"Catastrófico", "nefasto", "durísimo". Podemos asume la dimensión del golpe que se ha llevado en las elecciones de Castilla y León, donde el partido apenas ha sacado el 0,7% de los votos y ha desaparecido de las Cortes. Sin embargo, no está aún claro si habrá consecuencias sobre su estrategia de cara a futuras citas electorales y si cambiará en relación con la unidad con otras fuerzas del espacio político como IU, Sumar, Comunes y Más Madrid, que están levantando una coalición para las elecciones generales y que tienen su propia alianza apadrinada en Andalucía, la próxima comunidad en pasar por las urnas.
Que no esté tan claro qué vaya a hacer Podemos es ya en sí llamativo, porque hasta ahora se había cerrado en banda a rectificar su rumbo de no pactar con esas fuerzas. En cambio, ahora, ha rebajado el tono del enfrentamiento con ellas y ha abierto una puerta a repensarse, aunque de una manera tan críptica que sólo el paso de los días resolverá si es real o queda en nada.
El portavoz de los morados, Pablo Fernández, ha anunciado que Podemos va a hacer una "reflexión" y que en los "próximos días" se conocerá el "resultado". Lo ha dicho por dos veces, sin querer ahondar en explicaciones hacia dónde se dirige esa pensada. "Es un día para reflexionar, es un día muy duro y muy difícil. Yo estoy seguro de que nos levantaremos y las reflexiones que hemos de hacer y que vamos a hacer las conocerán en los próximos días". Palabras que dan a entender que algo se dirá.
Fernández ha sentido especialmente los resultados en Castilla y León, donde ha sido procurador desde 2015. "He dormido menos que Morrissey en las Fallas", ha dicho.
En rueda de prensa, y al hilo de la consecución de dos resultados muy malos en Aragón y Castilla y León, ha defendido que se tiene que ofrecer al votante de izquierdas un proyecto "claro" y "nítido" para "enganchar" y que "confíe" de nuevo, y ha reivindicado que la izquierda "transformadora" es "imprescindible" porque el PSOE no lo es, y se requiere de una izquierda "valiente".
La prueba que medirá el rumbo que toma Podemos es Andalucía. La próxima cita con las urnas, que se espera para finales de mayo, y donde ahora mismo IU-Sumar va por un lado, con Antonio Maíllo de candidato, y los morados por otro, con Juan Antonio Delgado como referencia. Destacados miembros de la dirección andaluza, como su coordinadora o su anterior portavoz, han reclamado un pacto de unidad pero Ione Belarra lo ha frenado.
Preguntado por ello, Fernández ha señalado que la cuestión "compete" a Podemos Andalucía y ha aventurado que se tomará "la mejor decisión posible para que la izquierda esté lo más fuerte posible para frenar el avance de la derecha y la ultraderecha". Así, pese a que desde sectores del partido en Andalucía reclamen esa unidad, la dirección nacional de Podemos evita dar por ahora su brazo a torcer para facilitar ese pacto que por ahora rechaza.
En Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Díaz, se admite que los resultados son "malos" y "duros" y se señala que harán un análisis de los datos. No obstante, la primera conclusión que saca es que hay que la izquierda necesita "articular más procesos de reencuentro" para evitar la división del voto y poder ser "competitiva" y construir un proyecto "ganador".
Esta reflexión redunda en la mano tendida a Podemos al que, sin citar, se le vuelve a abrir la puerta de entrada a la alianza que IU, Sumar, Más Madrid y Comunes presentaron el pasado 21 de febrero, donde se quiere levantar un proyecto "ambicioso, que ilusione y con capacidad de movilizar".
En rueda de prensa, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha defendido que ese espacio se tiene que "seguir tejiendo poco a poco" aunque "la unidad de por sí no basta", tiene que tener un objetivo, y es generar un espacio de "reencuentro" entre distintas sensibilidades y "ponerlo al servicio de la gente progresista para construir proyectos políticos ganadores".
Para Hernández, el PSOE "no llega solo" y la izquierda alternativa es la "pieza del puzle" que "dirime la balanza" de si hay un gobierno de PP y Vox o uno de izquierda.
Ninguna autocrítica sobre el papel de Sumar en el Gobierno. Al contrario, se defiende que su acción en el Ejecutivo se tiene que ir perfilando ese proyecto ganador.
Desde IU, su portavoz, Eva García Sempere, ha asegurado que su formación seguirá trabajando "despacito"y con "buena letra" para seguir construyendo una izquierda alternativa "fuerte" y "potente" y, en línea a la alianza que se presentó en febrero con Sumar, Comunes y Más Madrid, ha abogado por seguir consolidando ese proyecto, donde IU ha dicho muchas veces que quiere que entre Podemos.
IU hará una "reflexión profunda" sobre los resultados pero, entre otros factores, ha deslizado que ha "pesado" en el resultado "el miedo a la derecha".