"Transparencia", asunción de "todas las responsabilidades" y defensa de la alta velocidad, que es "un orgullo para todo el país". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido por primera vez preguntas sobre el grave accidente ocurrido el domingo en Adamuz. Cinco días después y desde Bruselas, hasta donde se ha desplazado para participar en el Consejo extraordinario que los líderes europeos han celebrado en la capital comunitaria tras las amenazas de Donald Trump.
Y en esas respuesta, Sánchez ha afirmado también que "el daño es irreparable, pero las víctimas van a poder contar siempre con el Gobierno, ayudando en lo que haga falta". "Por supuesto, como he dicho siempre, desde el primer minuto de esta crisis, de esta tragedia, vamos a responder, como hemos respondido a cualquiera de las crisis que nos hemos enfrentado durante estos últimos ocho años", ha añadido el presidente desde la capital comunitaria.
Sánchez, además, expuesto que el Ejecutivo va a trabajar para que la "ciudadanía recupere la confianza" en la alta velocidad que, ha remarcado por segunda vez, es un "orgullo". Y en todo ese proceso ha prometido "transparencia".