¿Qué es y qué hace Praxis?
Praxis se fundó como una comunidad tecnológica respaldada por financiamiento procedente de criptomonedas y formada por compañías y empresarios que buscan crear una “ciudad-estado” física y tecnolibertaria.
La startup cuenta con el apoyo de diversas firmas de capital de riesgo de Silicon Valley, como Paradigm y Apollo Projects, de Sam Altman. Entre sus miembros se encuentran corporaciones como OpenAI, Anthropic, Tesla y SpaceX, así como algunas instituciones académicas, incluidas las universidades de Harvard, Oxford, Princeton y Stanford.
Con una comunidad que reúne a más de 1,500 personas, la misión de Praxis es construir “una nación autónoma que utiliza la IA para comprender a sus miembros, coordinar objetivos comunes y mejorar con cada campaña, guiada por una constitución y supervisión humana, y financiada con un presupuesto simbólico para la IA”, según su sitio web.
El enfoque es similar al adoptado por el proyecto Próspera en Honduras, una urbe considerada una charter city, un modelo de desarrollo económico y urbano basado en el establecimiento de una ciudad que opera bajo sus propias leyes, sistema de justicia y normas fiscales, sin necesariamente ajustarse al marco jurídico del territorio donde se ubica. Esta iniciativa político-económica experimental es impulsada por inversionistas tecnológicos, como Peter Thiel, cofundador de Palantir.
¿Qué hará Praxis en Uruguay?
Después de casi dos años en busca de una ubicación en diversas partes del mundo, Praxis eligió Uruguay para establecer su primera comunidad física. Según la empresa, el país fue elegido “por su belleza natural, su estabilidad política y económica, sus sólidas instituciones democráticas y la oportunidad de construir junto a una comunidad local consolidada y un socio para el desarrollo”.
Con una inversión proyectada de alrededor de 1,000 millones de dólares durante los próximos tres años, el proyecto se desarrollará en colaboración con +Colonia, un proyecto inmobiliario que se está construyendo en las cercanías de la localidad de Colonia del Sacramento, sobre el Río de la Plata, y que busca desarrollar una ciudad que funcione como un hub de innovación que conecte, al menos, a Argentina y Uruguay para atraer talento en nuevas tecnologías.
+Colonia fue cofundada por Eduardo Bastitta, empresario y exasesor económico del presidente argentino Javier Milei. Según el ejecutivo, la primera etapa del acuerdo con Praxis contempla la urbanización de 350,000 metros cuadrados de terreno, cuya compra está prevista para el primer semestre del próximo año.
señaló Bastitta.citada por La Nación, Brown afirmó que establecer un gobierno independiente no es, por ahora, una exigencia inmediata. Aseguró que el proyecto funcionará en sus primeras etapas respetando el sistema jurídico vigente en Uruguay.No obstante, existen preocupaciones sobre lo que pasará a medida que la iniciativa se materialice. The New York Timesseñala que Brown ha provocado controversia por promover una visión de la sociedad hipermasculina y centrada en Occidente. A esto se suman los ideales de Bastitta que, alineado con las políticas de Milei, defiende una economía con mayor libertad empresarial, argumentando que la intervención del Estado obstaculiza el crecimiento y la innovación.
Aunque actualmente la mayoría de los países de América Latina no cuenta con legislaciones que promuevan espacios de desarrollo económico y tecnológico con un grado de autonomía como el planteado por Praxis o Próspera, tampoco puede descartarse que iniciativas similares comiencen a expandirse por la región y otras partes del mundo, en un contexto en el que el desarrollo de nuevas tecnologías, concentrado en manos de un reducido grupo de empresarios, parece influir cada vez más en el rumbo del crecimiento económico y de los modelos de gobernanza del futuro.