- ESPERANZA BALAGUER Nueva York
La filántropa multimillonaria Melinda French Gates ha expuesto sus opiniones sobre la amistad de casi una década que su exmarido, Bill Gates, mantuvo con el fallecido agresor sexual Jeffrey Epstein.
La publicación de parte de los archivos sobre el caso publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha hecho reaccionar a French, después de que su propio nombre surgiera entre las comunicaciones. "Estoy muy contenta de estar lejos de todo este lodo", aseguró en una entrevista en el pódcast 'Wild Card' de la emisora pública estadounidense NPR.
La filántropa se divorció de su marido en mayo de 2021, tras 27 años de matrimonio y tres hijos, después de que se hiciera pública la relación de Gates con el pedófilo. Un año antes, el magnate había abandonado el consejo de administración de Microsoft, después de que una investigación interna revelara una relación pasada con una empleada reconocida por el propio Gates.
Los disgustos se le acumularon a Melinda, quien ha aprovechado la revelación de los papeles para pedir que su exmarido y el resto de implicados den explicaciones sobre lo sucedido. "Todas las preguntas que queden sin respuesta deben ser respondidas por las personas mencionadas en los documentos, incluido mi exmarido", zanjó en la entrevista en la que aseguró sentir una "tristeza inmensa" por ella misma y por las víctimas.
Los documentos desvelan un correo electrónico de 32 líneas, con fecha del 18 de julio de 2013, escrito por Epstein y dirigido a Gates sin que quede claro si lo llegó a enviar, donde se queja de haber tenido que conseguir medicamentos para que el magnate le suministrara a su entonces esposa para "lidiar con las consecuencias de tener relaciones sexuales con chicas rusas".
Al ser preguntada por los supuestos medicamentos proporcionados por el traficante sexual a su entonces marido, la filántropa aseguró que esos detalles de los archivos le traen "recuerdos de momentos muy, muy dolorosos" en su matrimonio, que "ya superó" para poder "seguir adelante".
El mismo correo electrónico refleja una grieta en la amistad "desarrollada durante los pasados seis años" entre Epstein y Gates, después de que el pedófilo le informara a Melinda sobre una información que no debía saber. "Yo le confesé a Melinda, tú no lo hiciste. Fue un momento de debilidad y haré todo lo que esté en mi poder para arreglar las cosas contigo", le escribe al entonces todavía miembro de la junta directiva de Microsoft.
Por su parte, Gates contestó a dichas acusaciones llenas de detalles de la relación entre ambos con una frase tajante: "Ese mensaje nunca fue enviado. (...) Es falso". Y se preguntó sobre las motivaciones de Epstein: "No sé qué estaba pensando. ¿Intentaba atacarme de alguna manera?", aseguró el empresario en una entrevista concedida al canal de televisión australiano 9News, un día después de las declaraciones de su ex.
Gates no ha sido acusado de ningún delito por ninguna de las víctimas de Epstein y la aparición de su nombre y varias fotos con jóvenes en los documentos no implica actividad delictiva de ningún tipo. Sin embargo, las comunicaciones publicadas reflejan una amistad mucho más cercana de la que el propio Gates ha reconocido en los últimos años.
El multimillonario rompió su silencio para asegurar que sus interacciones con Epstein se limitaron a cenas y que no visitó la isla privada de Epstein, donde cometió parte de sus delitos. "Me arrepiento de cada minuto que pasé con él y pido disculpas por haberlo hecho", añadió Gates el miércoles.
A lo largo de los años, el magnate y sus representantes han minimizado su relación con Epstein que, aseguran, se basaba en sus intentos de entablar relación con Gates. Las declaraciones de Melinda también contradicen lo que refleja el correo escrito por Epstein, donde da a entender que ella ya sabía en 2013 sobre la problemática relación de su marido, pero no fue hasta ocho años después cuando decidió dejar la relación coincidiendo con la revelación de los delitos cometidos por Epstein.
Desde que se separó de Gates, esta es la tercera entrevista que concede a un medio de comunicación, donde asegura que la amistad de su exmarido con Epstein fue uno de los factores contribuyentes a su divorcio.
La filántropa, con una fortuna de 29.800 millones de dólares, según Forbes, decidió en 2024 renunciar a su cargo como copresidenta de la Fundación Bill y Melinda Gates y separar su trabajo social del de su exmarido.
Por su marcha, recibió 12.5000 millones de dólares para enfocarse a su propia labor filantrópica centrada en mujeres y familias. El pasado enero, Bill Gates depositó otros 2.000 millones de dólares en la fundación de su ex como parte de una promesa que hizo cuando ella abandonó la organización común.
La de él opera ahora bajo el nombre de 'Gates Foundation', mientras que la fundación principal de ella se denomina 'Pivotal' y engloba varias organizaciones como 'Pivotal Philanthropies Opportunities' y 'Pivotal Philanthropies Momentum' dedicadas principalmente a ayudar a familias y a mujeres.
Melinda tampoco renunció a su apellido de casada e intercaló su apellido de origen familiar detrás de su nombre para formar la nueva identidad personal que utiliza desde entonces.
La expareja aparece entre los nombres de líderes mundiales, directores ejecutivos y celebridades presentes en la vasta red de Epstein, incluso después de que 2008 se le condenara en Florida por solicitar servicios sexuales a una niña de 14 años y su nombre quedara escrito en el registro de oficial de agresores sexuales.
Epstein fue detenido en julio de 2019 en el aeropuerto de Teterboro (New Jersey), cuando regresaba de un viaje a París, y murió un mes después de un suicidio que muchos ponen en duda en una cárcel de máxima seguridad de Manhattan, mientras esperaba juicio por tráfico sexual. Las miles de víctimas de la red de trata nunca han recibido una respuesta de la justicia, a pesar de que las primeras denuncias se remontan a 1996.