se están empezando a plantear realizar pagos anticipados para que este tipo de fabricantes de routers o descodificadores puedan, a su vez, adquirir de manera anticipada las memorias que necesiten a lo largo de los próximos trimestres. Y también -sobre todo las operadoras con grandes bases de clientes- están empezando a usar equipos reacondicionados para instalarlos en los domicilios de los nuevos clientes.
En cualquier caso, según señalan los analistas de la industria, esta crisis puede afectar más a unos tipos de telecos que a otros. Así, en el caso de España, un grupo como Digi, que tiene unos precios extremadamente agresivos y que, además, crece mucho por lo que tiene que instalar mucho equipamiento nuevo, es más susceptible de notar más el impacto.
Lo mismo puede ocurrir con Vodafone, que tiene una amplia base de clientes de cable (que usan equipos diferentes)que debe transferir a redes de fibra en los próximos años y que necesitarán muchos routers y descodificadores.
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